Tres grandes lienzos que representan temas de la cultura chicana, ahora adornan las paredes de Envision High School en el lado norte de Tucson.
El colorido y portátil mural es producto de una colaboración entre el Programa de Bienestar Nahui Ollin de Chicanos Por La Causa y los estudiantes de la secundaria Envision.
El tríptico incluye representaciones de un arcoiris sobre un paisaje desértico, un “viajero” moderno caminando sobre una alfombra roja y un coyote extramundial aullando debajo de una nave espacial alienígena.
Ese alienígena fue concebido y dibujado con orgullo por Angela Funderburgh, una estudiante de 15 años que cursa el segundo año. Dijo que el mural le recuerda a Tucson.
“Representa el viaje que todos están recorriendo”, dijo Ángela. Le encantan especialmente los temas del arcoíris, que ofrecen una “visión positiva y algo de esperanza, especialmente cuando las cosas pueden ser un poco difíciles”.
Ése es el espíritu que la colaboración intentó fomentar.

Stacy Zinman, la directora de Envision High School, una escuela charter con alrededor de 80 estudiantes en cuatro grados, ubicada en 351 W. Prince Road, dijo que su escuela “se centra en los estudiantes en su conjunto”. El plan de estudios aborda no solo lo académico, sino también la salud social y emocional del alumnado, dijo.
El mural refleja ese enfoque holístico, dijo Zinman, modelando el trabajo en equipo y expresando la cultura y la experiencia vivida, típicamente subrepresentada, de los estudiantes.
Mel Domínguez, artista y cofundador de la Galería Mitotera de Tucson, ayudó a los estudiantes a colocar los pinceles en el lienzo. Domínguez dijo que el mural realmente trata de “jugar con la perspectiva”.
“Se trata de cómo contar la historia de una comunidad”, dijo Domínguez.
“Quiero que la gente pueda entrar en esta obra de arte. Quiero que un estudiante lo mire y diga: ‘Ahí estoy’ o ‘Puedo hacer eso’”.

Recursos cartográficos
El proyecto del mural comenzó con un mapa, o más bien con la falta de uno.
Lizbeth Oquita, facilitadora de prevención y bienestar juvenil de Chicanos Por La Causa, dijo que durante mucho tiempo ha habido una falta de comprensión sobre dónde los jóvenes, especialmente los jóvenes LGBTQ, pueden acceder a servicios y recursos comunitarios básicos.
Y así comenzaron el Proyecto Cozamayotl, que se centra en la salud y la seguridad de los jóvenes del gran Tucson, especialmente los estudiantes LGBTQ. Cozamayotl significa arcoiris en lengua Náhuatl.
Lizbeth y su equipo de Chicanos Por La Causa dirigieron talleres para ayudar a los estudiantes a encontrar y documentar los servicios disponibles en sus comunidades.
Los resultados no fueron sorprendentes. En los barrios de bajos ingresos de Tucson, “había menos mercados de agricultores y más licorerías”, dijo Oquita. Añadió que la “falta de recursos orientados a los jóvenes” era particularmente sorprendente.
Los estudiantes plasmaron lo que descubrieron en un mapa para ayudarlos a descubrir de dónde vienen, dónde están y adónde quieren ir, dijo Oquita.
Los recursos incluyen servicios de vivienda de emergencia, alimentos y empleo, así como también uso de sustancias, espacios comunitarios y bienestar general.

La cultura cura
El proyecto de recursos y arte enfocado en la comunidad LGBTQ fue inspirado por el Programa de Bienestar Nahui Ollin de Chicanos Por La Causa, que se basa en la premisa de que “la cultura cura”.
Bernice Contreras, otro facilitador de prevención y bienestar juvenil, dijo que dirigieron conversaciones sobre identidad y realizaron un taller de revistas y luego un taller de poemas con los estudiantes. “El poder está en nuestra comunidad”, dijo Contreras.
“En última instancia, la comunidad sabe más”, añadió Oquita.
“Pienso en los jóvenes, escuchándolos verdaderamente, dándoles espacio y validación, diciéndoles que su experiencia es importante”, dijo Oquita.
“Necesitamos escuchar a nuestros mayores y a nuestros jóvenes, ellos son las voces más importantes”, añadió Contreras.

Roberto Del Real, director de servicios comunitarios de Chicanos Por La Causa, dijo que el trabajo del programa Nahui Ollin tiene como objetivo celebrar “la belleza de nuestra cultura” y ayudar a los estudiantes a identificarse con ellos mismos y su comunidad.
“El arte es muy importante en nuestra cultura latina”, dijo Del Real. “El arte les está dando voz a estos niños”.
Kyra Laplante, un estudiante de 17 años, es una de esas voces. Ayudaron a pintar el planeta donde el coyote aullaba.
“Para mí, el mural muestra que no tiene límites nuestra creatividad, adónde podemos llegar”, dijo Kyra. “En este momento estoy buscando convertirme en bombero y, además, en artista”.
Dijeron que la experiencia fue “bastante divertida y una gran vía de escape”.
Créditos
Traducido por Beatriz Limón


