Los trabajadores de alcance comunitario para personas sin hogar en Tucson pasaron una década utilizando un cuestionario nacional para decidir quién recibe acceso a recursos de vivienda. Este verano están utilizando uno desarrollado localmente que gira en torno a una nueva pregunta: ¿quién tiene más probabilidades de morir mientras vive a la intemperie?
Ese cambio, que consiste en identificar a las personas con mayor riesgo de perder la vida mientras viven en la calle y darles prioridad para acceder a los escasos recursos de vivienda, es el ejemplo más reciente de cómo los proveedores locales están adaptando una amplia gama de servicios para responder a los riesgos que representa el calor extremo.
“Uno de los principales problemas que vimos en la comunidad fue que las personas literalmente estaban muriendo en las calles mientras vivían sin hogar, y eso era algo que realmente queríamos abordar”, dijo a Arizona Luminaria Zach Simmons, navegante de recursos del Instituto del Suroeste para la Investigación sobre la Mujer (Southwest Institute for Research on Women) de la Universidad de Arizona, durante una entrevista para este proyecto en 2025.
La encuesta fue creada por la Colaboración de Tucson-Pima para Acabar con la Falta de Vivienda (Tucson Pima Collaboration to End Homelessness), en colaboración con organizaciones locales sin fines de lucro como Primavera, que trabajan ampliamente en el apoyo a personas sin hogar. Se lanzó a mediados del verano pasado, por lo que este será el primer año en que se utilice durante toda la temporada de calor.
La nueva encuesta sustituye al cuestionario VI-SPDAT, un instrumento ampliamente utilizado que fue desarrollado hace más de una década y adoptado por comunidades de todo el país para ayudar a los gobiernos a evaluar las necesidades al decidir quién recibe acceso a los limitados recursos de vivienda. En los últimos años, el cuestionario ha recibido crecientes críticas debido a que la forma en que están planteadas algunas de sus preguntas agrava las desigualdades raciales en el acceso a la vivienda.
“Es muy difícil, cuando una persona está atravesando una crisis y tratando de averiguar cuál será su siguiente paso, hacerle preguntas como las que aparecen en el VI-SPDAT, que son profundamente personales”, dijo a Arizona Luminaria Mary Frances Kenion, directora de Equidad de la Alianza Nacional para Acabar con la Falta de Vivienda (National Alliance to End Homelessness).
Por ejemplo, el VI-SPDAT incluía preguntas como: “¿Alguna vez hace cosas que podrían considerarse riesgosas, como intercambiar sexo por dinero, transportar drogas para alguien, tener relaciones sexuales sin protección con una persona que no conoce, compartir agujas o algo similar?”.
La nueva encuesta de Tucson también pregunta sobre el intercambio de recursos por actos sexuales, pero lo hace de una manera que pone menos énfasis en que la persona esté tomando decisiones riesgosas y más en si ha existido presión que la haya llevado a esa situación. La pregunta dice: “Mientras ha estado sin hogar, ¿alguien la ha acosado, acosado por medios digitales (ciberacoso) o amenazado con violencia a usted o a otra persona de su hogar, o la ha presionado para intercambiar actos sexuales por dinero, drogas, alimentos, un lugar donde quedarse, ropa o protección?”.
Sin embargo, dice Kenion, la realidad sigue siendo que, debido a la rapidez con la que las personas están cayendo en la falta de vivienda, no hay suficientes recursos para proporcionarles vivienda permanente a todos, por lo que se necesita algún tipo de herramienta para priorizar quién recibe los servicios.
“Sabemos que, en promedio, 17,500 personas por semana en todo Estados Unidos se quedan sin hogar por primera vez”, dijo Kenion. “Nuestros sistemas, o nuestros recursos, nunca fueron diseñados para responder a un nivel de demanda como ese”.

Credit: Michael McKisson / Arizona Luminaria
Calor mortal
En Tucson, el calor extremo y la falta de vivienda se combinan para crear una situación potencialmente mortal.
En 2024, Tucson registró 112 días con temperaturas de 100 grados Fahrenheit o más, la mayor cantidad en un año desde que existen registros, según el Servicio Meteorológico Nacional. En 2025, Tucson alcanzó los 100 grados el 11 de abril, más de una semana antes del récord anterior, establecido el 19 de abril de 1895. Ese récord volvió a romperse en 2026, cuando Tucson registró su primer día de 100 grados en marzo.
