La junta directiva del Distrito Unificado Escolar de Tucson votó de manera unánime la semana pasada en firmar una carta federal sobre programas de diversidad, inclusión y equidad para evitar perder acceso a 72 millones de dólares en fondos federales el próximo año escolar. Pero el Superintendente de Instrucción Pública de Arizona Tom Horne señaló que no basta solo con firmar la carta.
Horne vino a Tucson el lunes para dar un mensaje: la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI, por sus siglas en inglés) no tienen lugar en nuestras escuelas, y los distritos tienen hasta el 24 de abril para firmar la carta o perder los fondos.
En la reunión de los republicanos del condado de Pima en Marana, animó a las personas a vigilar a las escuelas y utilizar una línea telefónica especial para presentar quejas. Dijo que él y otros estarán observando al distrito y ejercerán presión para que cumpla, o será reportado al gobierno federal y podría perder esos fondos federales —el 10% de su presupuesto anual— si se determina que viola el Título VI de la Ley de Derechos Civiles.
Para conservar los fondos federales, cada distrito debe comprometerse a no discriminar por sexo, raza o nacionalidad. La carta del Departamento de Educación de Estados Unidos fue enviada desde la oficina de Horne a los distritos escolares de Arizona a principios de este mes. Hasta el martes, 450 de los 658 distritos escolares de Arizona habían firmado la carta, según la oficina de Horne.

“Si no firman una declaración antes del 24 de abril, perderán su financiación. Y si la firman y no lo dicen en serio, tenemos una línea directa y un investigador”, dijo Horne. Las personas pueden reportar sus inquietudes a través del sitio web del Departamento de Educación, por correo electrónico o por teléfono.
El discurso firme de Horne en The Bridge Christian Church, en el lado noroeste, fue recibido con aplausos por el grupo de unas 50 personas. Y fue bombardeado con docenas de preguntas sobre cómo planea hacer cumplir el acto, especialmente dentro del TUSD, el distrito más grande del sur de Arizona, con aproximadamente 42,000 estudiantes, el 80% de los cuales pertenecen a grupos raciales y étnicos históricamente subrepresentados.
“La carta es algo con lo que estamos cumpliendo porque somos un distrito que tuvo un caso de desegregación y estamos obligados por la corte a continuar”, dijo la miembro de la junta del TUSD, Sadie Shaw, a Arizona Luminaria. “No queríamos hacer nada drástico porque los empleos de las personas están en juego y no queremos poner a nadie del distrito en riesgo”.
Horne tiene un historial con TUSD. Durante su mandato anterior como principal funcionario de educación de Arizona, presionó con éxito a una Legislatura estatal liderada por el Partido Republicano para aprobar una ley en 2010 que restringía los cursos de estudios étnicos, incluidos aquellos que están “diseñados principalmente para estudiantes de un grupo étnico en particular”. La legislación se mantuvo durante siete años, hasta que el juez en una demanda federal presentada por estudiantes latinos y sus padres determinó que la prohibición era racista.
Aproximadamente 72 millones de dólares en fondos federales están en juego para TUSD, los cuales el distrito no puede permitirse perder, ya que enfrenta un déficit presupuestario de 8.6 millones de dólares de cara al próximo año fiscal. La disminución en la matrícula es la principal razón de la crisis presupuestaria, dijo Ricky Hernández, director financiero de TUSD.
En un comunicado de TUSD, el distrito afirmó que “cumplirá con todas las leyes federales relacionadas con la no discriminación, incluido el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que prohíbe la discriminación por motivos de raza, color o nacionalidad”.
“La historia de Tucson Unified de estar bajo supervisión judicial en un caso de desegregación hasta hace muy poco significa que el distrito toma muy en serio su compromiso de crear un entorno educativo libre de discriminación ilegal. La junta directiva afirma que no operará programas que violen las leyes federales de derechos civiles. TUSD no habría sido liberado de la supervisión judicial si no hubiera sido capaz de convencer a un juez federal de ese mismo compromiso”.
Pero algunos en el evento del lunes cuestionaron el compromiso de TUSD sobre las nuevas directrices.
“Me preocupa el adoctrinamiento y, basándonos en la orden ejecutiva DEI, finalmente tenemos algo de autoridad para cambiar un sistema roto”, dijo Kimberly McAllister, madre de siete hijos y 16 nietos, que asistió al evento del lunes. McAllister, de 54 años, fundó The Bridge con su esposo, David, en 1992 y sus hijos asistieron a las escuelas públicas en Marana. Ella dijo que está especialmente preocupada por Q Space, un club de Tucson High para estudiantes LGBTQ y un espectáculo de drag que organiza cada primavera.
Cuando ella y otros le preguntaron a Horne qué podían hacer acerca del incumplimiento de DEI, el superintendente los instó a reportar cualquier hallazgo a su oficina y él investigaría y pasaría los resultados al gobierno federal.
“¿Cumplirá TUSD? Me siento preparada para seguir adelante, abogar por los niños y proteger sus mentes y corazones”, dijo McAllister. “LGBTQ no es educación. No es algo que las escuelas deban abordar. Que las familias se encarguen de eso”.
Pero el club queer fue como una familia para MJ Vega, graduada de Tucson High.
“Definitivamente obtuve ese apoyo en la escuela, especialmente en las primeras fases de mi transición”, dijo Vega, ahora una estudiante de primer año de enfermería en la Universidad St. Joseph en Brooklyn, Nueva York.
“Era un lugar para existir y un escenario para existir, y eso fue realmente un cambio de vida. Hubiera seguido atrapada en una vida que no me pertenecía si no hubiera sido por Q Space y el show de drag. Creo que es algo hermoso. El tiempo nos demostrará que teníamos razón”.
La estudiante de enfermería dijo que la débil conexión entre DEI y orientación sexual está destinada a borrar a las personas queer.
“Q Space, el show de drag, son solo estudiantes existiendo y no hay un verdadero problema con eso”, dijo. “El nombre DEI está destinado a fomentar todo tipo de perspectivas diferentes: Y una perspectiva queer es lo mismo que una perspectiva mexicana, lo mismo que una perspectiva blanca. Todo es diversidad, equidad e inclusión”.
El Título VI no cubre género ni orientación sexual. Protege a las personas contra la discriminación por motivos de raza, color y nacionalidad en programas y actividades que reciben asistencia financiera federal.
Conservar los fondos federales es vital, dijo Brieanne Buttner, ex patrocinadora de Q Space durante sus cuatro años como maestra de Tucson High. Ahora es madre de familia del distrito.
TUSD no está redoblando sus esfuerzos en el uso de esas tres palabras: diversidad, equidad e inclusión, dijo Buttner. “No queremos perder 70 millones para nuestros estudiantes”.
Traducción: Beatriz Limón

