Antes de llegar a las 7:20 a.m. a la Escuela Primaria Bloom, en el este de Tucson, Rebecca Vieira despierta, prepara a sus tres hijos para el día y hace sus desayunos y almuerzos.

Su jornada como maestra de educación física durará hasta al menos las 3 p.m.

Y sus jornadas como madre soltera son permanentes.

Después de la jornada escolar, regresa a casa para preparar la cena. Luego, dependiendo del día de la semana, Vieira entrena a un equipo de natación o se dirige a su trabajo en The Gaslight Theatre a las 4 p.m. Regresa a casa a las 10:30 p.m. entre semana, y a las 11:30 p.m. o medianoche los fines de semana.

Cuando comenzó el verano en mayo pasado, Vieira estaba de pie bajo los ventiladores de Gaslight, parte teatro, parte salón, donde el público pronto cenaría y disfrutaría de un espectáculo. La banda de cinco integrantes ensayaba “Movin’ Out”, de Billy Joel. Como gerente, Vieira trabaja unas 30 horas a la semana en su segundo empleo.

“Es realmente agotador. Simplemente sigo adelante porque tienes que hacerlo”, dijo Vieira, de 44 años. “Pero para cuando me acuesto, mi cerebro todavía sigue funcionando. Me toma un poco de tiempo relajarme. Siento que no puedo poner todo mi esfuerzo en nada porque estoy siendo jalada en diferentes direcciones y realmente quiero tener esa concentración, pero no puedo. Aun así, sigo dando lo mejor de mí”.

Como maestra de primaria en su año 21 de carrera, necesita un segundo y un tercer empleo para mantener a su familia de cuatro integrantes. Vieira es una de muchos educadores que necesitan ese ingreso adicional. Para algunos maestros, esta solución para permanecer en la profesión que aman genera otros desafíos, como el agotamiento.

A nivel nacional, aproximadamente uno de cada seis maestros tiene un segundo empleo, según el Pew Research Center. El constante malabarismo, que incluye calificar trabajos, planificar clases y coordinar horarios, puede ser parte de la razón por la que los maestros abandonan las aulas.

En Arizona, los maestros dejan sus escuelas a una tasa que duplica el promedio nacional del 7%. Los bajos salarios y la necesidad de complementarlos con otros ingresos  son una de las principales razones.

“Creo que es triste e inaceptable que los maestros necesiten tener un segundo o tercer empleo simplemente para llegar a fin de mes. Arizona ha elegido continuamente no aumentar los salarios de los maestros y eso, junto con una falta general de respeto por la profesión docente, ha provocado esta escasez”, dijo la representante estatal Nancy Gutierrez, quien también fue maestra en Tucson High, un trabajo que desempeñó mientras también trabajaba en la Legislatura. “La escasez no se debe a que las personas no quieran enseñar, sino a que saben que pueden conseguir empleos mejor pagados, con beneficios accesibles, y necesitan hacerlo por su propio bienestar y el de sus familias”.

Durante el año escolar, el 17% de los maestros de tiempo completo de escuelas públicas primarias y secundarias tienen un empleo fuera de la escuela, según datos del National Center for Education Statistics. En el verano, la cifra fue del 16% durante el año escolar 2020-21, según Pew Research.

Esas cifras son más altas que las de todos los trabajadores estadounidenses de 20 años o más. En promedio, alrededor del 4.6% tiene un segundo empleo, según el Bureau of Labor Statistics.

“Si ahora no tienes dos ingresos, la docencia no puede mantenerte”, dijo Vieira, quien anteriormente también enseñó tercer grado y kínder. “El costo de vida ha aumentado, todo eso ha aumentado. Pero nuestros salarios realmente no han aumentado. Y si nuestros salarios aumentan, también aumenta el costo de nuestros beneficios. Entonces, nuestro aumento salarial realmente no compensa un aumento.

“Pero enseñar es una pasión tan grande y es la carrera que siempre he querido ejercer. Así que simplemente buscas otras maneras de compensarlo”.

¿80,000 dólares? “Vamos a intentarlo”

El alto número de educadores que complementan sus ingresos es evidencia de que los maestros necesitan salarios más altos, dicen expertos y personas que no son expertas.

