Esta historia es parte de una serie que analiza a los trabajadores esenciales de Arizona y está financiada por Solutions Journalism Network. Arizona Luminaria fue seleccionada como una de las salas de redacción para participar en “SJN’s Labor Cohort”. Esta historia también cuenta con el apoyo de una subvención de Arizona Community Foundation, para informar en profundidad sobre las oportunidades y brechas de equidad en la educación de los latinos.


Felina Rodríguez buscó con atención a su madre en un auditorio escolar repleto de padres ansiosos por ver actuar a sus hijos. Se puso de puntillas para hacerse más alta y estiró el cuello para ver mejor a través del escenario. Pero Felina no encontró a su mamá.

¿Quizás estaba retrasada? ¿Pasaría algo? Sabía que su madre no se perdería este momento por nada.

Felina acababa de iniciar el primer grado en una escuela primaria al sur de Tucson. Era la primera vez que actuaba como parte del elenco de una obra escolar. Tenía solo 6 años y todavía estaba aprendiendo inglés. Estaba orgullosa pero un poco nerviosa.

Necesitaba sentirse segura.

Si pudiera mirar a los ojos a su madre en el mar de extraños, sabría que estaría bien.

María Lourdes nunca llegó.

No fue porque no quisiera estar con su hija en su gran día. El maestro decidió cambiar la ubicación de la obra. En la puerta de su salón de clases, colocó un breve mensaje, escrito en inglés, que indicaba a los padres la nueva ubicación.

Pero María Lourdes no podía hablar inglés. No entendió lo que decía el mensaje del profesor.

Muchos años después, sentada frente a la biblioteca pública Burton Barr en el centro de Phoenix, durante una fría tarde de diciembre, Felina saluda a los estudiantes que la reconocen.

Felina no puede evitar pensar en esa niña de 6 años. Cómo esperó a su madre. Cómo subió al escenario sin su familia como parte de la audiencia para animarla.

“Todavía recuerdo ese momento con coraje”, dijo.

Felina se graduó de la secundaria sin haber tenido la oportunidad de aprender de un maestro que hable su idioma español o que compartiera su origen latino.

Han pasado dos décadas. Felina ahora es maestra.

Es una defensora de la educación bilingüe y de los mejores programas que capaciten a los maestros en Arizona para que eduquen y beneficien a los estudiantes latinos y de habla hispana.

Felina ve potencial para lograr estos objetivos en un nuevo programa por parte de la Universidad Estatal de Arizona (ASU por sus siglas en inglés), que tiene como objetivo preparar a maestros académicamente para apoyar a estudiantes multilingües y culturalmente diversos.

En un estado donde la crisis de retención de maestros es tan grave que la gobernadora Katie Hobbs ha creado un grupo de trabajo para contener la ola de educadores que abandonan la profesión, el nuevo programa puede ser un recurso para los líderes cívicos que buscan soluciones.

También, este tipo de programa pudo haber ayudado al maestro de Felina, en aquella escuela primaria de Arizona, a comprender lo que más necesitaba un niño de 6 años, de habla hispana, con una familia inmigrante.

Educación multicultural y multilingüe

Nacida en Tucson pero con raíces mexicanas, Felina se define a sí misma “maestra y activista”.

Está convencida de que el cambio político y social comienza en el salón de clases. Ha enseñado en un sistema educativo en Arizona que considera “racista y discriminatorio”, y asegura que no dejará de trabajar para cambiar esa situación para sus estudiantes.

Felina dijo que fue a la universidad para convertirse en maestra de educación bilingüe y luchar por una educación que brinde a todos los estudiantes las mismas oportunidades, independientemente de su lengua materna, raza u origen étnico.

Reconoció que ha sido una larga lucha para los maestros bilingües en un estado con leyes que les exigían clases únicamente en inglés y separaba a muchos niños latinos de sus compañeros.

Año tras año, década tras década, dijo, los maestros ven a sus alumnos sufrir y quedarse atrás en un sistema educativo segregacionista y desigual.

Marisol Garcia wears a red blouse, red earrings and red lipstick. She stands at a microphone in front of a painted banner with the number $5,300,000,000 written on it in red. Other people wearing read hold up the banner and stand in the background.
Marisol García, líder de la Asociación de Educación de Arizona, se reunió en 2022 con educadores en el Capitolio estatal para pedir nuevamente a los legisladores que canalicen una mayor parte del superávit presupuestario estatal de $5 mil millones a las escuelas públicas. Credit: Troy Hill/Cronkite News

Felina ha hecho todo lo posible para ayudar a estudiantes como ella, que hablan español. Ha resistido en un distrito escolar en Phoenix a través de una histórica huelga de maestros en 2018, y ha sido testigo de cómo miles de sus compañeros educadores, cansados ​​de salarios bajos, capacitación deficiente e inversiones inadecuadas en fondos para la educación, dejan atrás el trabajo y los niños que aman.

La crisis de retención de maestros en Arizona es tan crónica que un mes después del año escolar 2022-23, casi un tercio, o el 27%, de los puestos docentes permanecieron vacantes, según un estudio de Arizona Personnel Administrators Association study.

Profundizando más el problema empeora con el 42% de los puestos docentes que se llenaron, habiendo confiado en maestros sustitutos y otros maestros alternativos que no cumplieron con los requisitos de certificación estándar del estado.

Felina dijo que la crisis afecta a todos, pero es peor para los estudiantes y maestros históricamente marginados que enfrentan el desafío de las brechas de diversidad y las barreras del idioma.

En Arizona, la cantidad de maestros bilingües y latinos no es representativa con la cantidad de estudiantes de esa raza.

Los estudiantes latinos representan casi la mitad de los 1.1 millones de estudiantes K-12 en el estado, sólo el 16% de los maestros y administradores de Arizona son latinos, según datos del Departamento de Educación de Arizona analizados por la organización sin fines de lucro ALL In Education en un reporte publicado en 2021-2022 report.

La organización quiere que las comunidades más afectadas por las desigualdades educativas, sean las que tomen las decisiones.

La Legislatura del estado, encabezada por el Partido Republicano, ha aprobado leyes de solo inglés que crean barreras para los maestros que desean ayudar a sus estudiantes hispanohablantes a aprender en su idioma habilidades de lectura, escritura y matemáticas mientras aprenden inglés, para que no se atrasen en sus estudios en comparación con los otros alumnos.

