Para las hermanas Raquel Dee y Theola Harvey, recordar a sus seres queridos desaparecidos o asesinados no es una conmemoración de un día, una semana o un mes. Es algo de todos los días desde que su primo Darian Ray Nevayaktewa desapareció de tierras de la Nación Hopi en 2008.
“Ha pasado tanto tiempo que, personalmente, sé que él no está aquí, pero solo quiero traerlo de regreso a casa y que pueda estar en paz”, dijo Raquel.
Ambas formaron parte de los cientos de personas que participaron a principios de mayo en eventos del Día de Concientización sobre Personas Indígenas Desaparecidas y Asesinadas (MMIP, por sus siglas en inglés) en todo Arizona, encuentros marcados por huellas de manos rojas y carteles con los nombres y fotografías de sus seres queridos desaparecidos.
Muchos acudieron para mostrar solidaridad. Otros, en busca de apoyo. Pero algunos también llegaron para reiterar las mismas preocupaciones que las comunidades indígenas han planteado durante años: la injusticia en torno al MMIP continúa y se está haciendo poco para atenderla.
Esa frustración se reflejó en eventos en Tucson y en el área metropolitana de Phoenix, donde líderes tribales, defensores y familias describieron un problema que no es nuevo, pero que cada vez es más difícil de ignorar, especialmente ante la falta de acción continua.

“No volvió”
Theola dice que solía cuidar a Darian cuando estaba en la preparatoria y lo ve como a su hermano menor. Las hermanas lo describen como “un chico guapo” que hacía reír a todos y que de alguna manera siempre terminaba “metido en algo”.
Su abuela incluso le dio el apodo de “Ootie”, que explican es una palabra hopi que se usa cuando algo resulta sorprendente, como todas las veces que Darian se metía en problemas cuando era niño.
“El apodo se le quedó. Incluso sus familiares en Tesuque Pueblo, todos le dicen Ootie, no lo llaman por su nombre”, contó Theola a Arizona Luminaria poco después de Prayer Walk por el MMIP del 2 de mayo organizada por el Consejo Asesor Juvenil del Phoenix Indian Center.
Theola dice que no vio a Darian durante unos 10 años antes de su desaparición porque se mudó de casa para ir a la universidad. Otros miembros de la familia también pasaron varios años sin verlo después de que él se trasladó de las tierras de su padre en la Nación Hopi a las tierras de su madre en Tesuque Pueblo, Nuevo México.
Pero después de graduarse de la preparatoria, Darian regresó a la Nación Hopi en el verano de 2008 para visitar a su familia. Aunque pasó a ver a algunos familiares, nunca tuvo la oportunidad de ver a ninguna de las dos hermanas.
“Me dio tanta alegría saber que iba a venir a verme, iba a pasar a ver a mi nuevo bebé, pero nunca llegó”, dijo Theola.
“Es muy triste que haya ido a ver a sus familiares del lado de su padre y haya terminado desaparecido”, añadió Raquel con lágrimas en los ojos. “Su madre está enfermando de tanta preocupación, preguntándose dónde está su hijo. Lo siento mucho por ella”.
Darian fue visto por última vez el 19 de junio de 2008, después de haber ido a un powwow (celebración tradicional indígena) con algunos familiares y más tarde salir con unos adolescentes. Tenía 19 años en ese momento. Durante meses, la familia lo buscó a pie, pero hasta la fecha no han encontrado rastro de él.
“Hay muchas versiones sobre lo que pasó con su desaparición”, dijo Raquel. “Que estaban bebiendo, que estaba con una chica y que el novio se enojó o algo así, y después de eso todo quedó sin resolverse”.
La familia sospecha que hubo delito y señala que el caso sigue abierto en el FBI, aunque no aparece en la página de “Indian Country Cases” donde la agencia muestra los casos en los que busca información activamente. El caso de Darian sí figura en la página de MMIP de la Oficina de Asuntos Indígenas; sin embargo, su madre dijo en 2023 a New Mexico In Depth que ha tenido dificultades para lograr que la agencia se comunique con ella.
“Hasta el día de hoy sentimos que no hay justicia”, dijo Raquel. “Las personas con las que estuvo esa noche están libres, haciendo su vida. Y nadie ha sido arrestado”.

