La alarma en curso por una redada federal de inmigración en diciembre en Tucson continuó en el debate el viernes cuando los miembros demócratas de la delegación del Congreso de Arizona solicitaron una investigación formal del Congreso sobre la conducta del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos durante una operación en Tucson.
La carta expresa preocupación por el uso de gas pimienta por parte de agentes federales contra la recién juramentada representante de Arizona, Adelita Grijalva, en medio de un enfrentamiento caótico. Esa acción, señala la carta, demuestra un patrón de prácticas abusivas por parte de los agentes federales.
“Ninguna comunidad debería ser sometida a tácticas federales de aplicación de la ley que socaven o erosionen la seguridad pública en favor de la intimidación. Ningún periodista debería ser rociado con gas pimienta por documentar actos públicos. Y ningún miembro del Congreso debería ser obstruido, empujado físicamente o expuesto a agentes químicos mientras desempeña funciones legítimas de supervisión en nombre de sus electores”, afirma la carta.
La misiva fue firmada por los senadores Mark Kelly y Rubén Gallego, así como por los representantes Grijalva, Greg Stanton y Yassamin Ansari.
Los legisladores pidieron a la Cámara de Representantes y al Senado que abran una investigación formal, “específicamente una revisión de las decisiones sobre el uso de la fuerza por parte del Departamento y de sus interacciones con una miembro del Congreso en funciones, periodistas y miembros de la comunidad”.
También solicitaron que el departamento entregue videos y otras pruebas del incidente, revise las políticas sobre el uso de agentes químicos, celebre una audiencia pública y emita recomendaciones.
Videos y testimonios de periodistas muestran a Grijalva entre la multitud en el momento en que un agente despliega un aerosol químico en el área.
“Yo estaba aquí, este es el restaurante al que vengo literalmente una vez a la semana. Y me rociaron gas en la cara. Un agente muy agresivo. Otros me empujaron cuando yo literalmente no estaba siendo agresiva — estaba pidiendo una aclaración, lo cual es mi derecho como miembro del Congreso”, dijo Grilalva en un video publicado en redes sociales.
Funcionarios federales han negado que Grijalva haya sido rociada con gas pimienta, y señalaron que los agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional estaban enfocándose en varios restaurantes de Tucson como parte de una investigación de varios años sobre violaciones migratorias y fiscales. Como parte del operativo, se ejecutaron varias órdenes judiciales en el sur de Arizona el 5 de diciembre.
En un comunicado, la subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, describió al grupo reunido en Tucson como una multitud, según The Associated Press. Dijo que dos agentes resultaron gravemente heridos durante el enfrentamiento y cuestionó el relato de Grijalva.
“Si sus afirmaciones fueran ciertas, sería un milagro médico. Pero no lo son. Ella no fue rociada con gas pimienta. Estaba cerca de alguien que sí fue rociado con gas pimienta mientras obstruía y agredía a las fuerzas del orden”, escribió McLaughlin. “Presentarse como ‘miembro del Congreso’ no le da derecho a obstruir la labor policial”.
La carta surge en medio de un mayor escrutinio a las tácticas federales de inmigración en todo el país y sigue a enfrentamientos similares entre agentes, miembros de la comunidad, funcionarios electos y periodistas en otras ciudades.
Incluye información de The Associated Press.
Traducción: Beatriz Limón


