¿Te imaginas dialogar con un muro sobre arte? Una estructura cambiante, con la visión de diferentes artistas y como lienzo, la pared exterior del Museo de Arte Contemporáneo de Tucson (MOCA).
¿Qué le dirías a esa pared?
A lo largo de más de dos años, seis artistas dialogarán visualmente con el muro y con las personas que pasen frente a él como parte de la “Fourth Wall Series of Murals”. Un proyecto que convertirá la fachada del museo en un lienzo cambiante y dará espacio a distintas voces y formas de entender el arte.
Arturo Herrera es un artista reconocido y nacido en Caracas, Venezuela. Cuyo arte entrelaza la iconografía pop y queer y es el primero en darle color y vida a la pared del museo del sur de Arizona. Para Herrera, el mural también es una oportunidad de acercarse a un paisaje fronterizo que hasta ahora solo ha conocido desde lejos.
“Quiero presenciar, vivir la experiencia de estar en la frontera y en el desierto”, dijo a Arizona Luminaria el artista radicado en Berlín y quien visitará por primera vez Tucson.
Herrera llevará una paleta dominada por el azul y el verde, dos colores que, para él, tienen una familiaridad casi universal.

Esa transformación es parte esencial de la obra que se exhibirá del 26 de septiembre al 26 de marzo. El mural en el gran muro exterior del Museo de Arte Contemporáneo de Tucson que da hacia Church Avenida, en el centro de la ciudad, no está pensado para permanecer, sino para convertirse en memoria.
“Se trata de darle vitalidad a esa pared que estaba un poco muerta, olvidada”, dice Herrera con una voz serena.
Herrera tiene 67 años Se imagina que quienes pasen por el museo, ya sea caminando o en automóvil, voltearán hacia el muro y se preguntarán: “¿Qué hay de nuevo? ¿Cuál es la nueva imagen que puso el MOCA en la pared?”.
La obra de Herrera permanecerá en la fachada hasta marzo de 2027. Después, el muro volverá a cambiar de piel con los encargos de Magali Lara, Eamon Ore Giron y Olivier Mosset, además de otros artistas que todavía están por confirmarse.
La directora ejecutiva de MOCA, Gabriela Rangel organizó la exhibición en colaboración con Wesley Creigh.
Herrera ha desarrollado una trayectoria marcada por la exploración del movimiento y la influencia de la música y la danza, a través de collages, esculturas, grabados e instalaciones murales.

Con décadas de experiencia su obra forma parte de las colecciones de algunos de los principales museos de Estados Unidos y Europa, entre ellos The Metropolitan Museum of Art y The Museum of Modern Art, en Nueva York; el Art Institute of Chicago; el Museo Reina Sofía, en Madrid; y Tate Modern en Londres, y The Bass Museum of Art, en Miami
Esta entrevista ha sido editada para mayor claridad y extensión.
P:¿Cómo influye la temporalidad en tu proceso creativo?
R: He trabajado con murales desde hace mucho tiempo y son pocos los que están permanentemente, serían cinco o seis. Los demás, que son más de 80, han desaparecido. Están por un tiempo y luego se eliminan.
Lo bueno es que hay diferentes sitios donde se hacen nuevos (murales) todo el tiempo. Un ejemplo muy importante es el del Museo Hammer en Los Ángeles. Ese proyecto de murales tiene más de 15 años y es impresionante la cantidad de artistas que han pasado por ahí.
No todos tienen la oportunidad que tiene Tucson, que toda persona que pase en auto, caminando, saliendo de aquí para allá, pueden verlo en la mañana, a mediodía y en la noche. Eso es lo bueno, que se activa esa pared y en algunos meses viene otra voz.

