Hasta hace poco, una empresa con aprobación de zonificación en Tucson podía tener acceso relativamente ilimitado al sistema de agua de Tucson, incluso si iba a usar millones de galones de agua.
Ahora, con la aprobación unánime de una nueva ordenanza por parte del concejo municipal, cualquier gran consumidor de agua que quiera acceder al agua de Tucson deberá solicitarlo a la ciudad y demostrar sus esfuerzos de conservación.
El objetivo, dijo la alcaldesa Regina Romero, era proteger a la ciudad de grandes consumidores de agua, como los centros de datos, lo más rápido posible. “Aprobar esto esta noche nos ayudará a protegernos de inmediato”, dijo Romero el 19 de agosto.
La ordenanza surge después de semanas de un debate intenso y apasionado sobre el Proyecto Blue, una propuesta masiva y secreta de un centro de datos que podría haber usado cientos de millones de galones de agua al año.
Para obtener esos galones, el proyecto tenía que ser anexado a Tucson, un paso que también llevó su enorme uso de agua ante el concejo municipal de Tucson para su revisión.
Los desarrolladores prometieron un proyecto “positivo en agua”, pero la información sobre la escala completa del centro de datos, así como su usuario final, no fue compartida por los funcionarios públicos ni por la empresa.
La indignación pública, alimentada por el secretismo y las preocupaciones sobre el gran consumo de agua, impulsó a los miembros del concejo a rechazar la propuesta de anexión en la última sesión de estudio del concejo en agosto.
Ahora, la nueva ordenanza aborda algunas de esas preocupaciones. Establece qué deben incluir los grandes consumidores de agua en una solicitud para acceder al agua de Tucson, así como los casos en los que el servicio de agua podría ser suspendido. También requiere la aprobación del concejo municipal de una solicitud inicial y convierte todos los materiales de la solicitud en registros públicos.
La ordenanza de Tucson aprobada el 19 de agosto no llega tan lejos como la de algunas localidades cercanas.
Marana enmendó su código de zonificación en 2024 para incluir un apartado sobre centros de datos.
Ese apartado establece que Marana no proporcionará agua potable a un centro de datos para enfriamiento, control de humedad u otras operaciones similares. Cualquier solicitud de centro de datos debe incluir una estimación del consumo anual de agua del sitio y la fuente prevista de agua.
Proyecto Blue propuso usar agua potable de Tucson durante los primeros años del proyecto.
Michael Bogan, profesor y biólogo de la Universidad de Arizona, investigador de recursos hídricos, dijo a Arizona Luminaria antes de la reunión que recibía con agrado una ordenanza que exigiera la revisión pública de nuevos grandes consumidores de agua o de aquellos en expansión en Tucson.
Sin embargo, le preocupaba que la ordenanza para grandes usuarios de agua solo protegiera parcialmente a Tucson de los daños ambientales de un futuro centro de datos. “La regulación propuesta es insuficiente para los centros de datos”, dijo.

Una ola de reformas
La Junta de Supervisores del Condado de Pima votó el 18 de agosto para iniciar un proceso que podría añadir restricciones de zonificación a los grandes usuarios industriales, con la intención específica de establecer límites para cualquier centro de datos que quiera construirse en la región.
De implementarse, el nuevo proceso requeriría una mayor participación pública y revisión oficial. La supervisora Jen Allen, del Distrito 3, quien presentó la medida, dijo que era importante trabajar en conjunto con la ciudad de Tucson mientras comienzan su propio proceso para establecer una revisión más exhaustiva de los centros de datos propuestos.
Allen también mencionó que otras jurisdicciones en Arizona y en todo el país ya han impuesto pautas similares. Allen dijo que “30 o más” centros de datos tienen sus ojos puestos en el condado de Pima.
La ordenanza de Tucson tampoco es la última palabra sobre las normas para grandes consumidores de agua. La ordenanza estaría sujeta a un período de revisión pública de seis meses, incluyendo al Comité Consultivo Ciudadano del Agua, para considerar ajustes, dijo la concejala del Distrito 6, Karin Uhlich, en su boletín.
Los organizadores de No Desert Data Center, el grupo que surgió rápidamente y lideró la protesta pública contra el centro de datos propuesto, dijeron que están ansiosos por participar en el proceso público en torno a la ordenanza de agua, pero también esperaban ver acciones para detener proyectos de energía hasta que se desarrollaran más normas.
“Nos anima ver que la alcaldesa y el concejo tomen rápidamente el paso necesario para asegurarse de que otro gran consumidor de agua no pueda conectarse a Tucson Water sin aprobación”, dijo un comunicado del grupo antes de la reunión.
“Mientras eso ocurre, preferiríamos una ordenanza interina más fuerte, como detener todos los proyectos de agua y energía de gran cantidad… Todos queremos más empleos para los habitantes de Tucson, y juntos, podemos encontrar la manera de hacer que el crecimiento sea sostenible”.
El concejal del Distrito 3, Kevin Dahl, quien se opuso desde el principio al centro de datos, dijo que específicamente quería incluir a la coalición No Desert Data Center y al Watershed Management Group en la conversación.
Otros oradores el lunes hablaron en contra de los centros de datos de manera más general.
Lia Caldwell, residente del Distrito 5, dijo que se sentía orgullosa y alentada por el voto del concejo municipal, pero señaló que esto era solo el primer paso para proteger el agua en Tucson.