De las muertes investigadas por la Oficina del Médico Forense del Condado de Pima en 2024, 195, o el 10 %, correspondieron a personas que vivían sin hogar.
La tasa fue similar en 2025: de las 2,103 muertes investigadas por la Oficina del Médico Forense del Condado de Pima, 201,o el 10 %, correspondieron a personas que vivían sin hogar al momento de fallecer.
Los datos recopilados por la Oficina del Médico Forense fueron fundamentales para desarrollar el nuevo cuestionario de Tucson, dijo Simmons, del Southwest Institute. “Pudimos determinar las principales causas de muerte”, señaló.
A partir de ahí, buscan identificar a las personas con mayor riesgo de morir y priorizar su acceso a los servicios.
Vivir sin refugio expone a una persona a un riesgo entre 200 y 300 veces mayor de morir por causas relacionadas con el calor, según un estudio de la Universidad de Arizona sobre el aumento de las muertes por calor en los condados de Pima y Maricopa durante las últimas dos décadas.
Para las personas que ya tienen factores de riesgo, como el consumo de drogas como la metanfetamina o enfermedades cardíacas, la exposición al aumento de las temperaturas urbanas, además de vivir sin refugio, son factores clave que incrementan las probabilidades de morir.
Poder llegar a un lugar más fresco puede ser determinante para sobrevivir, dijo Slade Smith, uno de los investigadores del proyecto y actualmente abogado en la práctica privada. “Simplemente tiene que haber lugares donde las personas que ahora están al aire libre puedan estar bajo techo y con aire acondicionado”, afirmó.
Eso se vuelve más complicado cuando una persona enfrenta una adicción grave o una enfermedad mental severa, añadió.
Un cuestionario específico para Tucson
Para poner a prueba el cuestionario, los evaluadores comunitarios hablaron con el consejo de experiencia vivida del Tucson Pima Collaboration to End Homelessness. También realizaron un programa piloto con 10 evaluadores que entrevistaron a más de 270 personas entre noviembre de 2023 y mayo de 2024. En comparación con el VI-SPDAT, los resultados permitieron priorizar mejor al grupo que consideraban con mayor riesgo de morir mientras vivía al aire libre.
El cuestionario incluye un pequeño número de criterios de desempate que pueden hacer que una persona sea elegible para recibir vivienda antes que otra, explicó Simmons, como la probabilidad de haber sufrido violencia doméstica y otros factores históricos que han demostrado aumentar la vulnerabilidad.
“Lo maravilloso de contar con un cuestionario desarrollado internamente es que, si no funciona como se pretende, podemos modificarlo. Sabemos cómo funciona cada uno de los mecanismos. Sabemos qué está funcionando y qué no en nuestra comunidad”, dijo Simmons.
Aun así, Tucson debe utilizar las definiciones federales en su nuevo cuestionario, ya que una parte importante de la respuesta de la ciudad a la falta de vivienda ha sido financiada tradicionalmente con fondos federales, aunque parte de ese financiamiento ahora está en riesgo. (Desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo, ha prometido recortar los programas de vivienda para personas sin hogar y ha intentado desviar recursos destinados a la vivienda permanente, una medida que Tucson está impugnando en los tribunales).
El cuestionario incorpora a las personas sin vivienda a una lista llamada “By Name List”, una base de datos que almacena las respuestas del cuestionario. Posteriormente, las personas incluidas en esa lista son priorizadas para acceder a vivienda con base en su nivel de vulnerabilidad.
El nuevo cuestionario, al igual que el anterior, opera con recursos de vivienda muy limitados.
“El cambio de la herramienta de evaluación de entrada coordinada no va a crear de repente más viviendas ni más disponibilidad”, dijo Simmons. “Es como un juego de suma cero”.
Y si una persona logra llegar a una posición prioritaria para obtener vivienda, puede perder ese lugar si un trabajador de alcance no logra contactarla o encontrarla en tres ocasiones distintas utilizando tres métodos diferentes de acercamiento cuando se abre un espacio.
Ese lugar se asigna entonces a otra persona de la lista por lotes, y quien perdió la oportunidad debe volver a completar el cuestionario para ser considerada en futuras vacantes.
Simmons reconoce que el sistema es imperfecto, pero espera que la nueva lista permita mantener con vida a más personas mientras avanzan por el sistema de acceso a la vivienda.
“El principal objetivo al desarrollarlo fue tratar de prevenir y reducir la mortalidad mientras las personas experimentan la falta de vivienda”.
Traducción: Beatriz Limón

