Cuando sus alumnos salieron al exterior para su clase de educación física, la maestra de educación especial Tiffani Jaseph notó la emoción.

Después de que entrenadores y jugadores de Adaptive Sports In Schools, o ASIS, descargaron decenas de sillas de ruedas en la primaria Copper View, en el distrito escolar de Sahuarita, les explicaron a los estudiantes cómo competir en carreras con las sillas y jugar baloncesto en silla de ruedas.

Jaseph notó la diferencia en sus estudiantes quienes, aunque solo fuera durante esa clase de educación física, enseñaban a sus compañeros y se sentaban más erguidos, con orgullo. Algunos reían y ponían los ojos en blanco mientras quienes usaban el equipo por primera vez experimentaban con él.

Los estudiantes sin discapacidad se sentaron en sillas de ruedas con ruedas inclinadas —pensadas para dar mayor estabilidad— y comenzaron a impulsarse. Algunos de los alumnos de Jaseph les mostraron cómo hacerlo. Retrocedían. Giraban. Rodaban hacia atrás.

“Veo que ASIS realmente logra conectar con los estudiantes. Una de mis alumnas en particular usa un andador y, a veces, una silla de ruedas cuando la necesita, y recuerdo la primera vez que vinieron y ella pudo participar”, dijo Jaseph. “Se notaba que estaba muy orgullosa y emocionada de mostrar sus habilidades, y ella es muy tímida. Fue realmente increíble ver cómo crecía su confianza”.

El programa ASIS fue lanzado hace tres años con el objetivo de introducir a los estudiantes en el deporte adaptado a través de las clases de educación física. También ayuda a los maestros a integrar a estudiantes con discapacidad y a construir programas inclusivos. Cada semana durante el ciclo escolar, entrenadores y atletas adaptados de ASIS visitan distintas escuelas del sur de Arizona.

“El mensaje realmente era que todos somos iguales y que la discapacidad es simplemente una parte natural de la existencia humana”, dijo la cofundadora de ASIS, Mia Hansen, quien también es directora ejecutiva de Southern Arizona Adaptive Sports. “Usar una silla de ruedas deportiva es sólo otra pieza de equipo”.

Hansen, con el apoyo del director de Atletismo Adaptado de la Universidad de Arizona, Peter Hughes, inició el programa junto con el doctor Burris “Duke” Duncan, del Colegio de Salud Pública de la UA. Se basaron en la trayectoria de la universidad como uno de los programas adaptados más grandes y antiguos del país para atletas universitarios, ofreciendo siete disciplinas deportivas.

Los atletas adaptados de la Universidad de Arizona ahora forman parte de ASIS y algunos recorren escuelas del sur de Arizona. Los estudiantes juegan a la roña o al rugby en silla de ruedas con un campeón nacional o un atleta paralímpico. Y ninguno lo sabe.

Jaseph, nombrada Maestra del Año 2026 de Arizona por la Arizona Educational Foundation, quedó convencida del programa que enseña empatía y fomenta la confianza.

“Ha sido interesante cuando escucho a los niños decir ‘Oh, ojalá pudiera usar una silla de ruedas todo el tiempo’”, dijo. “Es tierno porque viene de un lugar inocente y creo que les ayuda a darse cuenta de que es algo genial, y les permite abrazar la diversidad”.

Tres cosas que debes saber sobre el programa ASIS:

  • ASIS comenzó con 25 maestros de educación física y ahora ha llegado a 40 escuelas.
    “Comenzó como una serie de intervenciones en clases de educación física, por así decirlo, pero primero nos enfocamos en enseñar a los maestros”, dijo Hansen. “Ofrecimos unidades de educación continua e incluimos a maestros de educación física; en la primera sesión tuvimos 25 maestros que quedaron encantados. A todos se les enseñaron conceptos de baloncesto en silla de ruedas, rugby en silla de ruedas, voleibol sentado y béisbol. Elegimos cinco o seis deportes importantes y accesibles”.
  • Los cuerpos pueden hacer cualquier cosa.
    Ismaila Jarjue, conocido como “Ish”, estudiante de segundo año en Amphitheater High, ha usado una silla de ruedas la mayor parte de su vida y juega baloncesto en el equipo masculino Junior Wildcats, subcampeón nacional el mes pasado en la división varsity de 14 a 18 años de los campeonatos de la National Wheelchair Basketball Association. Originario de Gambia, en África Occidental, Ish se mudó a Arizona con su madre a los 7 años. Conoció el baloncesto en silla de ruedas gracias a un maestro de educación física que lo conectó con Southern Arizona Adaptive Sports. El programa, dice, cambió su vida. “Vi lo que hacen. Es bastante genial. Los niños aprendiendo a jugar por primera vez”, dijo Ish. “Al principio, estoy seguro de que es difícil para ellos. Pero cuando se acostumbran, ves que se divierten. Muy padre. Yo solo digo que, como personas, podemos hacer todo lo que un cuerpo puede hacer, y este programa es como un recordatorio de eso”.
  • La exposición temprana a todo tipo de atletas y habilidades marca la diferencia.
    “Está claro que si más maestros de educación física tuvieran mejores herramientas y capacitación, y más escuelas ofrecieran deportes adaptados inclusivos para niños como Ish, que no necesariamente están en educación especial, sino que se espera que se integren a clases regulares de educación física, entonces más niños con discapacidades se beneficiarían de algo evidente: que la educación física y el deporte son profundamente importantes”, dijo Hansen.

Traducción: Beatriz Limón 

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Shannon Conner is the education solutions reporter for Arizona Luminaria supported by a grant from the Arizona Local News Fund. A reporter and editor, Shannon’s work has appeared in sports and news...