Durante la ceremonia de firma de la “Ley de Emily” el miércoles por parte de la gobernadora Katie Hobbs, un funcionario del Departamento de Seguridad Pública de Arizona confirmó que la nueva Alerta Turquesa (Turquoise Alert, en inglés) no cubrirá a los fugitivos. Eso excluye a niños como la propia homónima de la ley, Emily Pike, una adolescente de 14 años de la Tribu Apache de San Carlos que fue etiquetada como fugitiva antes de ser encontrada brutalmente asesinada en febrero.
La confirmación se da mientras la familia de Emily y líderes indígenas expresan su preocupación por la etiqueta de fugitivo, argumentando que las búsquedas de todos los niños deben ser urgentes. El presidente tribal de San Carlos Apache, Terry Rambler, pidió eliminar por completo el uso de la etiqueta.
“Necesitamos cambiar el término fugitivo a simplemente desaparecido”, dijo durante la firma del miércoles. “Eso incrementa la seguridad. Eso incrementa la respuesta de todos. Lo hace más importante”.
Se espera que la Alerta Turquesa esté lista para su uso a finales del verano, dijo Hobbs el miércoles. Una vez activado por una agencia del orden en Arizona, el sistema enviará notificaciones en todo el estado para ayudar a localizar a personas desaparecidas menores de 65 años que no calificarían para las alertas Amber o Silver.

“Ella debió haber sido reportada como desaparecida”
Emily Pike tenía una pasión por el dibujo y un profundo amor por su gata, Millie. Se fugó a principios de este año de un hogar grupal en Mesa en el que, según había dicho previamente a la policía, no se sentía cómoda viviendo.
Emily aún debería estar aquí. Ese fue el mensaje que su familia transmitió a los legisladores de Arizona la semana pasada durante una audiencia del comité sobre hogares grupales.
Pocas personas la buscaron y muchos no sabían que Emily estaba desaparecida hasta que fue encontrada asesinada el Día de San Valentín cerca de Globe, a más de 100 millas de donde desapareció en Mesa.
Su muerte sacudió a comunidades de todo el país y reavivó el interés público en la injusticia de las Personas Indígenas Desaparecidas y Asesinadas, así como en las fallas sistémicas que obstaculizan las soluciones. Para la familia de Emily, el dolor por su pérdida se ve agravado por esas fallas, incluida la etiqueta de fugitivos que se da a niños desaparecidos.
“El hogar grupal, Sacred Journey, reportó a mi Emily como una fugitiva; en su lugar, debieron haberla reportado como desaparecida”, escribió la madre de Emily, Stephanie Dosela, en una declaración leída el 14 de mayo por un portavoz de la familia. “Creo que eso habría permitido que las autoridades locales comenzaran una búsqueda más profunda”.
El tío de Emily instó a examinar más de cerca la etiqueta.
“Escucho dos palabras, fugitiva y desaparecida. Dos pequeñas palabras que hacen una gran diferencia en si se realiza una investigación o si simplemente lo esconden bajo la alfombra”, agregó el tío de Emily, Allred Pike Jr.
“Algo que lleve su nombre no habría cambiado nada si todavía estuviera aquí; es algo que debemos analizar”.

