David García jala un carrito plegable rosado mientras camina por la Sexta Avenida en el sur de Tucson en una noche de agosto. Dentro del carrito hay una caja abierta de agua embotellada, una hielera con agua fría y hielo, kits de higiene y una bocina tocando música de cumbia a todo volumen.

García es dueño de Barrio Restoration, un negocio que ofrece servicios de limpieza de vecindarios y patios, así como talleres para enseñar a la gente a convertir llantas viejas en maceteros. También es voluntario por su cuenta, o liderando grupos comunitarios, para limpiar vecindarios del sur de la ciudad. Él y unas 14 personas más utilizan pinzas para recoger basura a lo largo de la carretera, en estacionamientos y en las aceras.

La mayoría llevan sombreros para protegerse el rostro y encontrar algo de alivio frente al calor de alrededor de 40 grados centígrados.

David Garcia reabastece una hielera con botellas de agua. García y más de una docena de voluntarios limpiaron las calles de South Tucson y repartieron agua fría a las personas como parte de la campaña “Defend Nuestro Barrio” el lunes 4 de agosto de 2025. Crédito: Stephanie Casanova
Credit: Stephanie Casanova

En el camino, Garcia y Roxanna Valenzuela, alcaldesa de la ciudad de South Tucson, se detienen para interactuar con personas que viven sin hogar. Les preguntan si necesitan algún recurso o ayuda. Garcia les ofrece agua fría, kits de higiene y explica su misión: están trabajando para limpiar y cuidar el barrio.

El evento del lunes 4 de agosto marcó el inicio de la campaña “Defend Nuestro Barrio”, un esfuerzo comunitario para apoyar a las personas que enfrentan la falta de vivienda, la adicción al fentanilo, el abandono sistémico y para alertar a los residentes sobre cuándo y dónde están activos los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en la ciudad.

Los voluntarios se reunirán para recorrer South Tucson todos los lunes y jueves por la noche. Quieren que las personas con adicción al fentanilo u otras drogas sepan que no están solas, que sus vecinos —desde el barrio hasta el concejo municipal— están ahí para apoyarlas. También quieren que los miembros de la comunidad, en su mayoría latina, sepan que no están solos en la vigilancia de la presencia de ICE en el área.

La ciudad tiene recursos limitados, dice Valenzuela, por lo que ella y otros líderes comunitarios han comenzado a buscar soluciones creativas.

Mientras el sur de Arizona enfrenta un aumento de personas sin vivienda y una crisis de opioides, estos problemas son especialmente visibles en la ciudad de South Tucson, de 3.1 kilómetros cuadrados, que en 2022 tuvo la tasa de pobreza más alta en el sur de Arizona.

Con más del 75% de sus aproximadamente 4.600 residentes siendo hispanos o latinos, el sur de Tucson también es especialmente vulnerable a las redadas de ICE que se han disparado en todo el país.

David Garcia conversa con un hombre sobre la campaña “Defend Nuestro Barrio” en South Tucson el lunes 4 de agosto de 2025. Crédito: Stephanie Casanova
Credit: Stephanie Casanova

El lunes, García se acerca a un hombre de cabello entrecano, encorvado bajo el abrasador sol poniente, y le entrega una botella de agua helada.

“¿Cómo anda? ¿Poquito bien o poquito mal?”, le pregunta.   

El hombre responde casi en un susurro mientras toma la botella de agua.

“Aquí limpiando el barrio”, dijo García. “Si necesita algo, nos avisa”.

“La meta es ver a la gente mejorar”

Casa María Soup Kitchen, líderes del gobierno de la Ciudad de South Tucson y Barrio Restoration anunciaron la campaña hace dos semanas frente al Ayuntamiento de South Tucson. Más de 70 personas asistieron al evento, donde líderes cívicos de la ciudad, la Nación Tohono O’odham y la Tribu Pascua Yaqui hablaron sobre cómo mejorar la seguridad pública y la salud de sus comunidades trabajando juntos. 

Las naciones O’odham y Pascua Yaqui tienen una larga historia de defensa de los derechos de sus ciudadanos, muchos de ellos familias indígenas con raíces en México. Muchos de esos ciudadanos también viven en South Tucson y en el sur de Tucson.

Cuando Valenzuela fue nombrada alcaldesa, contactó al presidente de Pascua Yaqui, Julián Hernández, porque se dio cuenta de que muchos residentes de South Tucson eran miembros de las naciones tribales cercanas, comenta. Desde entonces, ha estado trabajando con líderes tribales para encontrar soluciones a los desafíos que enfrentan los residentes de South Tucson.