Líder tribal reconoce vacíos en el nuevo sistema de Alerta Turquesa
Durante un encuentro del MMIP en el Capitolio de Arizona el 5 de mayo, el gobernador de la comunidad indígena Gila River, Stephen Roe Lewis, dijo a los participantes que sintió el peso del momento apenas llegó.
“Ver el color rojo aquí, ver todos los nombres de todos nuestros familiares que nunca vamos a olvidar”, dijo. “Esto es algo poderoso”.
Lewis, en su discurso, también hizo referencia al nuevo sistema de Alerta Turquesa de Arizona —en cuya implementación participó— y subrayó la importancia de la unidad y de un “demostración colectiva de fuerza de que no nos dejaremos desviar de la búsqueda de justicia, de la búsqueda de cierre, para todos nuestros seres queridos”.
Luego señaló que todavía no existe una base de datos nacional ni estatal para los casos de personas indígenas desaparecidas y asesinadas (MMIP), incluso mientras afirmó que Arizona ocupa el segundo lugar a nivel nacional en casos MMIP y el primero en casos sin resolver, cifras que, dijo, probablemente están subestimadas.
“Cuando no hay un enfoque coordinado, se generan vacíos dentro del sistema y los más vulnerables, nuestros familiares, caen en esas grietas”, dijo Lewis. “Y no se hace justicia”.
“Estoy muy molesto y decepcionado de que no haya habido ningún avance hacia adelante”, continuó. “Tenemos que hacerlo mejor”.
Lewis también reconoció públicamente por primera vez una brecha importante en el nuevo sistema de Alerta Turquesa del estado, reportada ampliamente por Luminaria: no aplica a menores desaparecidos que son clasificados como fugitivos o ‘runaways’.
“Solo porque tengamos a un menor categorizado como fugitivo… esa persona debería recibir las mismas protecciones bajo la ley que cualquier otra persona indígena desaparecida o asesinada”, dijo. “Ahora mismo, si hay un menor indígena catalogado como runaway, no recibe la misma prioridad ni las mismas protecciones bajo la ley”.
“Y eso es exactamente lo que le pasó a Emily Pike”, continuó Lewis. “Eso es algo que tenemos que cambiar; teníamos que haberlo cambiado ayer, especialmente después de que el nombre del proyecto de ley es Emily Pike”.

“Esperaba que no fuera ella”
La Alerta Turquesa no solo está fallando en los casos de menores clasificados como fugitivos. Algunas familias dijeron a Arizona Luminaria la hace días que la alerta no les ayudó cuando su hijo adulto desapareció, incluyendo a Passion Schurz, de 28 años, quien desapareció de la comunidad indígena Salt River Pima-Maricopa el 19 de marzo y fue encontrada muerta más de una semana después en Scottsdale. Era madre de dos hijos.
“Era muy cariñosa”, dijo Anna Anderson, madre de Passion, durante la vigilia de conmemoración del MMIP de la tribu el 5 de mayo. “Siempre ayudaba, como que no quería que yo hiciera nada que me estresara. Era una persona llena de alegría”.
Anna dice que Passion luchaba contra la adicción, pero había estado sobria durante casi un año. Se mudó con su abuela para estar más cerca del centro de tratamiento al que asistía e incluso recientemente había sido aprobada para convertirse en especialista de apoyo entre pares dentro de su programa.
El día que desapareció, Passion le dijo a su madre que estaba “muy, muy feliz” porque pronto recibiría ayuda para comprar un vehículo. Luego, esa misma noche, Passion salió de la casa y no se volvió a saber de ella.
“Se había ido dejando todo atrás”, dijo Anna. “Eso es lo que realmente nos alertó: que dejó cosas que llevaba consigo a todas partes, cosas que sabía que se habría llevado”.