¿Cómo se ve eso?

En 2025, el salario promedio de los maestros de primaria en las escuelas públicas y escuelas charter del Condado de Pima fue de 48,733 dólares, según datos del Center for the Future of Arizona. El Condado de Maricopa encabezó la lista, con un salario promedio de 57,281 dólares.

El promedio estatal para ese mismo grupo fue de 56,000 dólares, lo que colocó a Arizona en el puesto número 48 a nivel nacional. Esto representa una mejora con respecto al puesto número 49 que ocupó en 2024.

En comparación, el estado de Washington es el que mejor paga a sus maestros de primaria, con un promedio de 95,600 dólares, sin incluir a los maestros de educación especial. Oklahoma ocupa el último lugar, con 54,871 dólares.

Sobre la serie

La serie sobre la retención de maestros es una colaboración entre Shannon Conner, reportera de educación de Arizona Luminaria, e Isabela Lisco, reportera de educación de 13 News. El proyecto incluye 13 redacciones de todo el estado que colaboran con la Arizona Local News Foundation. La colección de historias explora la crisis de retención de maestros en Arizona a través de las voces de educadores del área de Tucson y cómo enfrentan esta situación mediante la preparación de clases, el desarrollo profesional y la complementación de sus carreras con segundos empleos. Mira y lee la serie completa para conocer las experiencias de maestros, administradores, defensores y expertos. 

El salario promedio de los maestros de primaria en Estados Unidos se ubicó entre 62,000 dólares y 64,000 dólares en 2024, según el Bureau of Labor Statistics.

“Este es un sistema insostenible que tenemos establecido. Creo que tan solo el año pasado perdimos al 14% de los educadores calificados antes de que comenzara el primer semestre de este año escolar”, dijo Marisol Garcia, presidenta de la Arizona Teacher’s Association, el sindicato de maestros más grande del estado.

“La gente pregunta: ¿qué se necesitaría?”, dijo. “¿Un salario inicial de 80,000 dólares? Vamos a intentarlo”.

Una posible solución podría ser renovar la Proposición 123 de Arizona, dice el superintendente estatal de Instrucción Pública, Tom Horne. La Proposición utilizaba la venta de terrenos estatales para destinar más de 300 millones de dólares al año a las escuelas públicas. Pero expiró en junio de 2025.

“Ahora están muy mal pagados. Y podemos (aumentar los salarios) sin afectar los impuestos de nadie porque el fideicomiso de tierras tiene mucho dinero”, dijo Horne, republicano, a la estación de radio KTAR de Phoenix a principios de este mes.

Horne quería destinar ese dinero a los salarios de los maestros. Pero la Legislatura, liderada por republicanos, no estuvo de acuerdo con renovar la Proposición 123 durante la sesión de este año.

En 2023, el representante Matt Gress elaboró un proyecto de ley para aumentar el salario de los maestros en 10,000 dólares durante un periodo de dos años. La medida fracasó debido a su costo: 400 millones de dólares durante el primer año y 700 millones de dólares anuales después de eso.

“La mayoría de los maestros que conozco han tenido que conseguir segundos empleos durante el año escolar. La mayoría de los maestros también tienen que conseguir trabajos durante el verano”, dijo Gutierrez. “Estas son personas con una maestría y tienen que complementar sus ingresos porque Arizona ha elegido no financiar las escuelas públicas”.

“Es una manera de retribuir”

La política no está en la mente de Eve Lescarbeau. Pero el salario de los maestros sí.

Como estudiante de segundo año de la Universidad de Arizona, sabe que la docencia es para ella.

“Siempre me han encantado los niños. Tengo un par de primos menores que eran mi parte favorita de las reuniones familiares. Y luego, cuando crecí, comencé a trabajar en la guardería de mi iglesia y en campamentos de verano, y simplemente me encanta trabajar con niños”, dijo a principios de este verano, antes de comenzar su turno en The Gaslight Theatre.

“Son muy divertidos porque todavía no entienden completamente el mundo. Así que verlos descubrir cosas diferentes es muy divertido”.