En el evento de lanzamiento de la campaña, la concejal de Pascua Yaqui Gloria Álvarez Gómez entregó a la Ciudad de South Tucson un cheque por un millón de dólares para apoyar los esfuerzos de seguridad pública de la ciudad. Los fondos no tienen restricciones, señala Valenzuela, y agrega que planea realizar reuniones comunitarias para recibir opiniones de los residentes sobre en qué debe utilizarse el dinero.

Álvarez Gómez asegura que la tribu continuará colaborando con South Tucson para “proporcionar los recursos y el apoyo” que necesitan los residentes. El presidente Tohono O’odham, Verlon M. Jose, también expresó el respaldo de su tribu a la ciudad. Jose afirma que es importante que sus comunidades eliminen barreras y trabajen juntas para resolver los problemas comunitarios.

“Juntos venceremos la adicción. Juntos venceremos la falta de vivienda. Derrotaremos a ICE y a cualquiera que intente separar a nuestras familias”, dijo Jose en el evento.

Voluntarios de Casa María sirven burritos durante un evento de lanzamiento de campaña frente al Ayuntamiento de South Tucson el jueves 31 de julio de 2025. Crédito: Stephanie Casanova. Credit: Stephanie Casanova

Después de la conferencia de prensa en una plaza rodeada por la biblioteca local y el ayuntamiento, los voluntarios de Casa María reparten burritos. Las familias conversan, comen y bailan. La gente dice que se siente aliviada de ver que la ciudad no solo está abordando el problema de consumo abierto de drogas y la falta de vivienda, sino que lo está haciendo con compasión, ya que tienen amigos y familiares sin hogar o adictos a las drogas.

Víctor de la Cruz Sr. visita y trabaja como voluntario en Casa María, en parte para ponerse al día con amigos y familiares que dependen de los servicios de la organización. Dice que espera que la campaña devuelva un sentido de comunidad que pueda conducir a vecindarios más seguros.

Mientras habla de cómo antes la gente conocía a sus vecinos y se cuidaban unos a otros en la pequeña ciudad, se detiene y mira a su nieta. Una sonrisa se dibuja en su rostro.

“Mírala”, dijo sonriendo, mientras la niña de 2 años se contonea sola a un lado, recogiendo piedras y moviéndose al ritmo de la música.

En un momento en que las comunidades latinas e inmigrantes de todo el país están en alerta por las redadas de ICE que han separado familias y violado los derechos de migrantes y ciudadanos por igual, el reunirse es una manera de que South Tucson y los líderes tribales se unan y muestren a su comunidad que cuentan con una red de apoyo que está con ellos y velando por su seguridad.

Mientras los voluntarios recorren las calles, estarán atentos a la actividad de ICE, dijo Garcia. No está seguro de cómo podrán defender a las personas si ven que alguien está siendo detenido, pero el grupo al menos puede observar a los oficiales para ayudar a garantizar que no abusen de su poder y reportar cuando haya agentes de ICE en la comunidad, señala.

“ICE está causando mucho trauma a las familias”, dijo García. “Ya sea en la ciudad de South Tucson o no, es lamentable que estemos de nuevo en esta situación”.

Cuando los voluntarios caminen por los vecindarios para monitorear la presencia de ICE o limpiar espacios públicos, también revisarán a las personas que consumen drogas abiertamente para asegurarse de que estén a salvo, que estén soportando el calor extremo del verano y ofrecerles información sobre servicios locales de tratamiento de adicciones. También quieren recordarles que “tengan un poco de respeto por el barrio” y dejen de consumir drogas en espacios comunitarios, dijo Garcia.

“La meta es ver a la gente mejorar. Y creo que estamos cansados de que las cosas empeoren”, dijo García después de la conferencia de prensa del 31 de julio. “Algo tiene que hacerse, y no es que estemos diciéndole a la gente que se vaya. Solo estamos tratando de decir que necesitamos respeto, y creo que debemos ser constantes en eso”.

Garcia ha pasado mucho tiempo en las calles de South Tucson y del sur de Tucson limpiando espacios públicos y hablando con la gente. Dice que entiende que algunas personas no acepten ayuda de inmediato, pero que presentarse de forma constante es importante para generar confianza y construir relaciones, especialmente con comunidades históricamente desatendidas.

“Ya estamos alimentando gente, vistiendo gente, empoderando gente, o al menos intentando hacerlo”, dijo Garcia, refiriéndose al trabajo que ha realizado con Casa María para servir a las personas en South Tucson. “Ya construimos esas relaciones”.

