Tucson necesita más viviendas. Hay más de 2,000 personas viviendo en las calles y en refugios de emergencia. Al mismo tiempo, se espera que la ciudad reciba cerca de 50,000 nuevos residentes en la próxima década, y será necesario construir más de 62,000 unidades habitacionales para satisfacer la demanda de vivienda.

En medio de estas necesidades complejas, el departamento de Vivienda y Desarrollo Comunitario está a la vanguardia de la creación de una red de seguridad habitacional para los habitantes de Tucson — haciendo todo, desde distribuir fondos federales para viviendas públicas hasta comprar propiedades para eventualmente aumentar el stock de viviendas asequibles.

Durante casi un año y medio, Ann Chanecka ha sido la directora de ese departamento con un objetivo amplio: encontrar más viviendas para los residentes con mayor probabilidad de quedar fuera del sistema habitacional.

Mientras la falta de vivienda sigue aumentando y se anticipan recortes federales, Arizona Luminaria habló con Chanecka sobre el trabajo que realiza el departamento de vivienda. Esta entrevista ha sido editada por su extensión y claridad.

P: ¿Qué deberían saber los habitantes de Tucson sobre el trabajo que realiza el departamento de vivienda?

R: Somos la autoridad de vivienda pública para la región, lo que significa que poseemos y operamos tanto viviendas públicas como otras unidades de vivienda asequible. Poseemos y operamos aproximadamente 2,000 unidades habitacionales, y administramos el programa de Cupones de Elección de Vivienda para la región con cerca de 5,500 cupones. En total, atendemos a más de 6,600 hogares que tienden a no tener otras opciones de vivienda. Actualmente, tenemos más de 40,000 hogares en nuestra lista de espera de cupones.

La ciudad cuenta con el programa Housing First (Vivienda Primero), y mucho del personal que trabaja en temas específicos de personas sin hogar está integrado en el departamento de vivienda y desarrollo comunitario. Hemos realizado trabajo de alcance en las calles por bastante tiempo. Hemos expandido la operación de refugios de emergencia. Contamos con navegación para vivienda, operamos viviendas de apoyo permanente. Es vivienda más servicios y eso es realmente importante. Una parte importante de nuestro trabajo con personas sin hogar es ayudar a proveer manejo de casos y diseñar planes de cuidado individualizados para realmente ayudar a estabilizar a las personas y conseguir que accedan a una vivienda.

Nuestro departamento también trabaja en lo que llamamos zonas de prosperidad, que son esfuerzos de reinversión enfocados en cómo apoyamos a las familias en áreas con altas tasas de pobreza.

Podría estar un poco sesgada, pero sí creo que el trabajo que hacemos es realmente importante.

P: ¿Cómo anticipa que la administración Trump, así como el proyecto de ley presupuestaria recientemente aprobado, impactarán al departamento?

R: Administramos fondos de Community Development Block Grant funding, HOME funding, Emergency Solutions Grants y fondos de Housing Opportunities for Persons With AIDS, HAP funding. Esas fuentes de financiamiento provienen de HUD (Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos) y son realmente críticas.

Recibimos entre 5 y 6 millones de dólares al año en fondos de Community Development Block Grant. Ese financiamiento apoya refugios, diferentes agencias, seguridad alimentaria y distintos tipos de servicios para personas sin hogar.

También contamos con fondos HOME que ayudan a apoyar la construcción de nuevos desarrollos de vivienda asequible.

El financiamiento de HUD es realmente crítico para gran parte de lo que hacemos (más del 90 % del financiamiento del departamento proviene de fondos federales). Sabemos lo que había en el presupuesto inicial propuesto por el presidente, pero aún no tenemos claridad sobre cómo será el financiamiento de HUD.

P: La vivienda es una de las principales luchas que escucho de las comunidades en Tucson. ¿Cómo llegamos aquí?

R: Tucson es único. Tradicionalmente siempre hemos tenido altas tasas de pobreza, y nuestra vivienda había sido más naturalmente asequible durante mucho tiempo.

