Agentes federales del orden rociaron con gas pimienta a la representante demócrata Adelita Grijalva, a su equipo y a otros miembros de la comunidad que protestaban contra una redada migratoria en un restaurante de tacos en el oeste de Tucson, en un histórico vecindario latino.

Arizona Luminaria fotografió a los agentes en Taco Giro dispersando una sustancia parecida a una nube sobre la multitud y captó en video a Grijalva identificándose y enfrentándose a los agentes vestidos con equipo de combate y máscaras negras que cubrían parcialmente sus rostros.

“Soy un miembro en funciones del Congreso y quiero saber adónde se lo están llevando”, pregunta Grijalva mientras avanza entre la multitud de manifestantes y funcionarios enmascarados. A su alrededor, la gente tose.

Agentes federales bloquean la Avenida Grande el viernes 5 de diciembre de 2025. Foto de John Washington.

“No me empujes, no me empujes, no me empujes”, dice ella.

“Quiero saber adónde se lo están llevando”, dice mientras llega hasta un agente enmascarado que lleva casco y un uniforme con la palabra “POLICE” en el frente.

Se escucha a un agente decir “agresión a un oficial federal”, pero el resto del audio no es claro.

“¿Cuál es tu maldito nombre?, ¿dónde está tu maldita placa?”, grita un miembro del público.

Grijalva continúa preguntando adónde estaban llevando los agentes a las personas que habían arrestado durante la redada.

“¿Al centro, a la cárcel federal, es adonde se lo están llevando?”, pregunta Grijalva.

“Sí, señora”.

“Eso es todo lo que necesitaba saber.”

“Ella necesita dejar de ser tan agresiva”, dice Grijalva sobre una de las agentes enmascaradas. “Deja de ser tan agresiva. No me empujes”, le dice a la agente.

Grijalva es la primera latina en representar a Arizona en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y ya ha sido una crítica vocal del presidente Donald Trump. En su primer día en el Congreso, después de que los republicanos retrasaran su juramento, fue el voto decisivo para divulgar los archivos de Epstein.

Grijalva describe Taco Giro como un “pequeño restaurante familiar que ha servido a nuestra comunidad durante años”. El negocio se encuentra en la avenida Grande, entre St. Mary’s Road y Speedway Boulevard, en el vecindario Barrio Hollywood, rodeado de restaurantes locales, iglesias y un preescolar y guardería.

Grijalva publicó videos del altercado en Taco Giro en sus redes sociales.

“Ustedes necesitan calmarse y salir”, les dice a los agentes federales que usan gas pimienta mientras la gente grita, tose y se escuchan bocinazos a su alrededor. Un proyectil casi la golpea en la pierna mientras avanza entre la multitud.

Luego, publicó una declaración condenando las acciones de los agentes federales de inmigración.

“Acabamos de llegar a una comunidad que estaba protegiendo a su gente. Teníamos, diría yo, quizá 40 agentes de ICE, la mayoría de ellos enmascarados, en varios vehículos”, dice mirando directamente a la cámara. “La comunidad se había detenido aquí mismo, en medio de la calle, porque temían que estuvieran llevándose a personas sin el debido proceso. Sin ningún aviso”.

“Yo estaba aquí, este es el restaurante al que literalmente vengo una vez por semana. Y me rociaron la cara. Por una agente muy agresiva. Otros me empujaron cuando literalmente no estaba siendo agresiva — estaba pidiendo una aclaración, lo cual es mi derecho como miembro del Congreso”, añade.

Dijo que todos los agentes excepto uno fueron “groseros e irrespetuosos” con ella mientras preguntaba por el paradero de las personas arrestadas.

“Solo puedo imaginar, si me tratan así a mí, cómo están tratando a todos los demás”, dice.

“Vimos a personas rociadas directamente. Miembros de nuestra prensa. Todos los que estaban conmigo, mi asistente, yo misma. Dos miembros del personal. Tenemos residuos de lo que nos rociaron encima,” dice mientras tose.

Grijalva señaló directamente a Trump en su mensaje.

Immigration raid in Tucson

“Uno de los mayores problemas que tenemos en esta comunidad es que tenemos a Trump, que no tiene ningún respeto por el debido proceso, el estado de derecho, la Constitución,” dice. “Literalmente están desapareciendo personas de las calles. Arrestaron a dos personas. No tenemos idea de adónde se las están llevando”.

