La Junta de Supervisores del Condado de Pima aprobó el presupuesto para el Año Fiscal 2026-2027, que asciende a 1.800 millones de dólares y que servirá como la hoja de ruta financiera del condado para el próximo año.
El plan presupuestario está alineado con el Plan Estratégico del Condado de Pima, así como con las iniciativas “Prosperity” y “One Pima”, enfocadas en fortalecer los servicios públicos, mejorar la calidad de vida de los residentes, impulsar la movilidad económica y atender desafíos comunitarios de largo plazo como la vivienda.
La decisión se produjo tras una reunión celebrada el 23 de junio, en la que los supervisores discutieron prioridades de gasto e inversiones en programas clave. La Junta aprobó el presupuesto por 4 votos a 1, siendo el supervisor Steve Christy el único integrante que votó en contra, al expresar su desacuerdo con el aumento de impuestos.
El presupuesto se proyecta para el año fiscal que comienza el 1 de julio. Este presupuesto aprobado representa aproximadamente 58.5 millones de dólares más que en el año fiscal actual, un incremento cercano al 3.3%. Parte del aumento será cubierto principalmente por la recaudación de impuestos sobre la propiedad.
Entre las novedades de la sesión, los supervisores aprobaron una bonificación de último momento de 1,000 dólares para los empleados permanentes contratados antes del 28 de junio que ganan menos de 45,000 dólares al año. La medida tendrá un costo total de 1.3 millones de dólares y “se asignará al fondo que el personal considere más adecuado”, dijo la presidenta de la Junta, Jennifer Allen.
“Es por la difícil situación que nuestro condado y nuestros empleados están pasando por los crecientes costos. Siento que es algo significativo e importante que hacemos por nuestro personal en estos tiempos difíciles”, dijo Allen.

Credit: Summer Williams
El presupuesto aprobado contempla recursos totales por aproximadamente 2.19 mil millones de dólares y gastos estimados en 1.81 mil millones de dólares. De acuerdo con los documentos presupuestarios los ingresos proyectados ascienden a 1.53 mil millones de dólares, provenientes principalmente de impuestos a la propiedad (652.7 millones de dólares), ingresos intergubernamentales (544 millones de dólares) y cargos por servicios (264.6 millones de dólares). Además, el presupuesto contempla 660.9 millones de dólares en balances de fondos acumulados de años anteriores, lo que eleva los fondos totales disponibles a aproximadamente 2.19 mil millones de dólares.
Los recursos se destinarán principalmente a servicios generales de gobierno (581 millones de dólares), seguridad pública y justicia (453.5 millones de dólares) e infraestructura (446.9 millones de dólares), entre otras áreas.
La Junta de Supervisores aprobó por separado distintos puntos del presupuesto:
Por votación de 4 a 1, aprobaron el presupuesto general del condado, que incluye una tasa principal del impuesto a la propiedad de 4.27 dólares por cada 100 dólares del valor neto tasable, un aumento de 7.9 centavos respecto al año fiscal anterior.
La Junta también aprobó por unanimidad el presupuesto del Distrito Regional de Control de Inundaciones, con una tasa impositiva de 0.34 dólares, un incremento de 1.2 centavos. Asimismo, en una votación de 4 a 1, aprobó el presupuesto del Distrito de Bibliotecas, con una tasa de 0.58 dólares, 2.4 centavos más que el año anterior.
Por otra parte, los supervisores aprobaron de manera unánime el presupuesto del Servicio de la Deuda, cuya tasa impositiva será de 0.09 dólares, una disminución de 2.8 centavos en comparación con el año fiscal 2025-2026.
El presupuesto aprobado también refleja las prioridades establecidas por la Junta de Supervisores en su Plan Estratégico. La mayor asignación de recursos se destina a servicios públicos, con 957 millones de dólares para la operación de funciones esenciales y la prestación de servicios a los residentes.
Asimismo, se contemplan 525 millones de dólares para iniciativas relacionadas con la calidad de vida, 306 millones de dólares para infraestructura y crecimiento económico, y 23 millones de dólares para proyectos de conservación, sostenibilidad y resiliencia climática.