La vivienda naturalmente asequible es aquella que las familias de ingresos bajos a moderados pueden costear sin subsidios. Mientras que la vivienda pública está subsidiada, la vivienda naturalmente asequible podría ser una unidad de renta que el arrendador mantiene relativamente accesible. Hoy en día, gran parte de la vivienda naturalmente asequible tiende a ser vivienda manufacturada, que es una parte importante de nuestro espectro habitacional.

Durante la pandemia, lo que hemos visto es un aumento muy grande en el mercado de vivienda en términos de precios de renta que se dispararon, vimos que el precio promedio de una casa se disparó. Creo que mucho de eso se debe a la falta de producción desde la recesión. Simplemente, no tenemos suficiente vivienda para cubrir la necesidad.

También hay demasiadas familias pagando más de lo que pueden sostener para su vivienda. Y luego hay demasiadas familias que no pueden acceder a vivienda asequible y parte de eso resulta en el número de personas sin hogar que vemos ahora. (El número total de personas sin vivienda permanente en Tucson aumentó en 2025, según el conteo Point in Time).

La realidad es que necesitamos más unidades para poder mover a las personas y ofrecerles vivienda permanente. Sabemos que un refugio no es vivienda permanente. Es una buena opción para salir de las calles y tratar de estabilizar a las personas, pero al final del día, necesitamos más vivienda.

P: ¿Puede hablar sobre la rama de vivienda sin fines de lucro de la ciudad y la brecha que está tratando de llenar?


R: Sabemos que una de las cosas más importantes que podemos hacer para abordar tanto la crisis de personas sin hogar como la crisis de vivienda asequible es crear más unidades. Necesitamos más vivienda.

Siempre reviso dos documentos importantes cuando pienso en cuáles son las soluciones: uno es el análisis de brechas de Tucson Pima Collaboration to End Homelessness, que realmente describe qué tipos de instalaciones se necesitan para acabar con la falta de vivienda en esta región. También reviso mucho nuestra evaluación de necesidades de vivienda, y cuántas unidades de vivienda se necesitan para cubrir el desafío de asequibilidad de vivienda que muchas familias están enfrentando.

Parte de la expansión de nuestro departamento en los últimos cinco años es El Pueblo Housing Development (una organización sin fines de lucro dirigida por la ciudad). El alcalde y el consejo reconocieron temprano en la pandemia lo caro que se estaba volviendo el tema de la vivienda. Empiezas a mirar los números y desde la recesión, no hubo producción de vivienda al ritmo necesario para cubrir la demanda.

La ciudad solía desarrollar viviendas asequibles. Habíamos realizado varios proyectos. Y el último proyecto que hicimos fue los Departamentos MLK en el centro, que se inauguraron en 2013. Así que realmente hubo un periodo en el que la ciudad no estaba desarrollando viviendas asequibles.

Creamos El Pueblo en parte a partir de la estrategia de asequibilidad de vivienda que el alcalde y el consejo pidieron a nuestro departamento crear. Uno de los puntos de ese plan fue que la ciudad también formara parte de la solución.

Este año pasado inauguramos nuestro primer proyecto: Milagro en Oracle. Y actualmente tenemos 1,200 unidades de vivienda en construcción o en predesarrollo. Amazon Flats es la primera fase de un proyecto que será vivienda de apoyo permanente para personas que experimentan falta de vivienda. También tenemos Sugar Hill en Stone, otro complejo de vivienda asequible para familias, que está en construcción en este momento. Y tenemos muchos más proyectos en planificación.

Podemos agradecer al alcalde y al consejo, en los últimos años, por la cantidad de propiedades que hemos comprado para refugios o para crear viviendas asequibles. Es bastante espectacular lo que implica la compra de una propiedad.

P: Si alguien en Tucson necesita vivienda, ya sea porque está sin hogar o porque ya no puede pagar la casa en la que vive, ¿cómo puede acceder a los servicios de la ciudad?

R: Diría que el (número telefónico) 311 es la fuente más fácil y mejor para recordar y decirle a la gente que la utilice. Allí realmente pueden evaluar y determinar cuál es la mejor vía para orientar a las personas.

Traducción: Beatriz Limón

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Yana Kunichoff is a reporter, documentary producer and Report For America corps member based in Tucson. She covers community resilience in Southern Arizona. Previously, she covered education for The Arizona...