La mayoría de los supervisores del condado de Pima rechazaron los esfuerzos por evaluar los impactos en la salud y el agua del Proyecto Blue, un último intento por parte de funcionarios públicos que se oponen al plan para ejercer mayor supervisión sobre el propuesto centro de datos masivo.
El 19 de noviembre, la supervisora Jen Allen, del Distrito 3, añadió el tema a la reunión de la Junta de Supervisores del 2 de diciembre, luego de una votación unánime de la Junta de Salud del condado de Pima que recomendó a los supervisores utilizar una ordenanza para grandes consumidores de agua y energía antes de tomar cualquier decisión final sobre el Proyecto Blue.
Según el jefe adjunto civil del fiscal del condado de Pima, Sam Brown, debido a que solo quedan semanas antes de la fecha final de cierre de la venta del terreno, no habría tiempo para realizar un análisis de salud pública. En junio, los supervisores del condado de Pima votaron a favor de vender un terreno a Humphrey’s Peak Properties, la empresa que trabaja con Beale Infrastructure para desarrollar el centro de datos.
La administradora del condado, Jan Lesher, coincidió en la dificultad por cuestión de tiempo: “No creo que tengamos la capacidad de hacer esto a tiempo”. El condado tiene hasta el día de Navidad para cerrar el acuerdo.
El problema con los plazos no fue bien recibido por el supervisor Andrés Cano, del Distrito 5.
“Estoy decepcionado, pero no sorprendido, de que enfrentemos otro obstáculo por parte de nuestros abogados y de la administración del condado al tratar de mitigar lo que sabemos que será un impacto sin precedentes para nuestra región debido al centro de datos que estamos considerando”, dijo Cano.
Cano y Allen fueron los únicos votos a favor de realizar un estudio adicional de impacto del Proyecto Blue.
Cano agregó que diversas partes interesadas, incluidos funcionarios y miembros de la comunidad que regulan y estudian los impactos en la salud pública y el medio ambiente, deberían participar desde el inicio en los proyectos de desarrollo económico.
“Eso no ocurrió”, dijo Cano. “En mi opinión, seguimos haciendo las cosas en orden inverso”.
Agregó que el mensaje del condado es: “Demasiado tarde, mala suerte. Creo que el público merece algo mejor”.
La breve discusión sobre los impactos en la salud tuvo lugar el mismo día en que se dio a conocer la noticia de que Amazon se retiraba del Proyecto Blue. Según informó el Arizona Daily Star, Amazon ya no será el usuario final del centro de datos.

Oposición comunitaria en curso — y una posible demanda
Antes de que los supervisores abordaran oficialmente la discusión sobre el Proyecto Blue, más de una docena de integrantes de la comunidad, muchos de ellos de la Coalición No Desert Data Center, hablaron durante la participación del público. Uno por uno, criticaron duramente el proyecto y amenazaron el futuro político de los supervisores que votaron a favor.
Una de las personas que intervino se dirigió a los miembros demócratas de la junta: “Les recuerdo que son servidores públicos y sus votantes se sienten mal servidos”.
Varios oradores, uno de ellos entre lágrimas por el impacto ambiental, señalaron la falta de transparencia en torno al proyecto.
Reed Spurling fue uno de los participantes. “Les mintieron”, dijo Spurling sobre el desarrollador, Beale Infrastructure. “No se puede confiar en ellos”. Él y otros oradores amenazaron con impulsar una campaña de revocación de mandato contra los supervisores demócratas Rex Scott y Matt Heinz.
Adriane Hofmeyr, abogada que representa a No Desert Data Center, dijo a Arizona Luminaria que podrían presentar pronto una demanda contra el condado de Pima por no cumplir con las leyes de reuniones públicas, específicamente en relación con los temas de planeación y zonificación del proyecto.
Beale dijo a Arizona Luminaria que sus compromisos con la energía limpia y los beneficios para la comunidad son “contribuciones comunitarias de buena fe y compromisos de mejores prácticas a nivel mundial”.
“Hemos hecho públicos estos compromisos precisamente porque valoramos la rendición de cuentas y tenemos la plena intención de cumplir nuestras promesas. Estamos trabajando de buena fe con el condado de Pima en un memorando de entendimiento para dejar constancia de estos compromisos en la medida que lo permita la ley de Arizona”, dijo la empresa.
La Comisión de Corporaciones de Arizona se reunirá el 3 de diciembre, para analizar la consideración de Tucson Electric Power de un acuerdo especial para suministrar energía al centro de datos propuesto.
Traducción: Beatriz Limón


