Mientras estaba frente al espejo, Jeanette Mendoza usaba su cepillo de cabello como micrófono y cantaba con todo su corazón para los peluches en su habitación.
Eso fue hace más de una década. Y ahora, a los 18 años —la cantante y violinista de mariachi a medio tiempo— dice que así es como se relaja.
“Lo más importante para mí es escuchar música y bailar o interpretar la música”, dijo la estudiante de último año de Sunnyside High School. “Imagino que estoy en un escenario. Es combinar mis dos mayores alegrías: el violín y el canto; conecta con las personas a mi alrededor”.
A más de 20 millas al norte de Jeanette, Tae Esperanza Cooper a veces se relaja en Oro Valley con el videojuego Monster Hunter Wilds. Recibirá su diploma de preparatoria de Sequoia Choice Distance Learning (con sede en Mesa), pero ha estado inscrita simultáneamente en clases del Pima Community College desde séptimo grado.

Durante esta semana de graduaciones, estas dos estudiantes de último año se ganaron esas distracciones musicales y de videojuegos — y la beca más prestigiosa de Arizona, la Flinn.
Tae y Jeanette son las dos becarias Flinn del área de Tucson — cada una con becas completas para la Universidad de Arizona valoradas en más de 135,000 dólares durante cuatro años, que incluyen el costo de la matrícula, tarifas, alojamiento, comidas y al menos dos experiencias de estudio en el extranjero. Este año, 20 estudiantes en todo el estado fueron galardonados con el premio más distinguido de mérito en Arizona.
Después de la universidad, planean ingresar a la fuerza laboral STEM. Solo el 8% de los latinos trabajan en el campo de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) a nivel nacional. Para las latinas, la representación es aún menor, según un estudio del centro de investigación PEW.
Están listas para representar, dicen. Tae y Jeanette son cada una la segunda estudiante en recibir la beca Flinn en la historia de sus respectivas escuelas, en los 40 años del programa.
Aquí les compartimos consejos de graduación (y no solo para estudiantes) de las dos homenajeadas del área de Tucson mientras emprenden nuevos capítulos en sus vidas:
Haz lo que amas. Eso crea equilibrio
“Mi familia toca mariachi y mi mamá me sugirió hacer un campamento de verano y me enamoré de eso”, dijo Jeanette, quien toca en dos grupos: Mariachi Herencia De Corazón y Mariachi Los Diablitos de Sunnyside High School.
“Es una de las mayores alegrías cuando toco para la nana de alguien y tiene lágrimas en los ojos porque le recuerda su historia”.
Tocar y cantar es parte de retribuir a su comunidad y quiere continuar con el mariachi mientras esté en la UA, dijo, agregando que estudiar ingeniería biomédica y biología molecular y celular, tal vez dedicarse a la genética, también será una forma de retribuir.
Haz conexiones en todas partes


Ya sea hablando con padres y estudiantes en noches de ciencia en la escuela primaria o haciendo preguntas en un taller de verano en Stanford, Tae dice “Haz contactos, haz contactos, haz contactos”.
Habla con todos, muestra interés, involúcrate y mantente involucrada, dijo, agregando que comenzó su sitio web, Barrio STEM, en 10.º grado como una forma de conectarse con estudiantes más jóvenes a través de exhibiciones STEM en eventos escolares en todo Tucson.
La capacidad de notar cosas dice mucho
“Cuando era pequeña, observaba a las hormigas”, dijo Tae. “¿Por qué muerden y qué comen?” Sus padres entendieron esta atención al detalle y la encaminaron hacia la ciencia y las matemáticas, dijo. Ella confiará en esa conciencia al hacer una doble carrera en física y ciencias computacionales y como camino hacia un doctorado en física cuántica computacional.
El miedo existe. Avanza a través de él
Tae “no puede con los insectos, especialmente los que vuelan”, dijo. “Pero honestamente, manejar, es muy aterrador. Aunque ya tengo mi licencia, y me gustaría ser más independiente. Ya viene”.
Jeanette sabe que “cuando se trata de miedos como la confrontación o conocer gente nueva, trato de actuar con valentía incluso si tengo miedo. He descubierto que al actuar valiente, me vuelvo valiente. Aunque mi corazón pueda estar latiendo un millón de veces por segundo, empiezo a hablar y actuar como una persona valiente, solo para descubrir que soy una persona valiente después de todo”.
Traducción: Beatriz Limón