Agradeció a los oficiales del Departamento de Policía de Tucson “por venir y hacerse cargo del espacio. Asegurándose de que todos estuvieran a salvo una vez que ICE se fue. No fueron los agresores aquí; llegaron al lugar después de que ICE ya estaba aquí y después de que había un bloqueo en la calle. Solo quiero asegurarme de que eso quede muy claro”.

Grijalva dice que acudió a la redada para proteger a la comunidad que representa y garantizar la seguridad del público.

“Creo que es importante para mí tener ojos sobre lo que está pasando aquí y no solo escucharlo como historias a través de otras personas,” dice.

Fotos y videos tomados por Arizona Luminaria muestran a algunos agentes con equipo de combate con las palabras “ICE” o “Police HSI,” que significa Investigaciones de Seguridad Nacional. La organización es una agencia federal de aplicación de la ley dentro del Departamento de Seguridad Nacional, al igual que ICE.

Poco después de la operación, la alcaldesa Regina Romero y la vicealcaldesa Lane Santa Cruz publicaron un comunicado condenando las acciones de las fuerzas federales y aclarando que los oficiales del Departamento de Policía de Tucson no estuvieron involucrados.

“Hoy, agentes federales llevaron a cabo una redada en Tucson que rápidamente escaló en violencia contra el público. Compartimos los temores en nuestra comunidad creados por las políticas de inmigración inmorales e inhumanas del presidente Trump”, escribieron.

Agregaron que es común que, bajo la “Administración Trump”, agentes federales no identificados usen intencionalmente ropa con palabras vagas como “police” para confundir deliberadamente al público.

“El uso desproporcionado de la fuerza, granadas de humo y bolas pimienta contra el público, incluida nuestra propia representante Adelita Grijalva, no está justificado y no puede ser tolerado”, escribieron Romero y Santa Cruz.

Añadieron que los oficiales del Departamento de Policía de Tucson fueron enviados al lugar para cerrar la calle y “mantener a salvo a nuestros residentes. No estuvieron involucrados en el uso de la fuerza contra los miembros de la comunidad”.

Romero y Santa Cruz alentaron a las personas con fotos o videos de las acciones de los agentes federales a conservar la documentación en caso de que haya una “investigación y seguimiento” del incidente.

“Estamos comprometidos con tener una ciudad segura donde los derechos de todos sean respetados y aplicados legalmente en todo momento”, escribieron.

Algunos miembros de la comunidad se reunieron en la oficina de campo federal de ICE en el lado sur de Tucson para continuar protestando.

El capitán de policía de Tucson, Dominic Flores, dijo que alrededor de una docena de oficiales respondieron a la oficina de ICE el viernes por la tarde en respuesta a la protesta. Para cuando los oficiales llegaron, encontraron a unos 25 manifestantes, añadió. Pero el grupo se dispersó rápidamente tras su llegada.

Momentos antes de la llegada de la policía de Tucson, los manifestantes habían estado golpeando la reja de la oficina de campo, ubicada dentro de un centro comercial.

Agentes federales rociaron a algunos manifestantes desde el estacionamiento de la oficina. Pero no hubo lesiones importantes.

En los últimos meses, miembros de la comunidad y periodistas han documentado que oficiales de agencias federales de aplicación de la ley usan comúnmente tácticas policiales agresivas durante redadas y operativos de inmigración en ciudades del país.

La administración Trump ha defendido repetidamente sus operaciones de inmigración y las tácticas de sus oficiales. Tras una operación del DHS en Nueva Orleans esta semana, la subsecretaria adjunta de Asuntos Públicos de DHS, Tricia McLaughlin, emitió una declaración en la que decía que las ciudades con políticas de santuario estaban siendo objetivo.

“Las políticas de santuario ponen en peligro a las comunidades estadounidenses al liberar a extranjeros criminales ilegales y obligar a los agentes del DHS a arriesgar sus vidas para remover a extranjeros criminales ilegales que nunca debieron haber sido devueltos a las calles”, dijo McLaughlin.

Los votantes locales en 2019 rechazaron un esfuerzo para convertir a Tucson en una ciudad santuario. Sin embargo, en medio de los esfuerzos de deportación masiva de la administración Trump, la organización de defensa Stand Up, Fight Back Tucson lanzó una petición a principios de este año pidiendo a Romero y a los miembros del concejo municipal “aprobar una resolución para que Tucson se convierta en una ciudad santuario, actuando para proteger los derechos de nuestros ciudadanos incluso frente a represalias federales”.

Los reporteros Rafael Carranza y John Washington contribuyeron a esta historia. Traducción: Beatriz Limón

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