En todo el mundo, los niños están defendiendo sus propios derechos climáticos como nunca antes lo habían hecho.
En 2020, 16 jóvenes que tomaron acciones legales – de entre 2 y 18 años – querían respuestas sobre las políticas ambientales de su región. Demandaron al estado de Montana.
En Held v. Montana, los niños dijeron que el estado había fallado su responsabilidad de proteger a los jóvenes del cambio climático. Argumentaron que los funcionarios estatales habían perjudicado sus vidas al permitir más proyectos mineros y producción de gas natural. Los niños dieron múltiples declaraciones sobre los efectos del cambio climático en su salud física y mental.
“Claire (17 años) se ha visto afectada por el miedo y la pérdida por el derretimiento de los glaciares, y por la ansiedad sobre si es un mundo seguro para tener hijos”, según los registros judiciales.
“Para los jóvenes indígenas, como Ruby (12 años), Lilian (9 años) y Sariel (17 años), el clima extremo perjudica su capacidad de participar en prácticas culturales y acceder a fuentes de alimentos tradicionales, lo cual es particularmente dañino para los jóvenes indígenas con sus culturas y tradiciones locales”.
Tres años después, los niños ganaron. La histórica decisión afirmó que los niños tienen un “derecho constitucional fundamental a un ambiente limpio y saludable”.
Los jóvenes que luchan por la acción climática están comenzando a aparecer más a nivel local y global, y las Naciones Unidas quieren ayudar. La UN ha actualizado el Comité de los Derechos del Niño para afirmar ahora que la degradación ambiental, incluida la crisis climática, es una forma de violencia contra los niños.
El comité también dijo que según la Convención sobre los Derechos del Niño, los jóvenes tienen derecho “a la protección del medio ambiente, y confirma que los niños tienen derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible”.
Los nuevos derechos se basan en contribuciones de 16.331 niños de 121 países en medio de un esfuerzo de la ONU por encuestar a niños de todo el mundo en 2016.
En Arizona, los niños y jóvenes se están involucrando cada vez más en la preservación de su planeta.
El 15 de septiembre, jóvenes de Tucson repartieron botellas de agua mientras protestaban. A las 3 de la tarde, bajo el sol abrasador del desierto, el sudor les goteaba por el ceño fruncido. Sus manos apretaron fuertemente carteles y pancartas con mensajes para promover la Huelga Mundial por el Clima.
Marcharon por el centro de Tucson cantando y rodeando el ayuntamiento para exigir a los líderes del gobierno de Arizona que tomen mayores medidas contra el cambio climático.
“Hey hey, ho ho CO2 has got to go”.
“Escucha, escucha, estamos en lucha”.
“No more coal, no more oil, keep that carbon in the soil”.
El evento fue organizado por grupos de activistas locales liderados por los jóvenes de “Arizona Youth Climate Coalition” y “UArizona Divest”. La coalición juvenil climática estuvo entre los principales defensores locales que lograron instar a Tucson a declarar una emergencia climática en 2020.
A principios de este año, la ciudad describió más esfuerzos de sostenibilidad ambiental en un plan llamado “Tucson Resilient Together: Climate Action and Adaptation Plan”.
Debido a su activismo ambiental, estos jóvenes defensores fueron elegidos como socios comunitarios para ayudar a redactar ese plan.
Arizona Luminaria habló con tres estudiantes de la coalición sobre su lucha por la justicia climática.
Esto es lo que dijeron.

Annabel: ‘¿Qué estás esperando?’
Annabel Close es co-directora de “Tucson chapter of Arizona Youth Climate Coalition”. Tiene 17 años. Es estudiante del último año de la escuela Basis Oro Valley, su camino hacia el activismo ambiental comenzó cuando tenía 10 años.
En 2019, asistió a una huelga climática global local donde descubrió la coalición climática y se unió. Ella era una de las integrantes más joven a los 13 años.
Annabel hace todo lo posible para codirigir la organización.
“Puede ser un poco intimidante, pero se que realmente estoy en esto. Tengo una misión, tengo una meta”, dijo.
“Me motiva el hecho de que quiero mejorar las cosas”, dijo.
Annabel está familiarizada con muchos casos de jóvenes que luchan por la justicia climática, como los de Montana que enfrentaron obstáculos judiciales y de otro tipo. En la demanda de Montana, los niños aprovecharon la constitución de su propio estado, que establece la responsabilidad de proteger su medio ambiente y su futuro.
Los niños de Tucson buscaron ayuda de estudiantes de derecho de la Universidad de Arizona para ver si podían imitar los esfuerzos legales de los jóvenes en Montana y llevar a los líderes estatales a los tribunales.
Los estudiantes de derecho dijeron a la coalición que la constitución del estado de Arizona no tiene los mismos fundamentos que la constitución de Montana que abrió un camino para el cambio, dijo Annabel.
“Todo lo que puedes hacer es tener esperanza. Lo único que podemos hacer es intentar hacer del futuro un lugar mejor”, afirmó. “Honestamente, ya hemos visto cierto retorno de nuestra inversión. Somos una de las primeras ciudades en tener un plan integral de acción climática”.
Mantener una actitud positiva en medio de una crisis global es una acción en sí misma.
“Sólo tienes que seguir adelante”, sonrió y se encogió de hombros. “¿Qué estás esperando?”.
Tanish: “El poder político que tienen nuestras voces”
A principios de este mes, Tanish Doshi, de 16 años, estuvo en Chicago en una conferencia modelo de la ONU. Después de asistir a paneles de un día de duración, el estudiante de tercer año de la escuela Basis Oro Valley de Tucson todavía estaba ansioso por hablar sobre la justicia climática en su comunidad.