Felina dijo que gran cantidad de maestros latinos han carecido durante mucho tiempo del apoyo y la capacitación profesional que necesitan, para ayudar a los estudiantes latinos y seguir enseñando en un estado donde los educadores K-12 ya enfrentan una larga lista de obstáculos.

Los expertos en educación creen que para que el sistema escolar de Arizona y todos los estudiantes tengan éxito, es necesario abordar las brechas de diversidad en la fuerza laboral docente del estado y garantizar que los estudiantes latinos que hablan español tengan un amplio acceso a la educación bilingüe.

Esa es una de las muchas razones por las que los profesores de ASU abogaron por lanzar una nueva licenciatura en Educación Primaria Multilingüe conocida en inglés como Bachelor of Arts in Education in Elementary Multilingual Education.

Una de las creadoras del programa ASU dijo que el primer grupo de estudiantes matriculados reconoce el valor de la diversidad en el aula.

Profesores y expertos —en educación multicultural y multilingüe— quieren preparar a sus alumnos para que se conviertan en maestros que lleguen a las escuelas de Arizona con conocimientos que “van más allá de saber otro idioma”, dijo Claudia Cervantes Soon, profesora de ASU con estudios en educación bilingüe, antropología educativa y feminismo chicano/latino.

“Vienen con una preparación pedagógica, traen disposiciones y conocimientos culturales”, dijo Claudia.

Professor Claudia Cervantes-Soon, del programa BAE Multilinguistico en ASU. Credit: Cortesía Claudia Cervantes-Soon

“Entienden la complejidad que viven nuestros estudiantes bilingües. Investigan sobre las comunidades minoritarias y los niños que cruzan fronteras. Indagan sobre los orígenes indígenas de los estudiantes”.

Felina dijo que el nuevo programa multilingüe de ASU es un salvavidas para los maestros latinos bilingües como ella, que desean una mejor capacitación profesional para sentirse preparados para apoyar y defender mejor a sus estudiantes.

También, es una forma de demostrar que sus habilidades lingüísticas y culturales tienen valor en la fuerza laboral educativa de Arizona, dijo ella.

Los promotores mencionaron que uno de los indicadores más importantes de que el programa ya está trabajando para reclutar a más maestros que aborden la brecha de diversidad, para que más educadores reflejen el origen étnico y la raza de sus estudiantes, es evidente en la demografía del grupo.

Actualmente, hay alrededor de 25 estudiantes matriculados en el nuevo programa, dijo Claudia, de los cuales aproximadamente el 80% son de ascendencia latina/a/x y/o mexicana, y la mayoría habla español e inglés.

Buscan cerrar brecha en diversidad y fortalecer la educación bilingüe

Para que Arizona tenga éxito, los niños latinos, que se espera que representen más del 50 % de la población estudiantil en el estado para 2026, deben tener el mismo éxito que los niños blancos, enfatizan los expertos de Helios Education Foundation.

Helios es una organización sin fines de lucro que apoya el logro de la educación postsecundaria para comunidades de bajos ingresos y subrepresentadas en Arizona y Florida.

Los líderes cívicos, económicos y educativos, así como las familias de niños que aprenden un nuevo idioma, señalan que no se ha invertido en la educación multilingüe por mucho tiempo, dejando pasar por alto la capacitación de maestros en estados como Arizona, con grandes poblaciones de inmigrantes y latinos.

A nivel nacional, la cantidad de hispanohablantes en los Estados Unidos aumentó de 24,6 millones en 2000 a 39,9 millones en 2021, según un informe del Pew Research Center report.

El programa multilingüe de Arizona se lanzó el año pasado, pero estados como California tienen un historial de programas universitarios similares y exitosos para reforzar el apoyo a los maestros y sus estudiantes.

La Universidad Estatal de San Diego (SDSU por sus siglas en inglés) cuenta con uno de los programas de este tipo más antiguos del estado y ha demostrado tener éxito en abordar la brecha de diversidad entre maestros y estudiantes, así como en satisfacer la creciente necesidad de educación bilingüe.

La universidad produce la mayor cantidad de maestros bilingües de California. Los educadores atribuyen ese logro al mantenimiento de su departamento de educación bilingüe a pesar de la ley estatal de 1998, que eliminó los programas de educación bilingüe K-12, lo que obligó a los estudiantes con habilidades limitadas en el idioma inglés a tomar clases separadas para aprender solo en inglés.

La ley fue derogada en 2016, pero el sistema educativo estatal ha tenido problemas para satisfacer las necesidades de los estudiantes que se han quedado atrás durante mucho tiempo.

El programa de SDSU ha tenido tanto éxito que recibió una subvención de 3.7 millones de dólares para Hispanic-Serving Institutions otorgada por el Departamento de Educación de Estados Unidos con el fin de asociarse con tres colegios comunitarios. El objetivo es expandir su programa de capacitación para aumentar la cantidad de maestros latinos y bilingües en California y abordar la retención y escasez de maestros.

El programa se enfoca en soluciones para abordar las disparidades y servir a los estudiantes latinos, que representan más del 50 % del alumnado K-12 (kindergarten -preescolar- al grado 12) de California.

Sin embargo, solo el 20% de los docentes con la misma experiencia trabajan en un estado que estima requerir al menos 6,000 docentes bilingües durante la próxima década, según funcionarios universitarios.

El programa ha creado una canal en todo el país, mientras que la asociación local abrió espacio para unos 100 estudiantes de colegios comunitarios de San Diego.

“Para mí, esto realmente muestra acceso y equidad”, dijo Karen Cadiero-Kaplan, ex presidenta del “Department of Dual Language and English Learner Education” de SDSU, en un anuncio de la universidad.

“Muchas veces los estudiantes quieren enseñar en las comunidades donde fueron a la escuela, en sus comunidades. Esta es una gran manera de empezar con eso”.

Los expertos en educación aseguraron que el programa multilingüe es crítico en Arizona, donde cada año una ola de maestros deja la profesión. En febrero, la gobernadora recién electa Katie Hobbs anunció la creación de un grupo de trabajo para encontrar soluciones sobre la retención de maestros.

Gov. Hobbs announced a task force

“Hay demasiados profesionales increíbles que tuvieron que abandonar una carrera que aman debido a los salarios poco competitivos, las políticas onerosas y los mandatos sin fondos que les roban a los educadores el placer de enseñar”, dijo Hobbs.

