El púlpito de cristal — que alguna vez estuvo acunado junto a una cascada de históricas campanas de bronce bajo los techos con crestas de limo de la capilla de la Universidad de Arizona diseñada por el icónico arquitecto Paolo Soleri — ya ha sido retirado.
Ahora, los defensores de la preservación histórica, los líderes estatales y locales de todo Arizona están en una carrera contra el tiempo para detener los planes de la universidad: desmantelar lo que queda de las creaciones de Soleri en Tucson.
Lanzaron una campaña: “Ayúdanos #SaveSoleriChapel – Preserva el Pasado para el Futuro”.
También, dicen que los funcionarios de la universidad ignoraron las leyes estatales de preservación. Estas reglas pueden proteger la capilla, un testimonio eterno de Tucson, uno de los pocos lugares en el mundo, fuera de Arcosanti y Cosanti, donde se pueden ver los diseños de Soleri.
Soleri se inspiró para diseñar ese respiro sagrado en el Centro Oncológico de la Universidad de Arizona después de que su esposa Colly muriera a causa de la enfermedad en 1982.
La Arizona Preservation Foundation ha emitido un estado de alerta de que la capilla de Tucson, con sede en la UA, es un sitio histórico “amenazado”.
Algunos miembros de la comunidad argumentan que los líderes universitarios no consultaron sobre sus planes para desmantelar la capilla con la Oficina de Preservación Histórica de Arizona, que tiene el mandato, según las leyes estatales, de revisar cualquier plan de una agencia estatal que involucre propiedades que califican o pueden calificar para inclusión en el registro de lugares históricos de Arizona.

Una imagen de la capilla del desierto se encuentra en el primer espacio del sitio web de la fundación para lugares históricos que pronto podrían ser destruidos sin un llamado rápido a la acción.
Las alertas destacan 16 propiedades en riesgo en Arizona, además de la capilla, incluida la Capilla de la Natividad de la Santísima Virgen María en Flagstaff, la gasolinera Osterman en Peach Springs y American Legion Post #1 en Phoenix.
El 8 de diciembre, en medio de una creciente preocupación, la capilla diseñada por Soleri fue “nombrada uno de los lugares históricos más amenazados de Arizona”, según la Fundación de Preservación Histórica de Tucson.
Ese mismo día, una reportera de Arizona Luminaria recorrió la capilla cerrada y vio que, si bien las creaciones de Soleri permanecen intactas, gran parte del sitio ha sido vaciado.
En todo el mundo, muchas capillas históricas, especialmente las que nacieron de los sueños de artistas de renombre, sobreviven más allá de sus creadores como espacios públicos sagrados para la curación. En Tucson, el público tiene prohibido el acceso a la capilla de Soleri.
El zumbido de un helicóptero de color amarillo brillante ruge sobre el Centro Médico Banner-University en Campbell Avenue. A sólo unos metros de distancia, ningún ruido altera el silencio, un homenaje a un fin o remisión, que envuelve la capilla del centro oncológico de la UA.
A través de puertas grises y opacas, más allá de un exterior de ladrillo genérico y más allá de un toldo de concreto, el edificio se siente solitario en el raro escalofrío de la brisa invernal del desierto.
En el interior, más allá de dos juegos de puertas de acceso exclusivo con credenciales, hay un espacio tranquilo para el consuelo.
El edificio es prácticamente inaccesible para la mayoría de las personas en el campus de la universidad pública. Sin embargo, la capilla de Soleri no tiene puertas. Allí, estabas a salvo como un testigo del cáncer.
El techo de la capilla sigue vivo en el arte, como una imagen abstracta. Vegetación en tonos salvia sobre un fondo azul suave. Una franja recorre el centro del techo a lo largo de la pared opuesta a la entrada y convirtiéndose en un tallo de la pieza central de la habitación, una planta del desierto en una maceta gigante.
En la pared adyacente, la pieza central hermana está ubicada en su propio rincón: una lámpara de araña que llega hasta el suelo con campanas herrumbrosas de Soleri que parecen listas para sonar sin viento.
Múltiples fuentes le dijeron a Arizona Luminaria que las creaciones de Soleri serían desmanteladas de la capilla y resguardadas por el centro Andrew Weil de la UA.
Dijeron que durante una discusión colaborativa con miembros preocupados de la comunidad, la Oficina de Preservación Histórica de Arizona y el presidente de la UA, Robert Robbins, fueron clave para detener una mayor destrucción de la capilla antes de que sea demasiado tarde.
Representantes de la UA mostraron a Arizona Luminaria la cuña donde se trasladarían las campanas de Soleri de la capilla para colgarlas dentro de una estrecha esquina con paredes de concreto en el centro Weil.