P:¿Qué conversación esperas generar en Tucson a través de este mural?
R: Uno nunca sabe cuál es la recepción. Pero como es una obra abstracta tiene bastante alcance para mucha gente. Las formas que parecen de rompecabezas, son formas abstractas y orgánicas, en algunos casos se pueden identificar perfiles, o una fruta, un brazo de alguien, parte de una mano.
Es una idea bastante abierta para tener asociaciones múltiples con la obra. Alguien puede verlo desde lo vegetativo, natural.Otros lo pueden ver como cultura popular. Otros más lo pueden ver como un retrato del cielo y la tierra.
P:¿Cómo te sientes de exhibir en Tucson?
R:Para mí es una experiencia súper interesante. Quiero presenciar, vivir la experiencia de estar en la frontera y en el desierto; no he estado nunca. Esta presentación es ideal porque trae un poco de colores orgánicos. Todo mundo tiene una relación con el azul y el verde. Los traeré a un edificio momentáneamente, luego desaparecen y esto crea una memoria visual con los otros artistas que vienen y los proyectos que se van a realizar en los años que vienen.
P: Tucson es una ciudad de mucho diálogo y un epicentro migratorio, en ocasiones los murales aquí claman justicia o son muy autóctonos. ¿Tu propuesta es refrescante y diferente?
R: Hay espacio para todos. En Tucson hay muchos murales sociales que son completamente válidos, necesarios para la comunidad, pero también otras voces son importantes, porque añaden al diálogo visual que se encuentra en la ciudad.
Uno puede ver algo figurativo o algo abstracto. Todo eso ayuda a la visión de la ciudad, de la frontera, la relación entre el arte y el arte público. Mientras más voces, es más importante. Por eso, los artistas que vamos a estar este año haciendo los murales son completamente diferentes.
P:Has vivido gran parte de tu vida fuera de Venezuela. ¿Cómo ha cambiado tu relación con tu país de origen a través del arte?
R: Yo viví en Venezuela hasta los 18 o 19 años. Decidí irme a Estados Unidos a estudiar el “bachelor” y luego el “master”, y después viví en Nueva York. Pero regresaba a Venezuela a visitar a mis padres. Cuando empezó el gobierno de Hugo Chávez, se pusieron las cosas muy difíciles para mucha gente, y 7 millones de personas han salido de Venezuela. Luego, mis padres fallecieron. No vi un punto para regresar. Me salió una beca para Alemania en el 2003. Después de estar aquí un año, me quedé aquí, porque funcionaba mejor que Nueva York y es un poco más económico.
P:¿Fue difícil, como inmigrante, abrirte un espacio en el arte en esas grandes ciudades?
R:Sí, es difícil entrar, pero creo que todos los artistas que tienen una cierta ambición y quieren compartir lo que están haciendo con el público, lo dan todo para exponer su obra. Sí, es mucho, mucho trabajo público, social, además del trabajo en el estudio. Tuve bastante suerte. La gente me recibió bien, la obra gustó desde el comienzo. Es una bendición que esté trabajando como artista.
P:¿Conservas cosas culturales de tu Venezuela?
R:Aquí en Berlín hay restaurantes venezolanos. Por supuesto que también compro harina P.A.N. (harina de maíz precocida con la cual se preparan arepas, cachapas, hallaquitas, bollos y otros platos típicos venezolanos).
Oigo música venezolana. Veo programas de YouTube de lo que está pasando, leo el periódico de Venezuela en internet. Lo del terremoto fue horrible. Me estoy comunicando con mis familiares y amigos. Tengo un contacto con Venezuela. No he ido por lo difícil de la situación. Pero a Venezuela no la olvido. Siempre estoy conectado con ella.

P:¿Qué mensaje quisiera enviar a los tucsonenses que están esperando ver esta nueva obra creativa en el MOCA?
R:Creo que lo mejor es que este proyecto ya va a comenzar y tiene un largo alcance. Creo que será como una tradición. Es un honor para mí ser el primero. Lo que viene es que muchos artistas van a poder exponer su voz, sus imágenes. Van a ser todas efímeras, así que nadie se quedará con la pared para siempre.
🎨 Fourth Wall Series of Murals
🖼️ Qué: Fourth Wall Series of Murals es una serie de pinturas rotativas de gran formato en el mural exterior de MOCA Tucson.
📅 Cuándo: 2026–2028. La primera instalación, de Arturo Herrera, estará en exhibición del 26 de septiembre de 2026 al 26 de marzo de 2027.
📍 Dónde: Museum of Contemporary Art Tucson, 265 S. Church Ave., Tucson.
🎟️ Entradas para visitar el museo: $10 admisión general; $5 para adultos mayores, estudiantes y militares. Jóvenes entran gratis. La entrada es gratuita los domingos.
🔗 Más información: MOCA Tucson

