Su nombre es O:ṣhad Ñu:kudam, o “Jaguar Protector” en la lengua O’odham. Exactamente como debe ser, dijo Kii’yaa’nii Ross, de 8 años, que es Yaqui, Purépecha y Navajo y, se refiere a sí misma como “una niña indígena Diné”.
O:ṣhad Ñu:kudam se pronuncia Oh-sha-dt Noo-koo-dum.
Kii’yaa’nii ayudó con el nombre y lo considera la elección perfecta para el nuevo jaguar macho que recorre las profundidades y los alrededores de la tierra Tohono O’odham que se extiende a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México, en el sur de Arizona.
“Creo que es importante darle al jaguar un nombre indígena porque, primero, está en el idioma original de las personas que son originarias de esta tierra, y los jaguares también son originarios en esta tierra”, dijo en un video que presenta a O:ṣhad. Ñu:kudam al mundo.
Estudiantes de escuelas públicas de la Nación Tohono O’odham; grupos de adultos mayores y cientos de miembros tribales Tohono O’odham; así como personas con herencia Pascua Yaqui y Diné (Navajo), trabajaron juntos para elegir el nuevo apodo para el gran felino. Los estudiantes del Distrito Escolar Unificado de Baboquivari finalmente votaron por el nombre final.
“Los jaguares son importantes para mí porque están en la cima de la cadena alimentaria, y si los protegemos, básicamente estamos protegiendo todo”, dijo Kii’yaa’nii.
El jaguar es el principal depredador del hemisferio, conocido por su sigilo, su fuerza y sus mandíbulas increíblemente poderosas que pueden romper los cráneos de sus presas. Y, sin embargo, el gran felino también es venerado y conocido desde hace mucho tiempo como un animal que protege, mantiene en equilibrio los ecosistemas amenazados y es un símbolo de resiliencia frente al desarrollo y los muros invasores.
Esas cualidades son la razón por la que el jaguar visto recientemente, que se sabe, que deambula por el sur de Arizona se ganó su nuevo nombre.
“Como O’odham, consideramos a los jaguares como protectores de nuestra gente y del medio ambiente”, dijo Austin Núñez, presidente del Distrito San Xavier de la Nación Tohono O’odham, en un comunicado de prensa.
El jaguar macho es el cuarto jaguar desde 2015 que vive en la zona. Otros jaguares recientes incluyen a El Jefe, Sombra y Yo’oko Nahsuareo (la palabra Yaqui para Jaguar Guerrero).
Los estudiantes de la tribu Pascua Yaqui de la escuela secundaria Hiaki le dieron su nombre a Yo’oko Nahsuareo en 2017. Un cazador de leones atrapó y mató a Yo’oko a principios de 2022 en México.
Las cámaras remotas de rastreo instaladas por investigadores, conservacionistas, aficionados y agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, han detectado O:ṣhad más de una docena de veces desde principios de 2023 hasta febrero de 2024, según un comunicado de prensa del Centro para la Diversidad Biológica.

“La presencia de O:ṣhad Ñu:kudam sirve como un poderoso testimonio de la resiliencia de la naturaleza y la importancia de los esfuerzos de conservación en curso”, dijo Núñez. “Estamos comprometidos a trabajar para garantizar un futuro seguro y próspero para O:ṣhad y, algún día, esperamos ver el regreso de una población reproductora de jaguares a esta región”.
Los jaguares fueron exterminados casi por completo en Estados Unidos en el último siglo debido a la pérdida de hábitat y a los programas gubernamentales de control de depredadores (principalmente a instancias de los ganaderos), pero siguen regresando al país desde México, especialmente porque los esfuerzos de conservación allí han ayudado a que las poblaciones aumenten en tamaño y salud.
“Los jaguares y las naciones tribales comparten una historia similar”, dijo Aletris Neils, directora ejecutiva de Conservation CATalyst. “Cada jaguar que regresa a sus tierras nativas es un símbolo de esperanza de que las injusticias del pasado pueden superarse”.
Los miembros de la Nación Tohono O’odham crearon una lista de 10 nombres que se sometieron a votación. Elizabeth Ortega, profesora de cultura e idioma en el Centro Educativo San Xavier, supervisó la ortografía de los nombres O’odham.
Conservation CATalyst y el Centro para la Diversidad Biológica proporcionaron información educativa reciente sobre jaguares en las zonas fronterizas.
Casi 1.000 personas votaron y más del 99% de los encuestados se identificaron como Tohono O’odham o nativo americano. El proceso comenzó en el verano de 2023 y tardó casi un año en completarse.
Otros nombres en la contienda por el nuevo jaguar macho fueron O:ṣhad Malion (Jefe Jaguar), Do’ag (Montaña), Mi:stol (Gato) y Gewkdag (Espíritu).
Pero fue el Jaguar Protector, O:ṣhad Ñu:kudam, quien ganó.
Melodie López, que se identifica como Hopi, Navajo, Pueblo and Mexican y es una de las fundadoras de EcoTruths for Indigenous Youth, también ayudó a guiar a los jóvenes involucrados en nombrar a O:ṣhad Ñu:kudam.
“Puede que no veamos jaguares todos los días, pero esta es su tierra”, dijo López. “Necesitamos que nuestros jóvenes comprendan que están conectados con ese animal. Queremos que comprendan y se relacionen con este jaguar de una manera que sólo puede mejorarse utilizando el lenguaje de la gente de esta tierra”.
Emily Burns es directora de programas de Sky Island Alliance e hizo eco de la importancia del amplio esfuerzo de conservación para proteger al jaguar.
“Con compromiso con la tierra, podemos mantener las Sky Islands de Arizona como un hábitat vibrante para los futuros jaguares”, dijo Burns.
La clave, dijo, es proporcionar corredores seguros y tranquilos para que los jaguares crucen cuando deambulan por el entorno en busca de agua, presas y de su territorio.
“Si mantenemos el flujo de manantiales y ríos, apoyamos plantas y animales nativos de todo tipo y conectamos espacios abiertos a través de la frontera entre Estados Unidos y México, entonces la recuperación del jaguar en Arizona puede ocurrir”, dijo Burns.
O, como observó Kii’yaa’nii sobre los jaguares: “Son sagrados y los necesitamos”.
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Traducido: Beatriz Limón