Arizona Luminaria hizo múltiples cuestionamientos a Robbins y a la portavoz de la universidad, Pam Scott, sobre la destrucción de la capilla de Soleri.
Scott dijo que la universidad está trabajando en una respuesta. Después de recibir más informes el 8 de diciembre sobre que la universidad ya estaba desmantelando la capilla de Soleri, una reportera de Arizona Luminaria pidió la confirmación a la universidad.
“No creo que eso sea cierto”, dijo Scott en un correo electrónico del 8 de diciembre.
Las partes interesadas de la comunidad quieren que la oficina de preservación estatal revise y mantenga la supervisión de cualquier plan de la UA para alterar el sitio.
Algunos han sugerido una alternativa a la demolición y un aprovechamiento en partes de la histórica infraestructura de Soleri, como trasladar toda la capilla a otro lugar público, como el nuevo museo de arte recientemente anunciado por la universidad.
Los conservacionistas de Tucson actuaron tan pronto como se enteraron de los planes de la universidad de desmantelar la capilla de Soleri. En otoño hicieron un llamado para informar a los líderes locales y estatales que la capilla pronto podría ser destruida.
Le precedió una respuesta apasionada.
“En 2018 tuve el privilegio de visitar este extraordinario espacio. Esta capilla meditativa no es sólo un testimonio de la creatividad humana; es un tributo al genio de Paolo Soleri, un arquitecto innovador y visionario de talla internacional”, escribió en una carta de octubre Christopher Mathis, legislador estatal que representa al Distrito Legislativo 18 de Arizona.
“La decisión de la Universidad de Arizona de encargar esta obra maestra y su inquebrantable dedicación a su preservación durante las últimas cuatro décadas es un testimonio de la importancia que tiene en el patrimonio cultural de nuestro estado”.
Mathis dirigió la carta a Robbins, incluida la oficina de la gobernadora Katie Hobbs; la junta de regentes; Kathyrn Leonard, oficial de Preservación Histórica de Arizona; la alcaldesa de Tucson, Regina Romero y Adelita Grijalva, presidenta de la Junta de Supervisores del Condado de Pima.
Matt Heinz, supervisor del condado de Pima, médico de Tucson y ex legislador estatal, se encuentra entre los muchos líderes prominentes de Arizona que escribieron una carta en octubre a Robbins y al presidente de los regentes, Fred DuVal, copiando a otros funcionarios estatales.
Instó a los líderes de la UA a reunirse con las partes interesadas y poner fin a cualquier plan para destruir la capilla de Soleri.
“Les envié una carta diciéndoles que no hicieran eso”, dijo Heinz en una entrevista del 8 de diciembre con Arizona Luminaria.
Heinz dijo que después de la campaña de envío de cartas en octubre, él estuvo entre los miembros de la comunidad preocupados por recibir una respuesta de los líderes universitarios de que suspendieran los planes para desmantelar la capilla con el fin de investigar más a fondo el tema.
Sin embargo, dijo Heinz, no ha recibido respuesta de los líderes universitarios sobre los planes para preservar la capilla de Soleri.
Heinz dijo que sigue ansioso por discutir el tema y colaborar con líderes universitarios y conservacionistas históricos para abordar las preocupaciones de que se puede hacer más para evitar la destrucción de la capilla de Soleri.
Dijo que las leyes estatales exigen que los funcionarios locales soliciten una opinión de la Oficina de Preservación Histórica de Arizona antes de destruir sitios culturales.
“Existe un proceso, específicamente en nuestras leyes estatales, para evitar que lugares de este tipo con importancia histórica eludan la preservación legal”, dijo Heinz.
Mathis escribió que estaba alarmado porque la universidad planeaba “realizar cambios estructurales en la capilla, implicando la eliminación completa de elementos y su integración en un nuevo edificio”.

“Creo que este curso de acción propuesto no sólo amenaza con socavar la esencia histórica y arquitectónica de este bien de propiedad estatal, sino que corre el riesgo de erosionar sustancialmente su importancia espiritual”, dijo.
Mathis también convocó a Robbins a una reunión para hablar sobre la preservación de la capilla de Soleri.
“Estoy seguro de que a través de ese discurso se podrán explorar soluciones alternativas que respetarán el rico patrimonio de la capilla, mantener la santidad de su espacio y rendir homenaje al legado arquitectónico perdurable de nuestro gran estado”, escribió.
La representante Betty Villegas, legisladora estatal que representa al Distrito Legislativo 20, también escribió una carta pidiendo a Robbins y a la Junta de Regentes de Arizona que se reunieran con las partes interesadas de la comunidad para preservar la capilla.
“La Capilla del Centro Oncológico de la Universidad de Arizona es un ejemplo destacado del notable trabajo del renombrado arquitecto Paolo Soleri. Como sobreviviente de cáncer, creo que muchos otros, como yo, consideran esta capilla un símbolo de esperanza, paz y consuelo”, escribió.
“La capilla también tiene un inmenso valor cultural y arquitectónico, ya que encarna los conceptos innovadores y las contribuciones filosóficas de Soleri al campo de la preservación. El plan propuesto implica retirar piezas de la capilla e incorporarlas a un nuevo edificio, lo que supone una amenaza para la esencia histórica, arquitectónica y espiritual de este bien estatal.
“Es desalentador ver cómo se destruyen lugares de importancia para la comunidad, especialmente cuando hay tantas otras formas de preservar y honrar nuestra historia compartida” dijo.
Villegas instó a discusiones comunitarias para evitar la destrucción de la capilla Soleri.
“A través de ese diálogo, se pueden encontrar soluciones alternativas que respeten el rico patrimonio de la capilla, mantengan la integridad del espacio y honren el legado arquitectónico de nuestro estado”, escribió.
“Tal esfuerzo serviría como testimonio de la preservación responsable y el legado duradero de un visionario cuyo trabajo ha dejado una marca indeleble en Arizona y el mundo”.
El legado de Soleri ahora también incluye las acusaciones de su hija en 2017, cuatro años después de su muerte, de que su padre abusó sexualmente de ella. “Su trabajo merece reconocimiento. Pero creo que su valor nunca debería negar sus defectos”, dijo Daniela Soleri al Guardian.
En la capilla de Tucson, los azulejos del desierto y las campanas de bronce de Soleri permanecen intactos. Por ahora.
Créditos
Editora: Dianna M. Náñez Editora de copia: Irene McKisson, Carolina Cuellar Fotos: Carolina Cuellar Traducción: Beatriz Limón