“Como hermana de dos maestros de escuela pública, veo lo duro que trabajan todos los días en nombre de sus alumnos. Los maestros están creando la fuerza laboral y los líderes del mañana, y es hora de que comencemos a tratarlos con el respeto que se merecen. Podemos y debemos hacerlo mejor y esta orden ejecutiva es el primer paso de muchos para apoyar a nuestros educadores, estudiantes y padres”.

Alejandra Nieland and Felina Rodríguez pose for a picture in front of a large chalkboard with an ASU logo. They are wearing maroon-colored caps and gowns for graduation and holding flowers and diplomas.
Alejandra Nieland y Felina Rodríguez cuando se graduaron de la maestría de Política Educativa y Educación Bilingüe en ASU en mayo de 2019. Credit: Cortesia Alejandra Nieland

El producto de un sistema escolar que suprimió el español

Felina inició la escuela primaria en 2000, el año en que los votantes aprobaron la Proposición 203, una iniciativa electoral que eliminó el sistema de educación bilingüe y puso fin a la instrucción en español.

Arizona se convirtió en el segundo estado, después de California, en eliminar la educación bilingüe -la que permitía a los maestros educar a los estudiantes en su idioma nativo, mientras aprendían inglés- confinado a los estudiantes a clases de inmersión en inglés.

Arizona became the second state

Los impulsores de la nueva ley dijeron que el objetivo era obligar a los niños a aprender inglés lo antes posible para garantizar su éxito académico.

Cientos de educadores y familias latinas alzaron sus voces en contra, argumentando que era antiinmigrante y que la ley sólo limitaría la educación de los estudiantes latinos y de habla hispana de Arizona, obligando a los niños a abandonar su lengua materna y atrasarse en sus estudios académicos.

Felina dijo que fue un momento oscuro para la educación en Arizona. En las escuelas, el español se asociaba con marginación y vergüenza.

Felina debe el español que ha conservado a la perseverancia de su madre María Lourdes, quien insistió en que su familia sólo hablaba su idioma nativo en casa.

Nacida en Sonora, México y criada al otro lado de la frontera con Arizona, María Lourdes sintió que su familia inmigrante estaba encontrando su camino en un nuevo país y honrando sus raíces.

Pero mientras María Lourdes motivaba a su hija a hablar español en casa, Felina se enfrentaba a un sistema educativo que elimina las clases de educación bilingüe en Arizona.

La Proposición 203 obligó a los niños que no hablaban inglés a inscribirse en un programa de inmersión intensiva de cuatro horas al día conocido como ELL (English Language Learners). Felina dijo que la política impuesta por el estado continúa afectando el desarrollo académico de los estudiantes, la mayoría de ellos inmigrantes.

También afectó su carrera como maestra.

“Cuando comencé el jardín de infantes en el 2000, teníamos clases bilingües, pero eso terminó con la nueva ley”, dijo.

“Ese es el momento en que comenzó la batalla en Arizona, ya que está científicamente comprobado que la inmersión no es efectiva para el progreso académico”.

Los profesores de educación Wayne Thomas y Virginia Collier son reconocidos internacionalmente por su extensa investigación sobre la efectividad de los programas de educación bilingüe y de inmersión en las escuelas. Su análisis de 36 distritos escolares en 16 estados y de más de 7,5 millones de expedientes estudiantiles, se basa en los líderes escolares que implementan programas de educación bilingüe o dual en todo el país.

effectiveness of dual-language education programs over immersion programs in schools.

Sus hallazgos no solo son excelentes para los niños, son un estándar que vale oro para maestros como Felina, que quieren que sus estudiantes aprendan inglés para prosperar en la escuela.

El estudio mostró puntajes más altos en las pruebas, niños más felices, mejor asistencia, menos problemas de conducta y mayor participación de los padres.

Se convirtió en la maestra que nunca tuvo

Hubo momentos que definieron el futuro de Felina como maestra y defensora de la educación multilingüe y multicultural.

Felina siente que sus maestros y el sistema educativo de Arizona le fallaron al no enseñarle sobre la historia mexicoamericana y el enorme legado de los líderes mexicanos César Chávez y Dolores Huerta, líderes civiles y de derechos humanos e íconos laborales para los trabajadores agrícolas.

“Hay muchas cosas que aprendí como adulta que siento que debería haber aprendido cuando era más joven”, dijo. “No supe de la lucha de Dolores Huerta y el Tratado de Guadalupe Hidalgo hasta que estaba en la universidad”.

Muchos maestros de Arizona sintieron los efectos del Proyecto de Ley 1070 del Senado de Arizona, aprobado por la Legislatura estatal liderada por el Partido Republicano en 2010. Los niños temían que deportaran a sus padres inmigrantes. Ese miedo se filtró en las aulas. Felina sintió ese miedo.

En ese momento, la ley conocida como “muéstrame tus papeles” era considerada la política más dura del país a la hora de criminalizar la presencia de inmigrantes.

Oficialmente llamada Ley de Apoyo a las Fuerzas de Orden Público y a los Vecindarios Seguros, la amplia ley permitía a la policía interrogar a las personas sobre su estatus migratorio si el oficial tenía un motivo “razonable” para sospechar que una persona estaba ilegalmente en el país.

“Estaba en octavo grado cuando se aprobó la SB 1070”, dijo. “Recuerdo que mi mamá se convirtió en ciudadana estadounidense cuando yo estaba en cuarto grado. Todavía tenía miedo de que la deportaran”.

De niña, Felina anhelaba cambiar las leyes que dañan a su familia y su comunidad.

“Estaba tan enojado con la SB 1070. Con el estado de Arizona. Estaba tan enfadada con la ex gobernadora Jan Brewer que un día pensé que sería presidente para cambiar esas decisiones.

“Así fue como me interesé por la política”, dijo.

Felina trabajó como organizadora del Partido Demócrata durante la campaña electoral de 2016. Soñaba con ir a la facultad de derecho y convertirse en una abogada prestigiosa para poder involucrarse en la política.

Pero se desilusionó de la política con la división, la retórica y la falta de acción sobre la reforma migratoria.

 “Fue entonces cuando decidí explorar la educación”, dijo ella.

“Después de vivir todo esto, me convertí en esto”, afirmó.

Ser maestra y mexicana, maestra bilingüe e hija de inmigrantes influye en cómo se ve la educación en Arizona.

“No solo soy maestra, también soy maestra activista, porque al ser parte del movimiento, también tomó acciones para mejorar la vida de los estudiantes”, dijo.

Ella es la primera de su familia en graduarse de la universidad. Obtuvo su licenciatura en español y ciencias políticas y una maestría en educación secundaria bilingüe.

