La fiscal general Kris Mayes anunció el jueves que demandará a un parque de casas móviles en Tucson por no informar a los residentes que el sistema eléctrico del parque era “extremadamente peligroso, poco confiable y sobrecargado”.
La demanda representa una escalada en la manera en que los funcionarios públicos han abordado los problemas de servicios públicos en las comunidades de casas prefabricadas en Arizona, y constituye una severa advertencia a los propietarios de parques en medio de una ola de calor extremo en curso.
“Las casas móviles con temperaturas de tres dígitos y sin aire acondicionado se convierten en un horno. Es peligroso y es solo cuestión de tiempo antes de que alguien muera”, dijo la fiscal general Mayes en un comunicado de prensa anunciando la demanda.
“Esta es una advertencia para todos los administradores de propiedades, si ponen en peligro a los residentes con repetidos apagones eléctricos o de aire acondicionado, mi oficina irá tras ustedes”.
Cada verano, las comunidades de Arizona enfrentan apagones eléctricos cuando las tormentas veraniegas afectan las redes eléctricas y el calor extremo incrementa el uso de los aires acondicionados.
Los residentes de parques de casas móviles corren un peligro particular durante los apagones eléctricos en el verano, muchos son adultos mayores, lo que los pone en mayor riesgo de sufrir impactos a la salud por el calor extremo; muchos parques tienen infraestructura envejecida y las propias casas móviles suelen ser difíciles de enfriar y calentar adecuadamente con rapidez.
En el último año, el condado de Pima ha visto un aumento en los esfuerzos de organización de grupos como Poder Casas Móviles, mientras que Arizona Luminaria ha estado informando sobre problemas de calor y servicios públicos en parques de casas prefabricadas.
El 31 de julio, la oficina de la fiscal general emitió una carta de cese y desistimiento a los propietarios de Redwood Mobile Home Park en Tucson, ordenando al parque de casas móviles del sur de la ciudad restablecer la electricidad y el aire acondicionado a los residentes y actualizar su sistema eléctrico. El 15 de agosto, la fiscal general emitió una alerta al consumidor más amplia contra los cobros ilegales de servicios públicos en parques de casas prefabricadas y explicó cómo los residentes pueden protegerse.
Redwood Mobile Home Park, ubicado cerca del aeropuerto de Tucson, es propiedad de BoaVida Group, una firma de inversión que administra propiedades en todo el país.
En un comunicado a Luminaria, Josh Court de The BoaVida Group dijo que la oficina no tenía comentarios más allá de que “hemos estado en contacto diario con la oficina de la fiscal general y continuamos trabajando para garantizar que el sistema se utilice según lo diseñado”.
En el comunicado de prensa sobre la demanda, la oficina de Mayes indicó que Redwood había violado la Ley de Fraude al Consumidor de Arizona al no informar a los residentes que el sistema eléctrico del parque estaba obsoleto y era peligroso, lo que dejaba a los residentes expuestos a riesgos de incendios eléctricos y cortes de energía durante el calor extremo.
La oficina de la fiscal general señaló que las leyes de protección al consumidor requieren que los parques de casas prefabricadas divulguen si cuentan con un sistema de enfriamiento adecuado a los posibles residentes.
Los residentes que tengan preocupaciones sobre facturas elevadas deben presentar su queja por escrito a su arrendador, presentar una petición ante el Departamento de Vivienda de Arizona o comunicarse con la oficina de la fiscal general en Phoenix al 602-542-5763, en Tucson al 520-628-6648, o fuera de las áreas metropolitanas de Phoenix y Tucson al 1-800-352-8431.
Traducción: Beatriz Limón

