El profesorado de la Universidad de Arizona está votando en un referéndum recién lanzado que insta al presidente Suresh Garimella y a la Junta de Regentes de Arizona a defender la institución contra los “continuos ataques a las universidades estadounidenses” por parte de la administración del presidente Donald Trump.

Los líderes del Senado de la facultad (la directora Leila Hudson, la presidenta Mona Hymel y la secretaria Katie Zeiders) enviaron un correo electrónico al cuerpo docente el martes explicando que su voto en el referéndum serviría para medir el apoyo al órgano de gobierno para iniciar conversaciones con el liderazgo de la universidad.

El referéndum fue motivado por llamados del profesorado a una resistencia institucional más firme frente a los esfuerzos por socavar la libertad académica, la enseñanza inclusiva y la misión de investigación de la universidad.

El correo electrónico especificaba que la acción seguía a una “carta de nuestros Regentes y Profesores Distinguidos, resoluciones de senados del profesorado en otras universidades, incluidas instituciones públicas con concesiones de tierras en todo el país, acciones judiciales y legales, y respuestas colectivas de consorcios de presidentes de universidades y colegios”.

Megan Gilbertson, portavoz de los regentes, respondió a las preguntas y solicitud de comentarios de Arizona Luminaria en un correo electrónico diciendo que “los regentes respetan profundamente al profesorado universitario y están agradecidos por sus aportes. La junta sigue comprometida con la salud y el éxito a largo plazo de las universidades públicas de Arizona”.

La administración de la UA no ha respondido a las preguntas ni a la solicitud de comentarios de Arizona Luminaria.

La propuesta advierte que los ataques políticos continuos “amenazan los principios fundamentales de una sociedad democrática”, como la libertad de expresión y de investigación.

La resolución insta al presidente de la Universidad de Arizona y a la Junta de Regentes de Arizona a tomar cinco acciones concretas: defenderse de ataques ideológicos y gubernamentales; resistir legalmente órdenes ilegales; respaldar el “Llamado al Compromiso Constructivo” nacional emitido por la Asociación Estadounidense de Colegios y Universidades; ayudar a formar un pacto mutuo de defensa académica entre universidades con concesiones de tierras, y comprometer recursos para responder a amenazas motivadas políticamente.

La votación termina el viernes a las 5 p.m. y los resultados se darán a conocer durante la reunión del senado académico el lunes a las 3 p.m. Regístrese para verla aquí.

La propuesta obedece a meses de directivas federales dirigidas a la financiación; iniciativas relacionadas con diversidad, equidad e inclusión en universidades de todo el país; y recortes en los fondos de subvenciones para la investigación.

Los cambios de la administración Trump han resultado en congelamientos de fondos en medio del ya frágil estado financiero de la universidad.

El profesorado enfatizó la urgencia de la situación en la reunión del Senado Académico de marzo, instando a la universidad a tomar medidas. La administración universitaria ha tenido que establecer un programa de financiación puente para apoyar la investigación mientras espera la restitución de los fondos.

UA eliminó términos relacionados con la diversidad y la inclusión de su sitio web en febrero, incluida toda la página de la Oficina de Diversidad e Inclusión, aunque el destino de la oficina sigue sin estar claro.

Esto incluye la eliminación de la frase “comprometidos con la diversidad e inclusión” de su reconocimiento de tierras, lo que provocó una reacción negativa por parte de estudiantes y líderes indígenas.

Los cambios de la universidad se produjeron después de que el Departamento de Educación, en un memorando del 14 de febrero, diera a escuelas y universidades dos semanas para eliminar las iniciativas de diversidad o arriesgarse a perder fondos federales. El memorando fue una extensión de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que prohíbe los programas DEI dentro del gobierno federal.

Los críticos de las iniciativas DEI dicen que amenazan las oportunidades basadas en el mérito, mientras que los partidarios dicen que son necesarias para garantizar la equidad.

En marzo, la Universidad de Rutgers lanzó una propuesta para formar un “Pacto de Defensa Académica Mutua” para la Big Ten Academic Alliance en la que las universidades participantes se comprometen a unir fondos, asesoría legal y estrategia para defender a las universidades contra la “injerencia política”.

La Big Ten Academic Alliance está compuesta por 18 universidades: Universidad de Illinois, Universidad de Indiana, Universidad de Iowa, Universidad de Maryland, Universidad de Michigan, Universidad Estatal de Michigan, Universidad de Minnesota, Universidad de Nebraska-Lincoln, Universidad Northwestern, Universidad Estatal de Ohio, Universidad de Oregón, Universidad Estatal de Pensilvania, Universidad de Purdue, Universidad Rutgers-New Brunswick, UCLA, USC, Universidad de Washington y Universidad de Wisconsin-Madison.

Hasta el martes, 11 universidades de la Big Ten han votado a favor de establecer el pacto.

El referéndum del profesorado de UA propone la participación en una iniciativa similar compuesta por universidades públicas con concesión de tierras. UA es la única universidad pública con concesión de tierras en Arizona; Tohono O’Odham College y Diné College son universidades con concesión de tierras.

Además de ser compartidos en la reunión del Senado Académico la próxima semana, los resultados también se enviarán a ASU, NAU y a líderes de universidades públicas con concesión de tierras en todo el país.

Traducción: Beatriz Limón

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Carolina Cuellar is a bilingual journalist based in Tucson covering South Arizona. Previously she reported on border and immigration issues in the Rio Grande Valley for Texas Public Radio. She has an M.S....