Felina ajusta su chaqueta de cuero negro. La tarde es fría y gris, pero ella sonríe con un dejo de satisfacción.

“Así fue como me convertí en la maestra que nunca tuve”, dijo.

Felina Rodríguez is reading a library book in front of rows of books. She is seated on a lime-green bench.
Felina Rodríguez sentada en la biblioteca Burton Barr Central Library en Phoenix. Credit: Beatriz Limón

Sentirse “completamente tonta” por no hablar inglés

La primera vez que Claudia, la profesora de educación de ASU, se sintió avergonzada por no hablar inglés como sus compañeros estadounidenses, fue cuando comenzó su educación universitaria en la Universidad de El Paso-Texas

Nacida en Ciudad Juárez, como miles de jóvenes fronterizos, decidió seguir una carrera profesional en los Estados Unidos, pero el inglés fue un obstáculo enorme que tuvo que superar.

En México, Claudia tomó clases de inglés en la escuela secundaria, lo que le dio la confianza para inscribirse en el Programa de Asistencia Estudiantil, o PASE. El programa permite que los estudiantes de México paguen la matrícula universitaria como si fueran residentes de Texas.

Le encantaban sus clases, pero las barreras del idioma la hacían sentir “muy pequeña”. En el aula, intentaba pasar desapercibida para sus profesores y hablar lo menos posible con sus compañeros.

“El inglés universitario es muy diferente. Esa fue la primera vez en mi vida que supe lo que era sentirse completamente tonta, porque no hablaba bien el inglés”, dijo Claudia.

Claudia, quien inicialmente quería especializarse en negocios, decidió cambiar su destino cuando escuchó sobre los beneficios de la educación bilingüe para las comunidades migrantes y los estudiantes en general.

“Hasta se me puso la piel chinita”, recordó.

Llevaba años en la universidad sintiéndose muy insegura porque no conocía las ventajas intelectuales, profesionales y culturales de conocer su lengua materna y otros idiomas.

“Me di cuenta de que la educación bilingüe era más que un idioma; fue un proceso de identidad, una conexión con nuestra historia, ancestros y comunidades”, dijo.

Claudia actualmente tiene una licenciatura y una maestría en Educación Bilingüe por la Universidad de El Paso-Texas, así como un doctorado en Curriculum & Instruction, Cultural Studies in Education por la misma universidad.

Sus estudios se han centrado en equidad y justicia social en la educación bilingüe, así como alfabetización y pedagogía para jóvenes fronterizos y transfronterizos, mexicanos y latinos.

Su larga carrera y su comprensión de la educación bilingüe le dieron la experiencia necesaria para ayudar a diseñar el nuevo programa de Educación Primaria Multilingüe de ASU para capacitar y apoyar a maestros y estudiantes.

Claudia reconoció que la falta de representación entre los docentes es cada vez más preocupante. Le abruma que los estudiantes latinos en Arizona están en desventaja académicamente debido al sistema educativo que considera desigual, en comparación con los estudiantes blancos.

Se estima que el 46% de los 1,1 millones de estudiantes de primaria y secundaria de Arizona son latinos. La tasa de graduación universitaria para latinos e hispanos en Arizona fue del 15,2 %, en comparación con el 18,4 % a nivel nacional, según un estudio de la Universidad de Arizona de 2021.

Eso es significativamente más bajo que el 37,6% de los estudiantes blancos en el estado que obtuvieron títulos universitarios, que está a la par con la tasa nacional (37,3%).

Claudia y sus colegas saben que el sistema educativo del estado debe examinarse para educar de manera más equitativa a todos los estudiantes en las escuelas K-12 y para aumentar la inscripción y graduación de estudiantes de color en las tres universidades estatales.

Por ahora, dijo, el nuevo programa en ASU da un importante paso adelante en la preparación de maestros capacitados lingüística y culturalmente, para servir a estudiantes de entornos históricamente marginados.

Alejandra Nieland poses for a photo. She is wearing a white dress, a colorful graduation stole, and a maroon mortar board graduation cap.
Alejandra Nieland en su graduación de la maestría de Política Educativa en ASU en mayo de 2019. Credit: Nathalia Flores

Un maestro entre los muchos que abandonan las escuelas de Arizona

Alejandra Nieland fue maestra en Phoenix. Experimentó tanta frustración que la llevó a renunciar a su trabajo.

“Luché mucho para que me quitaran ese bloque de cuatro horas de inmersión en inglés”, dijo. “En esas cuatro horas, los estudiantes no tenían suficiente tiempo para terminar su tiempo en matemáticas. Los niños no tomaban clases de ciencias”.

Durante casi dos décadas, los estudiantes inmigrantes y de habla hispana en Arizona han estado confinados a cuatro horas diarias de inmersión en aulas donde solo enseñan inglés.

Son miles de estudiantes los que han pasado la mitad del día aprendiendo inglés, perdiéndose otras clases básicas y fundamentales para obtener un diploma de escuela secundaria e ir a la universidad, como resultado de la política aprobada en 2000, que estableció un régimen estricto de instrucción en el nuevo idioma del alumno.

Alejandra sabía que la ley estatal impedía que sus estudiantes alcanzaran su máximo potencial académico y sus sueños.

Las estadísticas lo confirman. De los 39,626 estudiantes latinos que se matricularon en la escuela secundaria en 2020, solo 29,725 se graduaron, según datos de MAPA, The State Of Arizona Latinos Education, Power and Influence realizado por ALL In Education, organización que analiza datos de educación estatal.

Lo más preocupante es que solo 6472 estudiantes latinos se inscribieron en la universidad en 2020 y, de ellos, solo 3371 se graduaron, según el estudio.

El informe destaca las brechas en la educación entre los estudiantes latinos y blancos. En 2021, los estudiantes latinos de tercer grado mostraron una tasa de competencia en lectura del 23 % en comparación con el 50 % de los estudiantes blancos en el mismo grado.

Los estudiantes latinos de octavo grado mostraron una tasa de competencia matemática del 16 % en comparación con el 39 % de los estudiantes blancos.

Para ese mismo período, los estudiantes latinos se graduaron de la escuela secundaria con una tasa del 75 %, mientras que los estudiantes blancos se graduaron a una tasa del 83 %.

Los expertos dicen que el estudio ofrece fuertes argumentos a favor de brindar un apoyo educativo más equitativo a los maestros que desean que todos sus estudiantes tengan éxito, así como a los estudiantes que se están quedando atrás debido a que Arizona enfrenta la presión económica de una fuerza laboral que carece de capacitación universitaria.

