Cher le estaba dando besos a Christina Brownlee con su larga lengua negra y rosada. Con más de 1,500 libras de peso, la vaca —nombrada Cher (como la actriz y cantante estadounidense) por su tendencia a bramar, así como por su habilidad para maniobrar hasta el frente de una multitud— es parte de un rebaño de ganado en el centro agrícola del campus de la Universidad de Arizona, en el corazón de Tucson.

Brownlee, profesora en la Facultad de Medicina Veterinaria de la UA, dijo que ella y otros investigadores se refieren a las vacas que viven en el centro agrícola como “cachorros de pasto”. 

Cher y las otras vacas del rebaño de Tucson no son ni de carne ni de leche; más bien, los estudiantes que se entrenan para ser veterinarios aprenden a cuidarlas y manejarlas. Pero Cher sigue estando en peligro: por un virus.

El primer caso confirmado de gripe aviar en ganado en Arizona se registró a mediados de febrero en el condado de Maricopa. La gripe aviar, o influenza aviar, es un nombre genérico para una variedad de virus. Actualmente, la cepa H5N1 es la responsable de los brotes en aves de corral, aves silvestres y ahora en ganado.

El Departamento de Servicios de Salud de Arizona está colaborando con el Departamento de Agricultura de Arizona “en la respuesta a la influenza aviar y continuará monitoreando la actividad de la influenza en Arizona en colaboración con los departamentos de salud locales”, dijo Nicole Witt, subdirectora de preparación del Departamento de Servicios de Salud, en un comunicado de prensa del 14 de noviembre.

“Si bien el riesgo para el público en general sigue siendo bajo, los trabajadores y las personas que puedan estar en riesgo de exposición a la influenza aviar deben seguir la orientación de salud pública”, indica el documento. 

Brownlee señala que se necesita una orientación más clara y amplia para la industria ganadera de Arizona, no sólo para proteger a los rebaños, sino también a los ganaderos que dependen de ellos, al público que consume productos lácteos y carne de res, y para frenar la propagación del virus entre especies.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, al menos 70 personas en los Estados Unidos han sido infectadas con el virus hasta el momento, y una persona ha fallecido. No se han registrado casos en humanos en Arizona, según el CDC (por sus siglas en inglés).

En todo el país, millones de aves de corral se han visto afectadas, lo que ha llevado al sacrificio de casi 150 millones de gallinas. Esto ha provocado un aumento en los precios de los huevos. Aves silvestres y gatos domésticos también han sido infectados.

El ganado ha sido infectado en 17 estados, con casi 1,000 rebaños afectados hasta principios de marzo. En los últimos 30 días, hasta el 6 de marzo, se han confirmado casos en cuatro estados, incluido Arizona.

Brownlee dijo que el primer caso en el ganado de Arizona correspondía a la misma cepa observada en Texas. No era una nueva cepa, “lo cual es bueno”, dijo Brownlee. “A medida que los virus cambian, es cuando nos preocupamos por su salto entre especies”.

Christina Brownlee posa para una foto con una de sus vacas en la granja de la Universidad de Arizona el 26 de febrero de 2025. Foto de Michael McKisson.

Si bien Brownlee enfatiza repetidamente que “nuestros alimentos son seguros”, dice que beber leche cruda representa un riesgo mucho mayor. Pero estar seguros ahora no significa que las cosas no puedan cambiar rápidamente para ponerse peor.

Según un comunicado de prensa del 6 de diciembre, el Departamento de Salud Estatal está:

  • Trabajando con socios locales, estatales y federales para monitorear la gripe aviar en animales de granja y en personas que trabajan de cerca con aves de corral y vacas lecheras.
  • Distribuyendo equipo de protección a los trabajadores agrícolas que tienen contacto con animales infectados.
  • Ayudando a garantizar que las personas con síntomas de gripe aviar o que hayan estado expuestas a ella tengan acceso a pruebas y tratamiento; proporcionando tratamiento profiláctico a las personas que puedan haber estado expuestas a la gripe aviar.
  • Realizando esfuerzos oportunos de educación pública para asegurar que las personas afectadas tengan información sobre la influenza aviar.

“No hay un plan de emergencia para esto en este momento”, dice Brownlee sobre el brote. Señaló específicamente a la Oficina del Veterinario Estatal del Departamento de Agricultura de Arizona, diciendo que deberían hacer más para informar tanto al público como a los productores sobre las amenazas y precauciones que podrían tomarse.