Mientras hacía una observación en el aula de Bloom, Lescarbeau y Vieira conectaron. Ninguna de las dos sabía que pronto también trabajarían juntas en el Gaslight. Al ver de cerca la ética de trabajo de Vieira, Lescarbeau comenzó a pensar en su propio futuro.

“Definitivamente es algo que me ha pasado un poco por la mente: el salario, porque sé que no es muy bueno”, dijo Lescarbeau. “Así que he estado buscando por todo el país para encontrar diferentes estados que tengan mejores salarios, lo cual sería un poco difícil porque mi familia está aquí. Pero, si tengo que irme a algún lugar, tendré que hacerlo. Creo que mientras haga lo que amo, encontraré la manera de hacerlo funcionar”.

Ese idealismo es lo que mantiene a los estudiantes en la Facultad de Educación de la Universidad de Arizona (UA), dijo la decana Regina Deil-Amen.

“Pueden sentirse inspirados a pensar en la docencia como una carrera y es algo gratificante”, dijo. “Algo que hace que tu vida tenga sentido. Es una manera de retribuir, una manera de darle propósito a tu vida”.

“Están mal pagados”

Pero la determinación por sí sola no mantendrá una carrera docente ni pondrá comida sobre la mesa.

Una tarde de mayo, en su segundo empleo, Vieira alisaba manteles a cuadros azules y blancos y evaluaba a su personal para esa noche mientras distribuían cubetas de palomitas. Reflexionó sobre el inicio de su carrera docente.

“Me entristece porque la gente siente tanta pasión y, con la escasez de maestros, no puedes permitirte vivir, pero ella siente mucha pasión”, dijo Vieira sobre Lescarbeau. “Y quieres que sigan adelante y alentarlos a hacer esto porque eso es lo que necesitan y lo que quieren”.

Cuando Vieira necesitó un trabajo de medio tiempo, dijo que The Gaslight era una buena opción porque tenía horarios nocturnos.

El propietario de Gaslight, Tony Terry, dice que en casi 50 años estima que ha contratado al menos a 100 maestros de Tucson.

“Están mal pagados. Muy mal pagados, y así pueden complementar sus ingresos con un trabajo como este”, dijo.

Vieira también complementa sus ingresos como entrenadora. Durante el verano, trabaja en Indian Ridge, en el este de Tucson, y durante la temporada de natación de las escuelas secundarias, en Sahuaro High School.

Es una de los empleados del Distrito Escolar Unificado de Tucson que también entrenan un deporte universitario. Ser entrenador es una opción de segundo empleo para quienes trabajan en los distritos escolares. En TUSD —el distrito más grande del sur de Arizona, con 88 escuelas—, 166 de los 273 entrenadores principales de las escuelas secundarias también tienen un empleo de tiempo completo en el distrito, aunque no necesariamente como maestros. Los entrenadores principales reciben poco más de 3,800 dólares por temporada, según TUSD.

Por agotador que sea, Vieira dice que le gusta entrenar porque le permite mantenerse cerca de un deporte que ama y también puede entrenar a sus hijos.

Su capacidad para hacer varias cosas a la vez no pasa desapercibida para sus hijos.

“Se le cansa la espalda”, dijo Landon Vieira, de 10 años. “Parece que le duele de tanto caminar”.

¿Qué más observa?

“Está lidiando con un montón de niños todos los días”, dice. “Y entrena natación. Es muy buena en eso.

“Estoy muy agradecido. Nos ayuda y nos mantiene”.

Traducción: Beatriz Limón

Isabela Lisco es integrante de Report for America y cubre soluciones educativas para 13 News. Su puesto es posible gracias al financiamiento de Report for America y del Arizona Local News Foundation’s Arizona Community Collaborative Fund.

Shannon Conner  es la reportera de soluciones educativas de Arizona Luminaria, con el apoyo de una subvención de la Arizona Local News Foundation.

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Shannon Conner is the education solutions reporter for Arizona Luminaria supported by a grant from the Arizona Local News Fund. A reporter and editor, Shannon’s work has appeared in sports and news...