Los resultados no oficiales muestran que el 55.15% de los votantes dijo que no a un nuevo acuerdo de 25 años entre la Ciudad de Tucson y Tucson Electric Power.
La Proposición 421 pide a los votantes permitir que la ciudad celebre un acuerdo de franquicia con TEP, una empresa de servicios públicos de propiedad privada cuya empresa matriz es Fortis Inc., con sede en Canadá. TEP tiene el monopolio del servicio eléctrico en el área metropolitana de Tucson y opera bajo un acuerdo de franquicia de 25 años con la Ciudad de Tucson desde 2000.
Ese acuerdo estaba previsto para expirar en abril de 2026, pero fue extendido hasta abril de 2027 después de que los votantes rechazaran una renovación propuesta en 2023. TEP seguiría proporcionando electricidad a los habitantes de Tucson si la Prop. 421 fracasa. Lea más.
Hasta el jueves por la mañana, con el 99.6% de los precintos reportando resultados, 71,487 residentes de Tucson habían votado no a la pregunta de la boleta, mientras que 58,143 habían votado que sí.
En un comunicado emitido el miércoles, la alcaldesa de Tucson, Regina Romero, dijo que los habitantes de Tucson están molestos por el costo de vida y los aumentos en las tarifas de TEP. Dijo que TEP “debe volver a la mesa de negociaciones con una mejor oferta que realmente satisfaga las necesidades de nuestra comunidad, asegurando que el crecimiento de los servicios públicos y la protección de los consumidores vayan de la mano”.
La concejal del Distrito 6, Miranda Schubert, quien ha apoyado un modelo de energía pública, dijo que el rechazo de los votantes a la Prop. 421 le indica que la comunidad quiere ser incluida en un nuevo plan que dé prioridad a sus intereses.
“Tenemos que mirar hacia un futuro en el que construyamos una energía confiable, segura y asequible para todos los habitantes de Tucson”, dijo Schubert.
Uno de los mensajes de los anuncios de TEP for Tucson era que las reparaciones de emergencia tardarían más sin un acuerdo de franquicia porque la ciudad tendría que aprobar permisos antes de que TEP pudiera acceder al derecho de vía público.
“La ciudad de Tucson cumplirá con nuestra obligación de garantizar que las reparaciones urgentes y de emergencia no se retrasen por la obtención de permisos”, dijo Schubert.
Joseph Barrios, gerente de comunicaciones corporativas de TEP, dijo que es difícil decir exactamente cómo avanzará TEP después de que el acuerdo de franquicia expire en abril, porque han operado bajo un acuerdo durante los últimos 25 años. Los líderes de la empresa tendrán que reunirse con funcionarios de la ciudad para determinar un proceso eficiente, dijo Barrios.
“Creo que lo principal para nosotros es que, independientemente de si los votantes de la ciudad de Tucson apoyaron o no la medida, esos votantes siguen siendo nuestros clientes, y vamos a continuar brindando el mejor servicio que podamos”, dijo.
De cara a las elecciones, la Coalición Public Power for Tucson instó a los votantes a rechazar la Prop. 421, argumentando que es un mal acuerdo para los habitantes de Tucson mientras TEP continúa buscando aumentos en las tarifas. Sin un acuerdo de 25 años, la coalición tiene la intención de presionar más a sus líderes electos para que impulsen un modelo de empresa de energía eléctrica propiedad de la ciudad.
June Williams, integrante de la coalición por la energía pública, dijo que estaba orgullosa de ver que los habitantes de Tucson no se dejaron engañar por las “tácticas de miedo” de los anuncios de TEP.
“Esto es un rechazo a los monopolios. Esto es un rechazo a los multimillonarios”, dijo Williams. “Esto es un rechazo a las cosas que están perjudicando a los estadounidenses y a los habitantes de Tucson de clase trabajadora”.
Traducción: Beatriz Limón