Glenda Avalos abraza a una mujer y le brinda palabras de aliento el lunes 4 de agosto de 2025. Crédito: Stephanie Casanova Credit: Stephanie Casanova

“Un momento de humanidad”

Dos mujeres y un hombre conversan junto a un edificio en una calle residencial lateral cerca de la Sexta Avenida cuando la alcaldesa Valenzuela se les acerca. Las mujeres, que al principio estaban agachadas, se ponen de pie para escuchar a Valenzuela. Ella les entrega su tarjeta de presentación y les ofrece ayuda para acceder a recursos.

El hombre le pregunta si puede ayudarlos con vivienda. Ella le responde que sí. “Solo quiero verlos salir adelante”, les dice.

“Yo estaba allí cuando usted nos dio de comer aquel día”, dijo una de las mujeres. Sus ojos se suavizan mientras habla con la alcaldesa y parece que podría romper en llanto en cualquier momento.

La líder local de derechos humanos Glenda Ávalos se acerca detrás de Valenzuela para mostrar apoyo. Se aproxima a la mujer y le pregunta si puede darle un abrazo. Mientras las dos mujeres se abrazan con fuerza, Ávalos le recuerda que vale más que sus circunstancias.

“En el abrazo hay simplemente un momento de humanidad”, dijo Ávalos. “Para recordarle a alguien que nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo”.

Ese fue el mensaje que compartió con la mujer, cuenta después a Arizona Luminaria, que hay personas en la comunidad que la quieren y desean verla tener éxito.

“Creo que necesitaba escucharlo”, dijo Ávalos. “Las palabras son muy poderosas y tienen el potencial de encender algo nuevo en una persona, especialmente si le haces saber que es querida y que vale más que el oro. Creo que hay un hermoso poder detrás de eso que puede motivar a alguien a dar un paso diferente en la dirección correcta”.

Ávalos ha servido a la comunidad de South Tucson durante unos 20 años, primero en Salvation Army y ahora en la cocina comunitaria Casa María. Dice que la iniciativa “Defend Nuestro Barrio” es una forma para que los miembros de la comunidad se protejan entre sí y acojan a las personas sin hogar en lugar de mirar hacia otro lado.

“Siento que es una esperanza para que podamos conectarnos con la comunidad, asumir responsabilidades y responsabilizarnos unos a otros”, dijo Ávalos. “Y también traer un sentido de familia, y la familia enfrenta los problemas de frente. Y creo que la salud de nuestra comunidad necesita ser abordada de frente”.

David García y otros voluntarios caminan por la Sexta Avenida recogiendo basura en South Tucson el lunes 4 de agosto de 2025. Crédito: Stephanie Casanova Credit: Stephanie Casanova

“Nos movemos con nuestro corazón”

Valenzuela, quien fue nombrada alcaldesa por sus compañeros del concejo de South Tucson en noviembre, dice que la mayoría de las personas que contactan su oficina — o con quienes habla personalmente — están preocupadas por la actividad criminal en las calles de la ciudad. “Queremos que nuestra comunidad sea más saludable, fuerte y segura”, afirma. “Así que vamos a tratar de que todos rindamos cuentas y apegarnos a un estándar más alto”. 

“Esperamos que la cultura cambie, que la gente empiece a asumir responsabilidades y busque ayuda, y queremos ofrecerles esa ayuda”, agrega. “También necesitamos estar aquí afuera. Tenemos que estar aquí hablando con la gente, no quedarnos atrapados en la oficina esperando que el problema se resuelva solo”. 

Valenzuela dice que es importante no generalizar, ni estereotipar el problema. Cada persona tiene circunstancias individuales en las que necesita apoyo, señala. Para enfrentar los desafíos de South Tucson, dice, deben atender las necesidades de cada persona individualmente y encontrarlos donde están.

“La compasión, para nosotros, siempre va a estar presente”, dijo Valenzuela. “No podemos dejar de verlos como personas que solo necesitan un poco más de apoyo y amor”. 

Garcia dice que la campaña es un intento de ser parte de la solución.

“No sé hacia dónde vamos con esto,” comenta. “Solo sé que nos movemos con nuestro corazón”.

Traducción: Beatriz Limón  

Creative Commons License

Republish our articles for free, online or in print.

Stephanie Casanova is an independent, bilingual journalist from Tucson, Arizona, covering community stories for more than 10 years. She is passionate about narrative, in-depth storytelling that is inclusive...