En casa, dirige un club de lectura prohibido y forma parte del Governor’s Youth Commission, entre muchos otros grupos comunitarios. Él es director de extensión estatal de la coalición.
A Tanish siempre le ha encantado el aire libre. Se mudó de Illinois a Tucson cuando tenía 11 años. Observó los intensos incendios forestales de Arizona y se preguntó por qué.
“Bighorn Fire fue realmente grande”, dijo. “Fue entonces cuando me volví más consciente del clima. Desde mi habitación podía ver toda la montaña en llamas”.
La escuela secundaria de Tanish ofrece AP Environmental science (ciencias ambientales) para personas mayores y también tiene un club ambiental. Él alienta a otros a involucrarse con organizaciones ambientales y políticas fuera de la escuela.
Tanish cree que el cambio real se produce a través de la acción política.
“Una cosa que creo que se debe predicar más a menudo es la idea del poder político versus sacrificio personal”, dijo, como cuando la gente se preocupa por usar pajitas de plástico o autos eléctricos. “Creo que a veces existe hasta una sensación de martirio entre los activistas climáticos”.
Tanish dijo: “Si la gente tiene los medios económicos para dejar de usar esas cosas y eso los hará sentir mejor porque sienten que están viviendo de manera más ética, entonces creo absolutamente que deberían hacerlo”.
Pero hay maneras de lograr un mayor impacto.
“En última instancia, el verdadero poder que tenemos está en las acciones personales, sí”, afirmó.
“Pero está más en nuestras acciones políticas porque cuando las instituciones, las grandes corporaciones, los grandes gobiernos dan un paso al frente y marcan la diferencia, eso es lo que realmente cambia las cosas. Ni mi pajita de plástico, ni la tuya”.
Tanish reflexiona sobre las nuevas formas en que los jóvenes actúan.
“El mayor poder que tenemos, y eso realmente se demostró en el caso de Montana… está en el poder político que tienen nuestras voces en contraposición al poder de nuestras acciones individuales”, dijo.
Tanish dijo que la mejor manera de conectarse con la protección de la Tierra es pasar tiempo al aire libre.
“Entra en la naturaleza, ve a nadar, haz senderismo, ve de mochilero, ve a acampar, sal y entra en la naturaleza porque entonces entenderás por qué estamos luchando”, dijo.

Ojas: ‘Esperanza radical’
Ojas Sanghi es estudiante de segundo año en la Universidad de Arizona y codirector del capítulo de Tucson de la coalición.. Tiene 19 años y se especializa en informática con enfoque en la tecnología de inteligencia artificial.
“No importa de qué tema estemos hablando, el cambio climático lo exacerbará y lo empeorará en formas que ni siquiera podemos imaginar en este momento”, dijo.
Ojas recuerda haber estado interesado en la informática desde octavo grado, pero sintió el deber de abordar el cambio climático a lo largo de su carrera.
Encontró un punto óptimo en la energía: la creación de baterías más eficientes o el uso de inteligencia artificial o aprendizaje automático en modelos de paneles solares y generación de energía solar.
“Este es un lugar realmente emocionante donde puedo aplicar mis habilidades de aprendizaje en computación y ciencia en informática para luchar contra el cambio climático”, dijo Ojas.
Sin embargo, mantener el optimismo es difícil si consideramos la realidad, dijo.
El secretario general de la NU, António Guterres, advirtió a principios de este año que los países deben eliminar gradualmente el carbón y otros combustibles fósiles para evitar una catástrofe climática.
“Nos estamos precipitando hacia el desastre, con los ojos bien abiertos”, afirmó. Limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius todavía es posible, pero requerirá una reducción del 45% en las emisiones de carbono para 2030, afirmó.
“Hay un cronómetro en marcha. Y realmente pesa sobre ti”, dijo Ojas. “Lo peor es que no es culpa tuya. Eres un niño”.
Hizo una pausa y juntó las manos.
“Al mismo tiempo, tienes que encontrar la fuerza para seguir luchando. Para no rendirte a pesar de todo esto”, dijo.
“Y, sobre todo, en el momento actual, como en 2023, cuando aún no es 2030, es necesario encarnar una esperanza radical”.
Créditos
Editora: Becky Pallack Editora de copia: Irene McKisson, Carolina Cuellar Fotos: Teressa Enriquez Traducción: Beatriz Limón