Como maestra de desarrollo del idioma inglés, Alejandra dijo que trató de hablar con los administradores de su escuela, buscando explicarles que era posible que los estudiantes mejoraran sus habilidades en el idioma inglés sin ser excluidos de las clases de educación estándar.

Ella no tuvo éxito.

Algunos de sus alumnos le preguntaban: “¿Por qué no podemos tomar clases de ciencias?”

“Desafortunadamente, la clase de ciencias estaba al lado del salón de clases y podían escuchar a los otros estudiantes entusiasmados con los experimentos, mientras que mis niños estaban confinados a cuatro horas de gramática”, dijo ella.

Sus estudiantes aprendieron a “odiar” su clase.

Desesperada, Alejandra decidió hablar con el profesor de ciencias para ver si algunos de sus alumnos de secundaria podían tomar su clase en secreto.

“Le pregunté sobre la posibilidad de que mis alumnos fueran a su clase, al menos al final”, dijo. “Yo les iba a proporcionar vocabulario en español y les iba a adaptar el contenido de la clase de ciencias al inglés para ofrecerles esa clase en la inmersión”.

El otro profesor estuvo de acuerdo. Entonces, usaron una puerta que conectaba las dos aulas y, sin que los administradores de la escuela se dieran cuenta, los estudiantes ELL pudieron pasar un tiempo aprendiendo en la clase de ciencias.

“Lo único que quería era que tomaran un poco de ciencia”, dijo Alejandra.

Cansada de las barreras y desigualdades a las que se enfrentaban sus alumnos, decidió dejar su trabajo para dedicarse  tiempo completo a concluir su maestría en política educativa. Quería ver si podía cambiar el sistema.

“No podía soportarlo más”, dijo ella. “Decidí salirme porque no me sentía satisfecha, sentía que estaba perjudicando a mis alumnos”.

Alejandra dejó Arizona y se mudó a Denver.

Aproximadamente un año después, en 2019, pasó el Proyecto de Ley del Senado 1014, que detiene la educación de inmersión en inglés en Arizona. El proyecto de ley fue patrocinado por dos republicanos, el senador Paul Boyer y la representante Michelle Udall, y fue aprobado por unanimidad por la Legislatura de Arizona.

La ley permite que las escuelas públicas y los maestros desarrollen sus propios modelos basados en evidencia, de acuerdo con las necesidades individuales de los estudiantes y reduce las horas de inmersión al idioma inglés a dos horas.

La nueva política fue elogiada por la ex superintendente de educación pública de Arizona, Kathy Hoffman.

“Durante las últimas dos décadas, los estudiantes del idioma inglés de Arizona han sufrido una política equivocada que los dejó aislados, sin educación y sin preparación para ingresar a la fuerza laboral”, dijo Hoffman en un comunicado. “La aprobación de esta legislación le dará a decenas de miles de estudiantes ELL una mayor oportunidad de tener éxito en la escuela y en la vida, y su éxito beneficiará a todos los arizonenses”.

Hoffman, una demócrata, perdió su candidatura a la reelección en 2022 ante el republicano Tom Horne.

Horne hizo su campaña con una plataforma conservadora y es ampliamente conocido por impulsar la prohibición de un programa de estudios mexicano-estadounidenses en Tucson.

Durante su anterior mandato como principal funcionario de educación de Arizona, Horne presionó con éxito a la Legislatura estatal liderada por el Partido Republicano para aprobar una ley en 2010 para restringir los programas de educación de estudios étnicos. La ley se mantuvo durante siete años, hasta que los estudiantes latinos y sus padres presentaron una demanda.

En 2017, un juez federal determinó que tanto la “promulgación como el cumplimiento” de la prohibición “estuvieron motivados por animosidad racial”, violando la cláusula de igual protección de la Constitución al discriminar a los latinos.

“Los estudiantes tienen el derecho de la Primera Enmienda a recibir información e ideas”, escribió el juez A. Wallace Tashima en su decisión. Ese derecho “se aplica en el contexto del diseño del currículo escolar”.

No todos los estudiantes en Arizona se benefician de los programas bilingües

Anna Manzano, coordinadora del programa bilingüe del Distrito Escolar Unificado de Tucson, el más grande de Arizona, explica que las leyes no permiten que los estudiantes que no hablan inglés con fluidez participen en programas bilingües.

“La ley aún incluye restricciones para los estudiantes que, por ejemplo, quieran participar en este tipo de programas, pero aún no dominan el inglés. No se les permite recibir este beneficio”, dijo.

En 2014, la entonces gobernadora de Arizona, Jan Brewer, convirtió en ley el Proyecto de Ley 1242 del Senado. En él hay una cláusula que prohíbe a los estudiantes ELL o que están aprendiendo inglés como segundo idioma acceder a la educación bilingüe.

“Es un gran obstáculo porque hay muchos niños inmigrantes que vienen a las escuelas en Arizona”, dijo Anna. “Los estamos excluyendo de un programa que produce los mejores resultados para los estudiantes que están aprendiendo inglés como segundo idioma”.

Anna Manzano, coordinadora del Programa Dual de Lenguaje en Tucson Unified. Credit: Cortesía Anna Manzano

Señaló que muchos niños todavía deben estar confinados al programa de inmersión en inglés durante dos o más horas, lo que afecta sus calificaciones, su capacidad para graduarse de la escuela secundaria y su progreso hacia la universidad.

Aún así, el Distrito Escolar Unificado de Tucson tiene 11 escuelas y más de 2,500 estudiantes que participan en un programa conocido como 50-50 Dual Language Immersion Model (Modelo de Inmersión en Dos Idiomas).

A Anna le gustaría expandir el programa bilingüe para beneficiar a todos los estudiantes. Pero para tener más programas bilingües, dijo, necesitamos más maestros bilingües.

Está convencida de que invertir en la educación en español beneficia no solo a los maestros y sus estudiantes, sino a todo Arizona, donde la población es 32.3% latina, según datos del Censo de EE. UU. de 2021.

Aumentar el número de personas que se gradúan de la universidad agrega 660,000 dólares por estudiante a la economía de Arizona, incluso a través de mayores ingresos, pagando más impuestos y dependiendo menos de los servicios sociales, según an analysis by Education Forward Arizona.

Según el estudio, aumentar la cantidad de personas de todas las etnias y razas, particularmente latinos, que se gradúan de la universidad al mismo número que la población blanca que se gradúa, daría como resultado 2.3 mil millones de dólares en ganancias económicas y sociales para cada clase que se gradúe.

