“Amamos a nuestro país. Salven nuestra democracia. No a los reyes”, dice Davina Martínez, sosteniendo una pancarta de protesta con el puño moreno en alto y la palabra escrita a mano “RESIST” (Resiste) escrita con tinta roja y negra en letras gruesas.

De pie entre cánticos y porras bulliciosas que resonaban contra las paredes color arena de un histórico juzgado en Tucson, Martínez fue una de las decenas de miles de personas —ciudadanos y no ciudadanos por igual— que salieron a las calles en todo Estados Unidos el sábado. Querían que se escucharan sus voces en los mítines “No Kings”, en protesta contra las acciones y políticas del presidente Donald Trump y su administración republicana.

“No se trata solo de nuestra gente, nuestra educación, nuestra salud pública. Estamos en peligro con Trump”, dijo Martínez, mientras una mujer pasaba cargando un cartel con una bandera estadounidense, un símbolo de paz y un corazón rojo que decía: “NO KINGS IN THE U.S.A.”

El alborotado mitin en la Plaza El Presidio, en el corazón de Tucson, reunió a líderes religiosos, organizaciones proinmigrantes, coaliciones comunitarias, sindicatos, funcionarios demócratas y familias de todas las edades

Los manifestantes hablan español e inglés en su comunidad fronteriza, donde todos entienden que “presente” es una muestra de apoyo colectivo

Miembros de la coalición Tucson Se Defiende dicen “presente” mientras marchan por el centro de Tucson para unirse a simpatizantes en la protesta “No Kings”, el 18 de octubre de 2025. Crédito: Dawn Page.

Los republicanos han respondido a las manifestaciones calificando las protestas y a los manifestantes de antiamericanos.

Los organizadores dicen que las manifestaciones son una celebración del derecho a la libertad de expresión garantizado por la Primera Enmienda, y una forma de unirse en solidaridad.

Los manifestantes rechazan las políticas de la administración Trump, incluida la aplicación agresiva de las leyes migratorias que han separado familias, ignorado el derecho al debido proceso, deportado inmigrantes a cárceles extranjeras y detenido a ciudadanos estadounidenses, además de enviar tropas y agentes enmascarados a ciudades estadounidenses con mayoría demócrata.

La protesta “No Kings” en Tucson destacó entre las 2,700 manifestaciones realizadas en ciudades de todo el país. En la segunda ciudad más grande del suroeste del estado, muchos manifestantes denunciaron al Congreso, controlado por republicanos, por bloquear el juramento de la congresista-electa Adelita Grijalva, lo que deja a miles de residentes del sur de Arizona sin representación

El presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, se ha negado a juramentar a Grijalva hasta que la Cámara reanude su sesión legislativa. Los partidarios de Grijalva argumentan que Johnson no la juramentará porque prometió tener el voto decisivo en un proyecto de ley para publicar los archivos de Jeffrey Epstein que podrían incriminar a Trump.

Grijalva fue elegida hace casi un mes, el 23 de septiembre, en una elección especial, haciendo historia como la primera latina y chicana en representar a Arizona en el Congreso.

La contienda para representar al distrito congresional 7 de Arizona — que abarca gran parte del sur del estado y seis condados — se originó tras el fallecimiento de Raúl Grijalva, padre de Adelita. Él representó ese distrito, de sólida tendencia demócrata, durante más de 20 años. Ahora, los demócratas amenazan con presentar una demanda para obligar al presidente de la Cámara, Mike Johnson, a poner fin al bloqueo que impide a los residentes del sur de Arizona contar con representación.

Rodeadas de electores locales, congresista-electa Grijalva y la alcaldesa de Tucson, Regina Romero, subieron a la tarima. Al igual que Grijalva, Romero hizo historia: fue la primera mujer en ser elegida alcaldesa de Tucson, la primera latina en ocupar el cargo y, tras su victoria en 2019, la única alcaldesa latina entre las 50 ciudades más grandes del país.

La alcaldesa de Tucson, Regina Romero y la congresista-electa Adelita Grijalva durante la protesta “No Kings” en la Plaza El Presidio, en el centro de Tucson, el 18 de octubre de 2025 Credit: Dawn Page

Los manifestantes reconocen a Grijalva y a Romero por su larga lucha conjunta en defensa de los tucsonenses, los derechos de los inmigrantes, los latinos y las personas más vulnerables de sus comunidades. Esto es importante para los tucsonenses, quienes las ovacionaron mientras sus representantes del sur de Arizona instaban a los asistentes a luchar por los valores de libertad, igualdad y justicia.

“Estamos defendiendo la democracia, luchando contra el fascismo, la dictadura y la oligarquía”, dijo Romero en una entrevista con Arizona Luminaria, antes de dirigirse a la multitud y explicar por qué se unió a la manifestación. “Quiero asegurarme de que los tucsonenses sepan que me solidarizo con ellos”.

La controversia en torno a la postergada juramentación de Grijalva tuvo eco entre los manifestantes.

El apoyo del público se convierte en un grito de guerra cuando Romero sube al escenario. Los vítores de “Swear her in! Swear her in!” (¡Júrenla! ¡Júrenla!) resuenan en la plaza mientras la multitud exige el fin de las políticas de la era Trump. Grijalva hace el signo de la paz hacia el público que la aclama, se lleva la mano al corazón, y en el fondo se alzan carteles con mensajes como: “VETERANS AGAINST TRUMP” RESIST” “NO BANS. RAIDS. CAGES.”

“Sí, queremos que juramenten a Adelita Grijalva porque votamos por ella de manera justa y legítima”, grita Romero a la multitud. “Seguimos las reglas. Queremos que esté en el Congreso”.