Anna dice que esperó unos días antes de presentar el reporte de persona desaparecida el 22 de marzo ante el Departamento de Policía de Salt River, una demora que ella pensaba que era obligatoria antes de poder hacer ese tipo de denuncia.
Pidió una Alerta Turquesa, pero afirma que la agencia se negó a solicitarla al Departamento de Seguridad Pública de Arizona porque Passion “no estaba en gran peligro”. El departamento también dijo haber recibido reportes de avistamientos de Passion, aunque Anna ahora cuestiona la confiabilidad de esa información entregada a la policía.
“Le preguntaron sobre su historial con las drogas y el alcohol y siento que eso influyó en la decisión”, dijo.
El Departamento de Policía de Scottsdale confirmó que encontraron muerta a Passion el 28 de marzo. Anna dice que cree que alguien le hizo daño a su hija y que tiene “varias sospechas” que no puede compartir públicamente porque el caso está bajo investigación.
“Esperaba que no fuera ella, y todavía siento un poco que no es ella”, dijo Anna mientras las lágrimas le corrían por el rostro.
“Siento que alguien le hizo esto, que algo malo le pasó”, continuó, y agregó que cree que una Alerta Turquesa podría haber salvado la vida de Passion.
“Realmente siento que si alguien le estaba haciendo algo o tenía algo que ver con ella, al ver esa alerta habrían dicho: ‘Oh, la pusieron en alerta… no me voy a meter con ella’”.
“No sabemos nada de cómo pasó esto”, continuó Anna. “No sabíamos si había vuelto a su antigua vida, no sabíamos si había salido y alguien la había secuestrado de inmediato y la tenía retenida, entonces ¿cómo puede la policía decir que no estaba en peligro?”.

Esfuerzos de grupos de trabajo, fuera de la vista pública
Algunos asistentes dijeron a Arizona Luminaria que nunca habían escuchado sobre la Alerta Turquesa antes de la semana pasada. Otros no sabían que existen varios grupos de trabajo en Arizona dedicados a atender los casos de personas indígenas desaparecidas y asesinadas (MMIP), y algunos de los que sí los conocían dijeron no tener claridad sobre qué están haciendo.
El grupo de trabajo estatal —que inicialmente comenzó como un comité de estudio bajo el exgobernador Doug Ducey— fue establecido formalmente por la gobernadora Katie Hobbs a inicios de 2023 y tiene previsto concluir este año. Aún no se sabe si será renovado.
Además de organizar el primer Encuentro Nacional de Coordinadores MMIP en 2024 y una serie de sesiones de escucha con sobrevivientes y familias a finales del año pasado, el grupo de trabajo ha operado en gran medida fuera de la vista pública.
Debido a la naturaleza sensible de los casos MMIP, las sesiones de escucha se realizaron a puerta cerrada y sin acceso para la prensa. Y aunque Luminaria fue uno de los pocos medios invitados a cubrir la conferencia inaugural del grupo, el acceso en el evento siguió siendo limitado.
Los informes de fin de año del grupo hasta 2024 muestran que gran parte de 2023 se dedicó a la planeación, mientras que en 2024 el enfoque estuvo en crear conciencia sobre el fondo estatal de compensación para víctimas, desarrollar capacitación para fuerzas del orden, atender preocupaciones sobre viviendas de sobriedad y respaldar la creación de la Alerta Turquesa.
El Grupo de Trabajo MMIP del sur de Arizona —también establecido a inicios de 2023— ha sido aún más difícil de rastrear. Intentos iniciales de Luminaria por obtener actualizaciones, incluyendo la lista de sus integrantes, no obtuvieron respuesta en 2024. A diferencia del grupo estatal, no está claro si está obligado a presentar informes anuales sobre su trabajo.
De acuerdo con KOLD News 13, el grupo realizó su primera reunión en abril de 2025, casi dos años después de su creación.
La fiscal del condado de Pima, Laura Conover, en una conferencia de prensa el 5 de mayo para visibilizar los casos MMIP, describió al Grupo de Trabajo MMIP del sur de Arizona como una instancia aún en etapas iniciales, especialmente en lo que respecta a la recopilación de datos. Su papel específico dentro del grupo, si es que tiene alguno, no estaba del todo claro, y la lista completa de integrantes aún no se ha hecho pública.
Conover dijo que busca implementar un sistema más accesible para el manejo de datos sobre MMIP en el sur de Arizona. En particular, propuso integrar a estudiantes de derecho en formación —generalmente de la Universidad de Arizona— junto con su oficina y las naciones tribales Pascua Yaqui y Tohono O’odham para revisar expedientes y construir una base de datos organizada.
“Difundir el mensaje es difícil y mantener la atención en los casos para que no se enfríen es el verdadero reto aquí, y los datos son, en cierto modo, el núcleo de eso”, dijo. “Así que buscamos colaborar con ambos departamentos de policía (tribales) este verano para ver si podemos ser un verdadero aliado en identificar los datos que tenemos”.
Traducción: Beatriz Limón