La Alerta Turquesa no se aplicará a los casos de menores fugitivos
Las preocupaciones sobre la etiqueta fueron reforzadas el miércoles durante la firma del proyecto de ley 2281 de la Cámara de Representantes, o la Ley Emily, por parte de Hobbs.
La medida fue presentada en enero por la representante Teresa Martínez, una republicana de Casa Grande, antes de que la desaparición de Emily fuera ampliamente conocida. Cuando Emily fue encontrada asesinada, su historia fue invocada para reunir apoyo para la legislación, que luego fue renombrada en su honor.
Sin embargo, el capitán del DPS de Arizona, Thomas Neve, dijo durante la firma del miércoles que los casos de menores fugitivos no calificarían para la nueva alerta con base en sus lineamientos actuales.
“En cuanto a los menores fugitivos, en sí mismo, ser un fugitivo no es necesariamente un crimen ni una circunstancia sospechosa o inexplicable”, dijo. “Así que si alguien decide irse o desaparecer por voluntad propia… no necesariamente calificaría”.
“Pero, de nuevo, si las circunstancias son sospechosas o inexplicables, añadir eso a alguien que tal vez se fugó podría, diría yo, inclinar la balanza para cumplir con ese criterio”, agregó.
Martínez argumentó que el caso de Emily habría calificado para la alerta porque estaba en peligro. Sin embargo, no hay menciones de que Emily estuviera en peligro en su reporte más reciente como persona desaparecida en el Departamento de Policía de Mesa. Tampoco cumplía con los criterios para una Alerta Amber, que aplica únicamente a niños secuestrados y excluye explícitamente a los menores fugitivos.
Un problema similar surgió anteriormente en el desarrollo del proyecto de ley, cuando inicialmente contenía una restricción de edad de 18 a 64 años que habría hecho que menores desaparecidos, como Emily, no fueran elegibles para recibir la alerta. Después de que Arizona Luminaria informó sobre la discrepancia, los legisladores enmendaron el proyecto de ley para asegurarse de que incluyera a menores de edad.

Un paso adelante
La Ley de Emily fue creada en colaboración con el gobernador de la Comunidad India del Río Gila, Stephen Roe Lewis, para abordar específicamente los casos de personas indígenas desaparecidas en todo Arizona. Varios otros estados han implementado alertas similares para enfrentar las tasas desproporcionadas de violencia contra las comunidades indígenas, que a menudo son pasadas por alto.
Durante el proceso legislativo, las protecciones del proyecto de ley se ampliaron para cubrir a cualquier persona desaparecida menor de 65 años, siempre y cuando su caso incluya elementos de sospecha y peligro, y la agencia investigadora haya agotado sus recursos. Si bien el cambio hace que la alerta sea más inclusiva, también desvía la atención de su propósito original: abordar la injusticia que enfrentan las personas indígenas desaparecidas o asesinadas.
Aun así, muchos líderes y defensores indígenas consideran la ley como un paso adelante para sus comunidades. Con el telón de fondo de las banderas que representan a las 22 naciones tribales reconocidas federalmente en Arizona, se reunieron alrededor de Hobbs en la rotonda del Capitolio de Arizona el miércoles para presenciar la firma.
“Esta ley no traerá de vuelta a Emily, pero esperamos que la Ley de Emily, el sistema de Alerta Turquesa, evite que otro familiar. Otro niño. Otro adolescente. Otro ser querido. Y otra tribu sufra este mismo tipo de situación y pérdida”, dijo Lewis.
Arizona contribuye con 25,000 dólares para elevar la recompensa
La familia de Emily asistió a la ceremonia de firma del miércoles. Su tío, Allred, llevaba puesta una camiseta roja con una foto de Emily y una mano roja que se ha convertido en símbolo del movimiento MMIP.
Cómo enviar información sobre el caso de Emily Pike
Llame a las autoridades
Oficina del Sheriff del Condado de Gila:
928-425-4449 (Opción #1)
Departamento de Policía de San Carlos:
928-475-1700
Línea gratuita del FBI para proporcionar información:
1-800-CALL-FBI (1-800-225-5324)
Envíe información de forma anónima por internet
“Es algo bueno que ahora exista un sistema de alerta para todo el territorio indígena, pero lo difícil es que lleva el nombre de mi (sobrina), y ella ya no está aquí”, dijo Allred, mientras la madre de Emily, Stephanie, permanecía en silencio a su lado con lágrimas en los ojos.
“Fue asesinada. Fue desmembrada. Fue arrojada al costado de la carretera como si no importara”, continuó.
Hasta el miércoles, nadie había sido arrestado en relación con el asesinato de Emily. Su familia dijo a los legisladores la semana pasada que no hay sospechosos en su caso.
Hobbs anunció el miércoles que el estado contribuirá con 25,000 dólares al fondo de recompensa para cualquier persona que proporcione información que conduzca al responsable o los responsables de la muerte de Emily.
La contribución del estado eleva la recompensa en el caso del asesinato de Emily a 175,000 dólares, lo cual incluye una recompensa de 75,000 dólares tanto de la Tribu Apache de San Carlos como del FBI.
Traducción: Beatriz Limón