Los expertos en educación de  Helios Education Foundation, la organización sin fines de lucro que apoya los logros postsecundarios para comunidades de bajos ingresos y subrepresentadas en Arizona y Florida, argumentan que el mayor desafío es preparar de manera equitativa a los estudiantes que tienen el potencial para seguir una educación superior.

Pero desde el principio, los estudiantes latinos parecen estar en desventaja, especialmente cuando se comparan con sus contrapartes blancos, según un estudio de la organización.

La falta de representación entre los maestros es cada vez más apremiante, considerando que la población estudiantil en Arizona se ha vuelto cada vez más diversa.

La fuerza laboral docente sigue siendo abrumadoramente blanca. Por ejemplo, en 2018, los maestros blancos representaron casi el 80 % de todos los maestros a nivel nacional, mientras que el 9 % eran latinos, el 7 % negros y el 2 % asiáticos, según datos del National Center for Education Statistics.

Entre estudiantes y maestros latinos, la brecha es aún más pronunciada. Mientras que los estudiantes latinos representan el 28% de la población estudiantil total, los maestros de su etnia representan solo el 9% de la fuerza laboral docente. Esa es la brecha más grande entre estudiantes y maestros de cualquier grupo racial o étnico.

En Arizona, el 74% de los directores eran blancos, mientras que el 21% eran latinos. Para los maestros, el 76% eran blancos y el 14% latinos. In Arizona

Investigadores en educación en Pensilvania y Texas estudiaron los beneficios de cerrar la brecha de diversidad, por lo que maestros como Felina han defendido durante mucho tiempo.

El 2022 reportaje, — “Do High School Students With a Same-Race Teacher Attend Class More Often?”—muestra cómo los estudiantes se benefician en la escuela cuando tienen maestros de su mismo origen racial o étnico.

Los estudiantes con maestros de la misma raza o etnia tienen más probabilidades de mejorar el rendimiento académico, la asistencia y las tasas de graduación.

“Los resultados también indican que las asociaciones fueron más fuertes para los estudiantes latinos en los grados 11 y 12, el grupo de edad en K-12 que tiene la agencia más individual cuando se trata de ir a la escuela”, afirma el estudio.

Los datos también muestran que es menos probable que los maestros de color suspendan o expulsen a los estudiantes de color por castigos similares a los de sus contrapartes blancas.

Hay dos teorías dominantes según las cuales los investigadores dan crédito a los maestros de color por obtener resultados positivos de los estudiantes que comparten su raza y etnia.

Los estudiantes que aprenden de maestros que son de la misma raza o etnia se conectan mejor con esos maestros y, por lo tanto, tienen una actitud más positiva hacia la escuela.

De manera similar, los maestros que pertenecen a la misma raza o etnia que sus estudiantes tienden a tener expectativas más altas para los estudiantes de color y, por lo tanto, los estudiantes cumplen con estas expectativas.

La representación latina entre los maestros de escuelas de Arizona es importante

Para el representante estatal Marcelino Quiñonez, demócrata de Phoenix, es importante que los líderes estatales simpaticen con la lucha de los estudiantes latinos y los inmigrantes que están aprendiendo un nuevo idioma. Él sabe por su historia personal cómo el apoyo adecuado lo ayudó a superar esta lucha.

Proveniente de Durango, México, llegó a los Estados Unidos a la edad de 5 años. Marcelino aprendió inglés y mejoró su español gracias a los programas de educación bilingüe en las escuelas públicas.

“Aprendí a hablar inglés en estas escuelas. Me pusieron en un programa bilingüe. Fue muy beneficioso porque tenía un hogar donde podía hablar español y mejoré en la escuela junto con el inglés”, dice.

Su extensa carrera en educación lo coloca en posición de reconocer cuán beneficioso sería para Arizona tener más maestros latinos y bilingües en las aulas escolares.

“Entiendo la importancia de la representación en las aulas, especialmente cuando sabemos que el porcentaje de estudiantes latinos es muy alto aquí, como en el resto de Arizona”, dice.

Para el representante estatal Marcelino Quiñonez, demócrata de Phoenix, es importante que los líderes estatales simpaticen con la lucha de los estudiantes latinos y los inmigrantes que están aprendiendo un nuevo idioma. Credit: Cortesia State Rep. Marcelino Quiñonez

Un estudio “La diversidad de los docentes importa” del “Center for American Progress” 2011 estudio analizó los datos educativos nacionales para subrayar la brecha generalizada en la diversidad de docentes en los EE. UU.

“Este es un problema para los estudiantes, las escuelas y el público en general. Los maestros de color sirven como modelos a seguir para los estudiantes, dándoles un sentido claro y concreto de cómo es la diversidad en la educación, y en nuestra sociedad”, dice el informe.

“Una revisión reciente de estudios empíricos también muestra que a los estudiantes de color les va mejor en una variedad de resultados académicos, si les enseñan maestros de color”.

Sin embargo, los maestros de color no están representados equitativamente en la fuerza laboral docente. Parte del problema radica en las tasas de disparidades en la educación de los estudiantes de color, lo que dificulta que un mayor número de ellos asista a la universidad y obtenga una enseñanza o cualquier título.

El estudio sugiere que para crear una línea sólida de maestros de color, es necesario promover el acceso académico para todos los estudiantes en el sistema K-12.

Otros factores, dice el estudio, que impiden la educación de los estudiantes de color son económicos y sociales, como la discriminación racial que ha limitado las oportunidades educativas, económicas y laborales para las personas de color.

Si bien el nuevo programa de educación bilingüe de ASU es una solución, no aborda las barreras más amplias para capacitar y apoyar a más maestros, especialmente los de entornos históricamente marginados.

Como solución inmediata, Marcelino sugiere que ampliar el acceso a la educación superior a través de becas aumentaría la cantidad de estudiantes interesados en convertirse en maestros y la cantidad de graduados de secundaria latinos de bajos ingresos encaminados a obtener títulos universitarios.

Para abordar parcialmente esta necesidad en las escuelas públicas, Marcelino señala que recientemente, la Legislatura estatal aprobó 12 millones de dólares para el programa Arizona Promise, que se verá reflejado en el año fiscal 2023.

Arizona Promise es un programa financiado por la Junta de Regentes de Arizona que ofrece becas para los estudiantes que califican para cubrir la matrícula y otros costos de asistir a una de las universidades públicas del estado.

