Esta historia fue publicada en colaboración con CALÓ News y Arizona Luminaria

En medio de una batalla partidista en el Congreso por los subsidios federales para seguros médicos asequibles, la residente del condado de Pima, Karen Montgomery, quiere que los líderes gubernamentales se enfoquen en el panorama más amplio y aboguen por un sistema de salud para todos. Su hija vive en Noruega, donde los residentes tienen atención médica universal, contó.

“Ella paga impuestos altos, pero tanto la educación como la atención médica están cubiertas”, dijo. “Así que no existe la ansiedad de si vas a poder pagar algo, o si tendrás que sentarte a esperar y esperar. Y no hay razón para que aquí no podamos hacer lo mismo”.

Montgomery fue una de casi 100 residentes que llenaron una sala en el lado este de Tucson el viernes por la tarde para hacer preguntas y compartir historias con el senador Rubén Gallego, demócrata por Arizona, sobre lo que algunos calificaron como un sistema de salud roto.

Gallego realizó una asamblea pública en el Morris K. Udall Center y el Carol West Senior Center, donde abordó las preocupaciones de la comunidad y habló sobre el aumento esperado en los costos de atención médica si demócratas y republicanos no logran un acuerdo sobre los subsidios de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA, en inglés) en diciembre.

La reunión pública se llevó a cabo después de un acuerdo legislativo que puso fin al cierre de gobierno más largo en la historia de Estados Unidos, dejando sin resolver la situación de los subsidios federales de la ACA —que se otorgan en forma de créditos fiscales— y que han hecho que el seguro médico sea más accesible para millones de estadounidenses.

El acuerdo, alcanzado por republicanos del Senado y un pequeño grupo de demócratas el 9 de noviembre, solo garantiza una votación en el Senado en diciembre sobre dichos subsidios. Aun así, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano de Luisiana, no ha accedido a realizar una votación equivalente en la Cámara, lo que hace que las posibilidades de una extensión sean cada vez más escasas.

Si ambas partes no llegan a un acuerdo, hasta 24 millones de personas que obtienen su cobertura médica mediante los mercados creados por la ley podrían ver un aumento en sus primas a partir del 1 de enero.

En el foro comunitario, Gallego dijo que sus colegas republicanos quieren derogar la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act), a pesar del impacto significativo que tendría en las muchas personas afectadas por esa decisión.

“El problema con eso es que no se trata solo de una cuestión de política pública”, dijo. “Esto no es algo de lo que uno pueda hablar en un mundo teórico. Están afectando la vida de las personas”.

Añadió que, si los costos aumentan, las personas de clase trabajadora tendrán que elegir entre pagar sus cuentas o pagar su atención médica. Gallego también criticó al representante Juan Ciscomani, republicano por Arizona, por no realizar un foro comunitario en el que enfrente a sus electores que se verán afectados por el aumento en el costo de los seguros y los recortes a Medicaid y Medicare.

“No se necesita tanto valor para que Juan Ciscomani u otros republicanos digan: ‘No quiero arrancar esta curita. No quiero que cientos de miles de arizonenses vean, de la noche a la mañana, cómo sus primas de seguro a veces se duplican’”, agregó.

El senador Ruben Gallego, demócrata por Arizona, respondió a un miembro de la comunidad de Tucson en el Centro Morris K. Udall y el Centro para Adultos Mayores Carol West el 14 de noviembre. Gallego estuvo presente para responder a las inquietudes sobre el aumento de los costos de la atención médica. Crédito: Josie Shivers.

Para Eve Shapiro, pediatra de larga trayectoria y miembro de Physicians for a National Health Program presente en el foro comunitario, garantizar que los subsidios del ACA sigan siendo accesibles es solo una curita.

“Creo que estos problemas con Medicare, Medicaid y el ACA revelan la insuficiencia de nuestro sistema de salud y su incapacidad para garantizar costo, calidad y acceso a la atención”, dijo Shapiro a Gallego. “Necesitamos algo diferente. Necesitamos un Medicare mejorado para todos”.

Gallego dijo que, si bien coincide en que el país debería avanzar hacia un sistema de salud universal, primero quiere abordar las extensiones del ACA y asegurarse de que 24 millones de estadounidenses no se vean afectados de manera inmediata.

Después de la reunión, Shapiro dijo a CALÓ News y Arizona Luminaria que quería desafiar a Gallego, quien apoyó el movimiento de Medicare para Todos cuando era representante en la Cámara, pero que desde entonces ha sido más reservado sobre si respalda el actual Medicare for All Act de 2025. Agregó que ver a los demócratas centrarse únicamente en los subsidios del ACA es “corto de miras”.