“Soy muy consciente de que esto es un alivio temporal para proteger nuestro recurso más limitado y valioso”, dijo. Caldwell agregó que su propia familia ha visto las consecuencias de la contaminación, mencionando que la muerte de su abuelo estuvo vinculada a la contaminación ambiental.
Detalles de la ordenanza
La ordenanza añade nuevas disposiciones al código de la ciudad para los grandes consumidores de agua que quieran conectarse al suministro de Tucson, ya sea que sean un nuevo cliente o un cliente actual que planee usar más agua.
Para conectarse al sistema de agua de la ciudad, un usuario debe presentar una solicitud de servicio de agua con un plan de conservación de agua al director de Tucson Water si espera usar más de 7.4 millones de galones de agua al mes. Eso aplica para nuevos usuarios o clientes existentes de Tucson Water.
Según documentos de la ciudad, actualmente ningún cliente individual de Tucson Water usa esta cantidad de agua en un promedio mensual — algunos campos de golf conectados al sistema de agua reciclada podrían usar tanto en un año. El cliente promedio de Tucson utiliza 126 galones al día, según un análisis de Making Action Possible Southern Arizona.
Ese plan de conservación de agua debe:
- Ser presentado al mismo tiempo que el solicitante presenta cualquier solicitud de desarrollo o ampliación de medidor de agua. Esa solicitud también debe incluir las fases de construcción y el número aproximado y tamaño de las estructuras que serán atendidas.
- Tener una descripción de la naturaleza y tipo de uso de agua y “una estimación razonable de la demanda proyectada anual, mensual y diaria de agua”.
- Incluir técnicas y tecnologías que reduzcan el consumo de agua, disminuyan la pérdida o desperdicio de agua o mejoren la eficiencia en el uso de agua.
- Si la ubicación está a menos de una milla del Sistema de Distribución de Agua Reciclada de Tucson Water, el plan debe incluir información sobre el costo de una conexión al Sistema de Distribución de Agua Reciclada.
Todas esas solicitudes también serán de dominio público, según la ordenanza.
Todas las solicitudes de servicio de agua y los planes de conservación de agua de los grandes usuarios también se revisarán durante las reuniones regulares del ayuntamiento si el director de Tucson Water considera que el consumo de agua del solicitante genera suficientes beneficios económicos que son coherentes con los planes de desarrollo económico de la ciudad.
Para la supervisión continua, la ordenanza indica:
- El usuario debe presentar un plan actualizado de conservación de agua al director de Tucson Water cada cinco años.
- El director de Tucson Water tiene la discreción final para determinar si el plan actualizado de conservación de agua muestra que el usuario está utilizando el agua de la manera más eficiente posible.
- Se prohíbe al usuario utilizar agua en exceso del 120% de la cantidad establecida en su solicitud de servicio de agua.
Si el usuario que accede al agua de Tucson viola alguna parte del acuerdo, las posibles sanciones son:
- Por una primera infracción que ocurra por menos de un año, el usuario de agua debe pagar el 200% de los cargos mensuales por el agua utilizada.
- Por una segunda infracción que ocurra por más de un año pero menos de dos años, el usuario de agua debe pagar el 500% de los cargos mensuales por el agua utilizada.
- Por una tercera infracción que ocurra por más de dos años pero menos de tres, el usuario de agua debe pagar el 1000% de los cargos mensuales por el agua utilizada.
- Por una cuarta infracción que ocurra por más de tres años, el usuario de agua debe pagar el 2000% de los cargos mensuales por el agua utilizada.
- Después de eso, Tucson Water podría instalar un dispositivo de restricción de agua, a costo del solicitante, o suspender por completo el acceso al agua.
Tucson Water también dijo que no cobrará tarifas por las solicitudes, ni adoptará nuevas tarifas para los grandes usuarios de agua como parte de la ordenanza.

Una historia de administración del agua
Tucson fue una de las primeras ciudades de Estados Unidos en iniciar un programa de gran escala de recuperación de agua que utiliza aguas residuales tratadas para parques, escuelas y campos de golf, según un comunicado del concejo municipal sobre la ordenanza para grandes usuarios de agua.
Eso ha mantenido el uso de agua aproximadamente igual que en la década de 1980, aunque ahora Tucson Water presta servicio a 200,000 personas más.
Bogan, de la Universidad de Arizona, dijo que Tucson ha sido líder en su política de agua durante más de tres décadas. En su experiencia, la respuesta al centro de datos fue una de las primeras veces que Tucson iba a la zaga en cuanto a política del agua.
La concejal del Distrito 4, Nikki Lee, dijo que no sabía sobre la vulnerabilidad en los códigos de la ciudad de Tucson hasta que escuchó acerca de una planta embotelladora que quería establecerse en su distrito y que tendría acceso ilimitado al agua. “Eso fue un gran catalizador para mí”, dijo el martes.
Lo que a Bogan le gustaría escuchar en el proceso en curso de revisión de la ordenanza para grandes usuarios de agua es cómo los funcionarios de la ciudad consultarán a las comunidades tribales. En particular, Bogan dijo que la Tribu Pascua Yaqui depende de Tucson Water para proveer agua a su comunidad. La tribu es una entre muchas en Arizona que mantiene una disputa en curso con el estado por el acceso al agua.
El reportero de Arizona Luminaria, John Washington, contribuyó con reportes para esta historia.
Traducción: Beatriz Limón