“Todos los estudiantes de bajos ingresos tienen la oportunidad de ir a la universidad a través de estas becas”, dijo.

Antes de convertirse en legislador, Marcelino fue director de extensión educativa en ASU, miembro de la junta directiva del Distrito Escolar Primario Roosevelt en Phoenix y maestro de teatro para estudiantes de secundaria. 

También, ve esperanzas en el nuevo programa educativo de ASU para que los maestros se centren en apoyar a los estudiantes multilingües y multiculturales.

“ASU, de dónde vengo, tiene este nuevo programa bilingüe”, dijo con orgullo, y agregó que el título universitario es una parte importante de un enfoque integral para servir a maestros y estudiantes.

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Claudia Cervantes, junto a los profesores del programa de Educación Multilingüe en ASU, junto a un grupo de estudiantes que están por graduarse de la licenciatura bilingüe. Es la última generación que se gradúan del antiguo programa, los que les preceden entraran al nuevo programa BAE. Credit: Cortesía

Generación “English Only” trabaja para convertirse en maestros bilingües

Claudia, la profesora de educación de ASU, sabe lo que es ser marginada por no hablar inglés en el salón de clases.

Tiene un conocimiento profundo de los desafíos que enfrentan miles de estudiantes que emigran a los Estados Unidos sin hablar un nuevo idioma con fluidez.

Los estudiantes necesitan identificarse con el maestro para desempeñarse mejor académicamente, dijo ella.

Como solución a este problema, junto con otros educadores, Claudia diseñó el nuevo programa multilingüe de ASU como un modelo que busca preparar a las generaciones futuras para convertirse no solo en maestros bilingües, sino en modelos a seguir para sus estudiantes.

Muchos de sus estudiantes, dijo, se graduaron con los recursos que necesitan para apoyar plenamente a los estudiantes que comparten su idioma y sus antecedentes.

“Admiro a los estudiantes de este programa”, dijo. “La mayoría son graduados universitarios de primera generación. Proceden de familias inmigrantes de escasos recursos. Tienen dos trabajos y ayudan a sus familias”.

Uno de los mayores desafíos que han enfrentado estos estudiantes es haber sobrevivido a un sistema educativo en el que no se les permitía hablar su idioma nativo en la escuela.

“Pertenecen a la generación ‘English Only’. Eran niños que estaban en la escuela primaria cuando se eliminó la educación bilingüe en Arizona”, dijo. “Los admiro por haber pasado 12 años siendo taladrados con el inglés para despojarlos del español”.

“Aún así, toman la decisión de venir al programa para convertirse en maestros bilingües”, dijo ella. “Es un compromiso que tienen con su gente. Quieren enseñar a los niños de sus comunidades”.

El nuevo programa de licenciatura en Educación Primaria Multilingüe espera que los estudiantes se especialicen en áreas para atender a los diversos estudiantes de Arizona, incluso en educación indígena, estudios culturales y transfronterizos y español para estudiantes K-8. Cuando los estudiantes terminen sus estudios básicos, pasarán al nuevo programa multilingüe para graduarse dentro de dos años.

Claudia reconoce que el programa aún es pequeño, pero es valioso ya que por primera vez ella y sus colegas sienten que tienen la autonomía para desarrollarlo de acuerdo con las necesidades educativas de los maestros y estudiantes en Arizona.

El programa fue creado por un grupo diverso de educadores, incluidos tres maestros de herencia latina y un maestro de herencia árabe, dijo, y los estudiantes cuentan con el apoyo de varios instructores que provienen de familias inmigrantes.

Alejandra Nieland fue maestra en los distritos escolares de Phoenix, a su derecha está Vanessa Arredondo, quien fue nombrada Maestra del Año de la Asociación de Escuelas Rurales de Arizona para 2019-2020. Los maestros se defendieron a sí mismos y a sus alumnos durante la huelga Red for ED. Credit: Cortesia Alejandra Nieland

Nuevo programa bilingüe en Arizona ofrece esperanza

Alejandra, la maestra que luchó por las desigualdades educativas de los estudiantes de color y que renunció ante la frustración, emigró de Aguascalientes a Arizona en 1999.

Tenía 6 años cuando entró en un salón de clases en el vecindario de Maryvale sin poder hablar inglés.

Fue un choque cultural que la afecta hasta el día de hoy. Ella no entendía el idioma. Se sintió intimidada por un nuevo país. Por miedo y vergüenza, durante mucho tiempo se negó a hablar en clase, lo que llevó a sus profesores a castigarla reduciendo el tiempo de recreo.

La hicieron sentir inferior, dice, al señalar que era incapaz de escribir oraciones completas.

“Me castigaban por no saber la diferencia entre un adjetivo y un sustantivo, cosas absurdas que ahora puedo ver como maestra”, dijo. “En esos momentos, los estudiantes no saben y no merecen que les quiten el recreo. Es un derecho”.

El trauma al que fue sometida en la escuela la llevó a obtener una licenciatura en educación bilingüe en ASU, para ayudar a los estudiantes que están en el proceso de aprender un nuevo idioma.

“No puedo olvidar el trauma. Los profesores me hacían sentir inferior. La mayoría de mis maestros eran blancos y entiendo que se sentían frustrados conmigo porque no me gustaba participar”, dijo.

Ahora, como maestra, Alejandra entiende que cuando los niños están aprendiendo un nuevo idioma, pasan por una fase de silencio durante la cual procesan el idioma y el contenido.

“Por eso es importante tener maestros que entiendan el proceso bilingüe y que tengan empatía y sepan cómo manejar a los estudiantes. Los estudiantes necesitan un espacio seguro para comenzar a hablar inglés”, dijo.

Los estudios en los Estados Unidos y otros países, incluidos Canadá, Finlandia y Suiza, han demostrado que los niños son capaces de aprender su propio idioma y un segundo o incluso un tercer idioma, y emergen académica y lingüísticamente competentes, según el informe “Bilingual Education,” publicado por “American Federation of Teachers”.

Lejos de ser un problema, el bilingüismo es un activo tanto para los individuos como para la sociedad. Además de las obvias ventajas intelectuales y culturales de hablar dos o más idiomas, el bilingüismo se ha relacionado con una serie de otros resultados positivos.