Invocando el legado del fallecido congresista Raúl Grijalva, Romero levantó su brazo y exclamó: “Eso es lo que nos enseñó a todos, a enfrentar al poder”

Mientras Grijalva toma el micrófono, los gritos de “Swear her in! Swear her in!” se intensifican entre la multitud. 

“Estoy muy agradecida por su apoyo constante”, dijo Grijalva. “Sabemos cómo defendernos. Estar unidos y solidarios es lo que debemos hacer, por aquellos que no pueden estar aquí, que tienen miedo de esta administración. La gente está literalmente desapareciendo de nuestras calles. Tenemos que unirnos como comunidad y defenderlos”. 

Grijalva habla sobre el poder de quienes pudieron presentarse.

“Gracias a cada uno de ustedes por usar su privilegio para estar aquí, unidos. Es un honor estar aquí con mi comunidad, con mis amigos… y con mi mamá”, dijo. “Amamos a nuestra comunidad y queremos asegurarnos de que las próximas generaciones puedan mirar atrás y saber que defendimos nuestra causa”.

Grijalva compartió lo que muchos en la manifestación creen que está en riesgo para sus familias, amigos y para el país.

“Esta administración quiere eliminarnos a todos”, dice. “Somos el 99%. Debemos recordarles: estamos aquí. No nos iremos a ninguna parte. Y vamos a hacer algunos cambios en las próximas elecciones”.

De izquierda a derecha: Martha Reyes, organizadora de Arizona Jobs with Justice; su hija, Jimena Reyes; y Cecilia Valdez, presidenta de la Federación de Trabajo del área de Pima, representan a la fuerza laboral durante la protesta “No Kings” en el centro de Tucson, el 18 de octubre de 2025. Crédito: Dawn Page.

Grijalva también reflexiona sobre el legado de su padre: “Mi papá fue, sin complejos, el miembro más progresista del Congreso. Nunca se detuvo”, dijo. “Cuando falleció, tuve que tomar una decisión, y esa decisión fue más fácil gracias al apoyo de esta comunidad”.

Con una voz firme, impulsada por la fuerza que obtiene de quienes vinieron antes que ella, Grijalva recuerda las palabras de su abuelo.

“Así que, cuando llegue al Congreso y traten de ignorarme”, dijo mientras la multitud abucheaba, “como decía mi Tata: ‘No te dejes, mijita’. Y no lo haré. Ustedes eligieron a una Adelita. Las Adelitas fueron mujeres soldado, guardianas de la revolución. Somos guerreras. Y seguiré luchando hasta que logremos la representación que esta comunidad merece”.

Cecilia Valdez, presidenta de la Federación de Trabajadores del Área del Condado Pima —que representa a los sindicatos afiliados en la región— también exige al Congreso que juramente a Grijalva, reiterando que más de 800 mil electores siguen sin representación.

“Mi mensaje hoy es que estamos en una crisis de organización laboral”, dijo Valdez. “Nos enfrentamos a desafíos serios debido a la administración Trump, que eliminó casi un millón de empleos en el gobierno federal. Esto afecta a todos los trabajadores, especialmente a los miembros de sindicatos”.

Valdez continúa mientras la multitud comienza a gritar: “Hey hey, ho ho, Donald Trump has got to go!” (¡Ey, ey, oh, oh, Donald Trump se tiene que ir!).

“El hecho de que Trump le quite a los pobres para beneficiar a los ricos es un error”, dijo. “Nuestros empleados federales necesitan volver al trabajo; no deberían ser despedidos. Se merecen los empleos que tienen”. 

Davina Martínez y su esposo, Glen Harelson, sostienen carteles con la palabra “Resist” durante el mitin “No Kings” en el centro de Tucson, el 18 de octubre de 2025. Crédito: Dawn Page.

Martínez — la tucsonense que sostiene un cartel con un puño moreno y la palabra “RESIST” escrita a mano — luce molesta.

“Es una vergüenza. Adelita fue elegida democráticamente por la gente de Arizona”, dijo.

Glen Harelson, esposo de Martínez, también está furioso. Afirma que las voces de los votantes de Arizona están siendo silenciadas.

“Ella es nuestra representante, y sin embargo, no estamos representados porque aún no ha jurado su cargo”, dice Harelson. “No me gusta (Trump), ni sus nombramientos para el gabinete, ni sus políticas. Todo gira en torno a él, no al país ni a nuestra democracia”.

Lidia Godínez y su hija de 10 años, Melina Godínez, llegaron a apoyar a su comunidad y a su país, portando carteles sosteniendo carteles que decían: “LONG LIVE REBELLION” y “I CAN’T BELIEVE I HAVE TO EXPLAIN THIS TO ADULTS.”

Madre e hija, Lidia y Melina Godínez, muestran su apoyo a su comunidad y a su país durante la manifestación “No Kings” en Tucson, el 18 de octubre de 2025. Crédito: Dawn Page.

“Para luchar por nuestros derechos y apoyar a nuestra comunidad”, dijo Godínez. “Tengo hijas e hijos, y quiero que crezcan en un mundo donde se escuche su voz. Necesitamos seguir manifestándonos y protestando porque esto es lo correcto: demostrar que nos importamos y nos apoyamos mutuamente”.

El cartel hecho a mano por Melina, con pintura roja y azul sobre cartulina blanca, es tan grande que lo sostiene justo debajo de la barbilla, sobre su larga cabellera negra y cubriéndole el cuerpo hasta las rodillas. Sus dedos se curvan junto a la palabra en mayúsculas: “EXPLAIN”.

Creative Commons License

Republish our articles for free, online or in print.

Dawn Page (she/her; Latine) is a freelance reporter. She grew up on the U.S.-México border between Douglas, Arizona, and Agua Prieta, Sonora. She recently earned a Master’s in Bilingual Journalism from...