“El sistema, el sistema subyacente, es lo que está roto”, dijo Shapiro. “Y puede romperse aún más en cualquier momento”.

Otro asistente, un cirujano del Tucson Medical Center, señaló que el hospital recibe solicitudes de traslado de todo Arizona porque los hospitales rurales carecen de financiamiento para brindar atención adecuada a sus residentes. Preguntó si los líderes estatales pueden hacer algo para abordar el problema si las decisiones del gobierno federal provocan el cierre de hospitales rurales.

Gallego recordó su experiencia como representante estatal de Arizona, cuando trabajó con la gobernadora Jan Brewer y otros funcionarios electos, incluidos republicanos, para expandir Medicaid en Arizona. Dijo que los estados pueden explorar maneras de cubrir cualquier vacío generado por el gobierno federal para evitar el cierre de hospitales rurales.

Una mujer compartió que padece una discapacidad invisible, diagnosticada tardíamente, que le impide encontrar trabajo. Pero como es de “alto funcionamiento”, no califica para recibir beneficios por discapacidad. Dijo que teme perder su Medicaid después de la aprobación del presupuesto federal a principios de este año.

Si los créditos fiscales expiran, las personas inscritas enfrentarán un aumento promedio del 114% en sus pagos mensuales de primas, según un informe de KFF, una organización de información sobre salud. Esto se suma a los fuertes incrementos ya previstos en los costos de la atención médica, ya que el monto que las aseguradoras cobran por la cobertura del Mercado del ACA aumentará en promedio un 26% en 2026.

El presidente Donald Trump firmó la ley de financiamiento del gobierno el 12 de noviembre, poniendo fin a un paro gubernamental de 43 días —el más largo en la historia— que generó estrés financiero para los trabajadores federales sin recibir salario, dejó varados a numerosos viajeros en aeropuertos y provocó largas filas en algunos bancos de alimentos.

Los subsidios ampliados de salud, implementados durante la pandemia de COVID-19, están programados para expirar a fin de año si el Congreso no actúa.

La senadora Jeanne Shaheen, de New Hampshire, una de las demócratas que alcanzó un acuerdo con el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, republicano de Dakota del Sur, para reabrir el gobierno, cree que es posible llegar a un acuerdo sobre los créditos fiscales.

Durante las negociaciones que llevaron al fin del cierre, Shaheen dijo que ella y otros demócratas moderados se sentaron frente a Thune y lo “miraron directamente a los ojos” mientras él se comprometía a un esfuerzo serio.

Algunos republicanos moderados en la Cámara de Representantes han dicho que quieren trabajar con los demócratas para extender los subsidios antes de la fecha límite, que está a solo semanas. En una carta enviada a Thune y a Schumer el miércoles, el representante republicano de Pensilvania Brian Fitzpatrick, co-presidente del Caucus Bipartidista de Solucionadores de Problemas, alentó las negociaciones.

“Nuestro sentido de urgencia no podría ser mayor”, escribió Fitzpatrick. “Nuestra disposición a cooperar no tiene límites”.

Hasta ahora, sin embargo, los republicanos del Senado se han estado reuniendo por su cuenta para resolver sus diferencias internas.

Algunos demócratas de la Cámara han planteado la posibilidad de que pueda haber otro cierre si no logran obtener concesiones en materia de salud. La ley firmada por Trump financiará completamente algunas áreas del gobierno, pero otras se quedarán sin fondos nuevamente a finales de enero si el Congreso no actúa.

Johnson calificó los subsidios de “despilfarro” inmediatamente después de que la Cámara votara el miércoles para poner fin al cierre. Al mismo tiempo, Trump calificó la reforma de salud de la era Obama como un “desastre” mientras firmaba la ley para reabrir el gobierno.

Está muy lejos del resultado que los demócratas habían esperado durante el cierre del gobierno, ya que habían exigido que los republicanos negociaran con ellos una extensión antes de que las primas estuvieran destinadas a aumentar drásticamente. Pero dicen que lo intentarán de nuevo a medida que se acerque la fecha de expiración.

The Associated Press y Carolina Cuellar de Arizona Luminaria contribuyeron a este artículo.

Traducción: Beatriz Limón

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Stephanie Casanova is an independent, bilingual journalist from Tucson, Arizona, covering community stories for more than 10 years. She is passionate about narrative, in-depth storytelling that is inclusive...