En una revisión exhaustiva de 63 estudios, los investigadores de la Universidad Estatal de Washington descubrieron que el bilingüismo está asociado con beneficios cognitivos, como una mayor capacidad de atención, una mejor memoria de trabajo y una mayor conciencia de la estructura y la forma del lenguaje. bilingualism is associated with cognitive benefits

Otros estudios han encontrado que el bilingüismo podría retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Ellen Bialystok, profesora de psicología, ha estudiado los efectos del bilingüismo en los procesos cognitivos.  bilingualism might delay the onset of Alzheimer’s disease

Bialystok cita una amplia investigación que muestra que los niños bilingües superan a los niños monolingües en tareas de atención y reacción, y amplió esa investigación al estudiar la aparición de la demencia.

Su investigación mostró “un retraso significativo en la aparición de los síntomas de la demencia, particularmente la enfermedad de Alzheimer, para las personas que han sido bilingües de por vida”.

Esos resultados se mantuvieron incluso cuando las personas monolingües tenían niveles de educación significativamente más altos, en comparación con las personas bilingües.

Más allá de los beneficios cognitivos, estudios recientes sugieren que el bilingüismo también puede producir beneficios económicos a través del empleo, las promociones y los ingresos.

El bilingüismo fluido se asocia con un menor riesgo de abandonar la escuela secundaria y una mayor probabilidad de encontrar un trabajo de mayor estatus y salario anual más alto.

Actualmente, Alejandra es completamente bilingüe, lo que considera una gran fortaleza, pero no olvida que fue una estudiante que llegó a Estados Unidos sin hablar inglés. Reconoce que formó parte de un sistema educativo que la separó de su lengua materna.

El español es el idioma que se habla en los hogares de 3,9 millones de estudiantes que aprenden inglés en escuelas públicas, lo que representa el 75,7 % de todos los estudiantes que aprenden inglés y el 7,9 % de todos los estudiantes de escuelas públicas, según datos de 2019 del Centro Nacional de Estadísticas Educativas. according to 2019 data

En el otoño de 2019, alrededor de 5,1 millones de estudiantes de inglés representaban el 10,4 % de todos los estudiantes de las escuelas públicas de Estados Unidos. Eso es más que el otoño de 2010 con 9.2%, o 4.5 millones de estudiantes de inglés.

Alejandra experimentó discriminación por su lengua materna, es por eso que cuando se convirtió en maestra en Arizona, luchó por los estudiantes en el sistema de inmersión de inglés en sus clases.

Cuando no pudo más, se preguntó: “¿Cuándo voy a poner en práctica lo que estudié?”.

Se había estado preparando toda su vida para ser maestra bilingüe.

Cuando finalmente se fue de Arizona para comenzar de nuevo como maestra en Colorado, se le ganó la oportunidad de dirigir un programa bilingüe. Alejandra sabe que gracias a su experiencia de vida, tiene los conocimientos que un docente bilingüe necesita para establecer vínculos con alumnos que llegan de otros países.

Cuando obtuvo su título en educación bilingüe en Arizona, ninguno de sus profesores hablaba español.

“Mis profesores fueron fenomenales, pero tuve críticas. Les dije que no eran bilingües, que me gustaría que agregaran maestros e investigadores bilingües que entendieran la cultura y el idioma”, dijo.

Cuando se enteró del nuevo programa de ASU en Educación Multilingüe, diseñado por maestros bilingües con raíces latinas, sintió un enorme alivio.

“Saber esto me llena de esperanza. Me separé de Arizona y ahora me da alegría ver programas implementados que van a beneficiar no solo a los latinos, sino a todos los estudiantes”, dijo.

Pequeños pasos para un gran cambio

Cuando se le preguntó a Claudia si el programa de Educación Primaria Multilingüe podría ser una solución a esta larga lucha por la retención de maestros y la educación bilingüe en Arizona, respondió rápidamente.

“Por supuesto”.

“Los estamos preparando para que comprendan la identidad. Para que los niños en el salón de clases se identifiquen con ellos y puedan desarrollarse mejor académicamente”, dijo.

Claudia sabe que el nuevo programa de ASU es solo el comienzo para solucionar un problema complejo.

“Una de las principales limitaciones es que los estudiantes van a las escuelas y se decepcionan al ver que los maestros están siendo oprimidos. Los salarios son bajos. Es mucho trabajo”, dijo. “Como personas bilingües, tienen otras opciones. Solo están en el salón de clases porque es su vocación”.

El salario de un maestro en Arizona se encuentra entre los más bajos del país, según el informe The Best-Paying Cities for Teachers

El estado ocupaba el puesto 50 en cuanto al salario anual de los maestros antes del comienzo de la pandemia, con alrededor de 47,606 dólares anuales.

La falta de una compensación justa y la financiación educativa inadecuada para las escuelas obligó a los maestros de Arizona a unirse al movimiento “Red for Ed” y a la huelga durante el año escolar 2017-18. Bajo la presión de los maestros, el ex gobernador Doug Ducey respaldó un aumento salarial del 20 %.

La pandemia de COVID-19 exacerbó la falta de docentes. Las escuelas de Arizona aún luchan por encontrar cobertura para los maestros que están ausentes o que han emigrado del estado en busca de trabajos mejor pagados.

 Los distritos escolares se ven obligados a contratar maestros sustitutos o personal sin credenciales para enseñar.

“Las condiciones a las que están sujetas las escuelas públicas del estado, sólo contribuyen a la falta de docentes. Nadie quiere estudiar cuatro años de universidad para pasar por todos esos problemas”, dijo Claudia.

Ella dice que tuvo que ir contra la corriente en un sistema educativo que durante décadas ha excluido a los estudiantes de color y que históricamente los ha marginado de los privilegios educativos, pero confía en que con pequeños pasos, es posible un gran cambio.

“Durante años en Arizona, el bilingüismo en lugar de ser visto como empoderamiento, fue visto como ‘ayudemos a estos pobres ignorantes a aprender inglés para que las cosas no sean tan difíciles para ellos’”, dijo Claudia.

Es hora de cambiar esa narrativa.

“Estamos viendo un mayor interés en la educación dual. Se reunieron idiomas extranjeros para apoyarse, guiados por la idea de que los niños pueden aprender unos de otros y que todos pueden ser bilingües”, dijo.

El español es poder, aseguró Claudia.

“La idea es preservar tu idioma, mantener el desarrollo, al mismo tiempo que aprendes un nuevo idioma en el salón de clases…

… Ser multilingüe es una fortaleza”.

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Beatriz Limón es una periodista independiente que fue corresponsal en Arizona y Nuevo México de la Agencia Internacional de Noticias EFE. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, fotógrafa profesional...