Tucson registró una disminución del 19.5% en los homicidios relacionados con armas de fuego el año pasado, informaron funcionarios de la ciudad al alcalde y al Concejo Municipal durante una sesión de estudio el martes, atribuyendo los primeros resultados positivos a los esfuerzos coordinados de prevención de la violencia de la Iniciativa Safe City.

Las autoridades señalaron que la disminución refleja una estrategia coordinada que combina intervención comunitaria, investigaciones centralizadas y alcance basado en hospitales, con el objetivo de interrumpir los ciclos de violencia.

La administradora municipal adjunta, Liz Morales, presentó la estrategia como un cambio deliberado frente a respuestas aisladas. “La violencia armada no es inevitable”, dijo Morales. “Ciudades como la nuestra que invierten en estrategias coordinadas y basadas en evidencia sí ven resultados”.

“Sé que muchos de nosotros tenemos algún tipo de historia relacionada con la violencia armada que ha afectado a nuestras familias, amigos o personas que conocemos”, dijo la alcaldesa Regina Romero. Ella solicitó una actualización sobre la Iniciativa Safe City en honor a la Semana Nacional de las Personas Sobrevivientes de la Violencia Armada.

Romero anunció el lanzamiento de la Iniciativa Safe City en octubre, descrita como “el compromiso de Tucson para abordar la falta de vivienda, la crisis de salud pública por opioides, el crimen violento y la mejora de la calidad de vida de los residentes de Tucson”, según el memorando de la reunión del martes.

Oscar Medina, el primer gerente de programas de prevención e intervención de la violencia de la ciudad, informó que los equipos de alcance comunitario contactaron a 899 residentes en cuatro vecindarios de Violence Interruption and Vitalization Action (Interrupción y Revitalización de la Violencia), conocidos como VIVA, el año pasado, a través de recorridos casa por casa, ferias de recursos, limpiezas comunitarias y talleres de seguridad. La Oficina de VIVA está desarrollando una hoja de ruta a varios años, hasta 2030, que se alineará con la Iniciativa Safe City y la Prosperity Initiative de la ciudad.

Agregó que también trabajan con dependencias municipales, organizaciones locales y otros actores para coordinar acciones en la ciudad. “Estas prioridades están guiando a los coordinadores de enriquecimiento comunitario en el campo, mientras llevan recursos y desarrollan programas para los residentes de las comunidades VIVA”, dijo Medina.

Los cuatro sitios VIVA fueron seleccionados con base en datos que indican las áreas con los niveles más altos de violencia armada y delitos. Medina señaló que el sitio ubicado en Grant y Dodge registró una disminución del 80% en el crimen violento después de dos años, con una reducción sostenida del 50% que continuó hasta 2025. En ese lugar se realizaron más de 400 arrestos en total en 2025, de los cuales 26 involucraron un arma de fuego.

La subjefa de Policía, Diana Duffy, presentó una actualización sobre el papel del departamento de policía en la reducción de la violencia. Además de la participación del departamento en las zonas VIVA, señaló que han centralizado las investigaciones de tiroteos no fatales y ampliado la unidad de inteligencia sobre armas utilizadas en delitos.

“Todo el sur de Arizona está comunicándose sobre los delitos con armas de fuego porque no se detienen en ciertas calles ni dentro de la ciudad; se extienden al condado, y por eso realmente fortalecemos esos esfuerzos”, explicó.

Como resultado, indicó que han observado mejoras como una reducción del 15% en los tiroteos no fatales y una tasa de resolución del 84% en los casos de tiroteos no fatales en 2025.

El departamento de policía también se ha asociado con el programa The Village de Goodwill, junto con el Centro de Trauma de Nivel Uno de Banner UMC, para crear el primer programa de intervención contra la violencia vinculado a un hospital en el estado.

“Ellos (Goodwill) se arriesgaron al asociarse con el TPD, lo cual probablemente no fue popular en ese entonces (2024), y luego trabajaron muy duro para lograr que UMC se sumara”, dijo Duffy.

Dentro del programa, el hospital llama a Goodwill para brindar consejería a pie de cama a víctimas de apuñalamientos y tiroteos de entre 12 y 24 años, con el fin de conectarlas con recursos. Desde mayo de 2025, el programa ha recibido cientos de referidos y ha logrado desescalar tres incidentes conocidos de represalias. Recientemente, los tribunales también han comenzado a referir participantes.

El flujo de información entre la policía y Goodwill es deliberadamente unidireccional: el TPD refiere a las personas, pero no recibe retroalimentación sobre su participación, un diseño pensado para generar confianza entre los participantes que pueden mostrarse recelosos de las fuerzas del orden.

Duffy señaló que más de 250 personas están participando en el programa.

“Están involucradas en educación, desarrollo laboral, salud u otro tipo de capacitación con Goodwill”, dijo.

Otro avance importante se dio con el manejo de datos del departamento de policía y el lanzamiento del panel de delitos con armas de fuego, que incorpora datos demográficos en los delitos relacionados con armas en toda la ciudad.

“Creo que es importante señalar que la mitad de las víctimas tienen entre 18 y 36 años, el 15% son afroamericanas, el 50% son hispanas/latinas y el 80% son hombres”, dijo Duffy. “Definitivamente tenemos mucho trabajo por hacer en relación con estas demografías. Algunas no son proporcionales y eso es precisamente con lo que trabaja Goodwill: el trauma generacional y otros problemas de larga data”.

Traducción: Beatriz Limón

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Carolina Cuellar is a bilingual journalist based in Tucson covering South Arizona. Previously she reported on border and immigration issues in the Rio Grande Valley for Texas Public Radio. She has an M.S....