Arizona Luminaria se comunicó con la oficina del veterinario. No respondieron.

“Es como un incendio a lo lejos. Veamos si se apaga solo, si desaparece”, dijo. “Pero si sabemos algo sobre los virus, es que no desaparecen. Solo cambian”.

Las vacas deambulan en un corral en la granja de la Universidad de Arizona el 26 de febrero de 2025. Foto de Michael McKisson.

Una de las Cinco C de Arizona

Arizona ha sido conocida durante mucho tiempo por su industria ganadera, que tanto ha llevado al éxito financiero del estado como ha puesto en peligro sus ecosistemas debido al sobrepastoreo.

Según estadísticas mantenidas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, hay alrededor de un millón de vacas en Arizona.

Gripe aviar

• Rastrea la propagación de la gripe aviar aquí. O mantente al día específicamente sobre la gripe aviar en el ganado aquí.

• Los síntomas de la gripe aviar incluyen: conjuntivitis (ojo rojo), fiebre, fatiga, tos, dolores musculares, dolor de garganta, náuseas y vómitos, diarrea, y congestión o secreción nasal.

• Aprende cómo tomar precauciones para protegerte contra la infección o la propagación de la gripe aviar.

• Ganaderos y productores pueden encontrar más información aquí.

• Lee más sobre recomendaciones de Arizona Department of Agriculture aquí y específicamente sobre seguridad de trabajadores aquí.

Brownlee dijo que, a pesar de la importancia de la industria ganadera para el estado, no ha habido mucha orientación sobre cómo responder a las amenazas de la gripe aviar. Tampoco ha habido financiamiento adicional, dice, mientras aparta suavemente de nuevo la gran cabeza de Cher.

Esa escasez de orientación es la razón por la que Brownlee está lanzando una encuesta para los ganaderos de Arizona. Dijo que los productores han tenido dificultades para obtener información confiable. “Estoy investigando esto, tratando de averiguar cómo podemos ayudar a los productores con sus protocolos de bioseguridad”, dijo Brownlee.

Según la introducción de la encuesta, “La situación en curso, que ha impactado significativamente el comercio de ganado en todo Estados Unidos, subraya la rápida adaptabilidad del virus y la necesidad de una acción rápida para prevenir una mayor propagación’.

Brownlee espera que los ganaderos reconozcan esa misma urgencia y comiencen a tomar precauciones.

Lo más crítico, según Brownlee, sería implementar mayores prácticas de bioseguridad y realizar pruebas de manera más constante.

Brownlee definió la bioseguridad como, básicamente, saber quién y qué entra en una granja.

“Muchas instalaciones agrícolas han tratado de abrir sus puertas para exponer a las personas a la agricultura”, dijo Brownlee, como los niños en edad escolar que realizan excursiones para ver vacas lecheras. “Eso es una gran educación, pero también las expone a un enorme riesgo de bioseguridad”, dijo Brownlee.

También dijo que el ganado es curioso. Si alguien deja caer algo sobre una cerca, las vacas irán a investigarlo.

Una vaca en la granja de la Universidad de Arizona intenta determinar si la cámara es comestible, tomada el 26 de febrero de 2025. Foto de Michael McKisson.

Como si estuviera preparada, Peach, una vaca más pequeña con un pelaje marrón rojizo y un remolino retorcido en la parte superior de su enorme cabeza, centró su atención en el fotógrafo de Arizona Luminaria, pareciendo lista para tragarse su cámara.

“La industria agrícola quiere ser transparente sobre cómo se trata a los animales, pero las amenazas de la gripe nos obligan a ser más cuidadosos”, dijo Brownlee.

United Dairymen of Arizona ha comenzado a sugerir el uso de trajes de bioseguridad al manejar directamente el ganado, dijo Brownlee. Cooperativas como UDA han tomado sus propias precauciones, y Brownlee dice que han estado reembolsando los costos de las pruebas individuales para detectar la gripe aviar. Brownlee también mencionó que el estado ha estado reembolsando algunos costos de prueba.

Pero, enfatizó, con un virus cambiante que salta de especie en especie en el horizonte, tanto el estado como los productores individuales deben hacer más para proteger sus rebaños.

Traducción Beatriz Limón

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John Washington covers Tucson, Pima County, criminal justice and the environment for Arizona Luminaria. His investigative reporting series on deaths at the Pima County jail won an INN award in 2023. Before...