Bunny Beatdown se abre paso entre una pared cerrada, sus patines apenas se mantienen dentro de la línea de la pista plana mientras maniobra para superar a la última defensora del grupo. Suena el silbato y la banca de Tucson Roller Derby estalla en porras. Para Bunny Beatdown, esto no es solo un juego; es un espacio donde se siente empoderada para ser ella misma: una mujer latina, femenina y trans.

“Fue como el primer espacio donde nadie cuestionó que yo fuera una mujer, y fue realmente, realmente genial. Estaba lleno de personas queer. Fue uno de los primeros lugares en los que estuve después de salir del clóset”, dijo.

La trayectoria de Bunny Beatdown en el roller derby comenzó con su transición de género, recién egresada de la universidad en California, y continuó con Tucson Roller Derby  cuando se mudó a Arizona. Tucson Roller Derby se fundó en 2003 y es la primera y más antigua liga de roller derby en Tucson, además de ser una de las primeras ligas de la Women’s Flat Track Derby Association en el mundo.

Somos un equipo inclusivo en cuanto al género que promueve el respeto y el empoderamiento, de modo que les jugadores se apoyen mutuamente y celebren las fortalezas individuales mientras construyen la cohesión del equipo, señala Tucson Roller Derby sobre sus valores en el sitio web de la liga.

Bunny Beatdown, jugadora de Tucson Roller Derby, toma un descanso entre los ejercicios el domingo 16 de febrero de 2025. El equipo la conoce como una persona extrovertida, carismática y segura de sí misma. (Alessandra De Zubeldia/ASU)

Bunny Beatdown, que es su nombre en el roller derby, juega como jammer para el equipo Javelina Havoc de Tucson Roller Derby y sabe de primera mano lo que significa encontrar ese tipo de apoyo.

“Puedo ser trans sin disculpas, de maneras que serían realmente incómodas en otros espacios”, dijo.

En un momento en que les atletas trans están siendo objeto de escrutinio, debate e incluso legislación en Estados Unidos, Tucson Roller Derby sigue formando parte de un movimiento más amplio dentro del roller derby que desafía activamente las normas de género y apoya a les atletas LGBTQIA+.

Bunny Beatdown avanza entre les bloqueadores de Bad News Beater en Mesa el sábado 8 de marzo de 2025. Aunque el equipo de Tucson Roller Derby perdió, al final del encuentro, Bunny Beatdown se emocionó al ser nombrada “Jammer Más Valiosa” del equipo por les oficiales. (Alessandra De Zubeldia/ASU)

Lana Del Slay, la actual presidenta de Tucson Roller Derby, se identifica como intersexual o intersex, un término general para las personas que nacen con variaciones en sus cromosomas, hormonas u órganos reproductivos que no se ajustan a las definiciones típicas de los cuerpos masculinos o femeninos.

 Para ella, proteger a les atletas trans también significa proteger a les atletas intersexuales.

“La gente suele pasarlo por alto, pero los derechos trans también son derechos intersexuales”.

Y la legislación que excluye a atletas trans también afecta a personas intersexuales en el deporte.

“No sólo estás creando todas estas barreras y exclusiones para las personas que se identifican de cierta manera, sino que también lo haces para las personas que nacen de cierta manera”, dijo Lana Del Slay, en referencia a les atletas intersexuales que nacen con características físicas que existen fuera de las estrictas nociones binarias de lo masculino y lo femenino.

Bunny Beatdown se aplica su maquillaje de competencia en Mesa el sábado 8 de marzo de 2025. Aunque no hace drag, Bunny Beatdown considera que usar un maquillaje llamativo y colorido para los encuentros es casi una forma de drag, una actuación liberadora y divertida. (Alessandra De Zubeldia/ASU)

Papa Rosh, quien juega en el equipo como blocker trans no binario, ha seguido su pasión por el roller derby mientras explora su identidad de género.

“Cambié a los pronombres elle/elles, justo en las primeras semanas después de unirme a Tucson Roller Derby”,  dijo sobre su decisión de seleccionar pronombres neutrales de género.

Al principio, a Papa Rosh le preocupaba que conectar más con su lado masculino pusiera en riesgo su lugar en la liga. Pero su identidad y expresión de género en evolución no han sido un obstáculo, ni para jugar roller derby ni para construir comunidad.

Les jugadores de Tucson Roller Derby se reúnen en círculo para planear su próxima jugada durante la práctica en Tucson el domingo 16 de febrero de 2025. El roller derby es un deporte estratégico que se basa en la confianza profunda y la colaboración entre les compañeres. (Alessandra De Zubeldia/ASU)

“Ha sido realmente genial ver las formas en que eso no cambia nada, ni importa. La gente jugaba conmigo antes de que empezara a tomar hormonas. Todavía juegan conmigo ahora, y no hay duda de que sigo siendo parte de Tucson Roller Derby de la misma manera que antes”, dijo Papa Rosh.

La pista también es un espacio donde jugadoras como Bunny Beatdown pueden desafiar sus propias ideas arraigadas en la sociedad sobre el género.

El equipo Javelina Havoc de Tucson Roller Derby toman bebidas y comen después del encuentro en Mesa el sábado 8 de marzo de 2025. Después de relajarse tras el juego, el equipo regresa manejando de vuelta a Tucson. (Alessandra De Zubeldia/ASU)

“La parte física, el deporte, la intensidad son cosas que mi cerebro condicionado por el género considera ‘cosas de hombres’. Y aquí estoy yo con un montón de personas que no son hombres haciendo esas cosas y comportándose así”, dijo Bunny Beatdown.

Después de un juego en Mesa a principios de este año, el equipo salió a comer y tomar algo. Se sentaron alrededor de una fogata y hablaron sobre el partido y sobre sus vidas fuera del roller derby.

Bunny Beatdown estaba radiante, y no era solo por el resplandor de las llamas de la fogata.

“Estoy tan agradecida de ser parte de un grupo tan solidario. Les quiero. Son tantas endorfinas. Me hace sentir que vale la pena vivir”.

Traducción:  Alessandra De Zubeldia

Creative Commons License

Republish our articles for free, online or in print.

Alessandra De Zubeldia is a previous James B. Steele fellow in investigative journalism who recently earned a master’s degree in investigative journalism from ASU’s Walter Cronkite School of Journalism....