Después de que residentes pidieron al Concejo Municipal de Tucson hacer cambios significativos a su ordenanza para grandes usuarios de agua, los miembros del concejo aprobaron el martes por un estrecho margen una ordenanza con sólo cambios menores propuestos por el personal de la ciudad.

El Concejo Municipal redujo el umbral de consumo de agua que define a un “gran usuario de agua” de 7.48 millones de galones de agua al mes (10,000 pies cúbicos centum, o ccf) a casi 6.36 millones de galones de agua al mes (u 8,500 ccf). Un ccf equivale a 748 galones de agua. También ordenaron al personal de la ciudad regresar en 120 días con propuestas para exigir planes de conservación del agua a los clientes que utilicen más de 5,000 ccf al mes y para notificar al concejo cuando un usuario exceda el consumo de agua que tiene aprobado.

La ordenanza exige que cualquier gran usuario de agua que quiera tener acceso al agua de Tucson solicite autorización a la ciudad y demuestre sus esfuerzos de conservación del agua.

En una audiencia pública el martes por la noche, residentes instaron al concejo a reducir drásticamente el umbral de consumo de agua a 2,500 ccf. También pidieron a los miembros del concejo agregar una compensación de 2 a 1, lo que significa que los nuevos grandes usuarios de agua tendrían que reponer o conservar dos galones de agua por cada galón que consuman, y pausar las aprobaciones de nuevos grandes usuarios de agua durante periodos de sequía extrema.

Catlow Shipek, director sénior de programas de Watershed Management Group, dijo que la ordenanza, con las revisiones propuestas por Tucson Water, permite que los nuevos grandes usuarios de agua “continúen como si nada hubiera cambiado”.

“Debemos pedir a los nuevos grandes usuarios de agua que también sean habitantes del desierto”, dijo Shipek. “Esto incluye cómo cuidar y respetar todas las aguas, devolver más de lo que se toma y estar alineados con nuestros valores comunitarios y apoyar la protección de nuestra agua, nuestros ríos y nuestra cuenca hidrográfica”.

La residente Margo Itule reiteró las solicitudes de Shipek y dijo que la región enfrenta desafíos para su suministro de agua subterránea no solo debido al crecimiento de la población, sino también a la agricultura, la minería industrial, los centros de datos y otras industrias que están agravando el agotamiento de las aguas subterráneas.

“Ahora es el momento de planificar para el futuro, en lugar de adoptar políticas imprudentes y miopes que, ingenuamente, entregan una mayor cantidad de nuestro preciado recurso cada vez más escaso”, dijo Itule. “Es imperativo que se fortalezca la ordenanza para los usuarios de grandes cantidades de agua con el fin de proteger específicamente nuestros suministros locales de agua, especialmente ante la sequía extrema y los inminentes recortes a la asignación de agua del río Colorado”.

Nick Maya, gerente de programas de la Coalition for Sonoran Desert Protection, dijo que los nuevos grandes usuarios de agua deberían “contribuir de manera significativa a reponer el agua que consumen”, y pidió al concejo “adoptar salvaguardas más estrictas” antes de que el próximo gran usuario de agua solicite conectarse a Tucson Water.

El concejal Kevin Dahl, del Distrito 3, sugirió reducir el umbral a 5,000 ccf y ordenar al abogado de la ciudad que agregara a la ordenanza que, si un gran usuario de agua viola la ordenanza, el curso de acción recomendado por el director de aguas de la ciudad tendría que ser aprobado por el concejo.

La concejal Nikki Lee, del Distrito 4, sustituyó la moción de Dahl por una que reduciría el umbral a 8,500 ccf y solicitaría al personal de la ciudad que presentara nuevamente la ordenanza en 120 días, para que el alcalde y el concejo pudieran considerar exigir un plan de conservación del agua a los clientes que utilicen más de 5,000 ccf, así como notificar al concejo si un usuario excede la cantidad de agua que tiene autorizada para utilizar.

El concejal Paul Cunningham, del Distrito 2, señaló que reducir el umbral a 2,500 ccf podría afectar a los hospitales. Cunningham dijo que le gustaría ver cierta flexibilidad en la ordenanza para determinadas industrias. La parte relacionada con la aplicación de la ordenanza también le preocupa, porque no existe un límite máximo a la cantidad de agua que un cliente puede utilizar y no hay consecuencias automáticas.

El director de Tucson Water, John Kmiec, dijo al Concejo Municipal que un umbral de 2,500 ccf podría incluir a algunas escuelas, hospitales y centros de atención médica, así como parques de la ciudad.

La alcaldesa Regina Romero dijo que tiene que encontrar un equilibrio entre atraer empleos a Tucson y proteger el agua y otros recursos limitados de la ciudad.

“Quiero asegurarme de que no nos estemos atando las manos cuando se trata de crear empleos bien remunerados a largo plazo en nuestra ciudad”, dijo.

Romero dijo que Tucson y el condado de Pima tienen una tasa de pobreza más alta que el promedio nacional. La tasa de pobreza de Tucson es de casi 19%, según la Oficina del Censo de Estados Unidos, y la del condado de Pima es de casi 14%. La tasa nacional de pobreza es de aproximadamente 10.2%, según datos de la Oficina del Censo de 2025.

Al abordar la tasa de pobreza, la alcaldesa y el concejo deben pensar en qué tipo de proyectos de desarrollo económico están apoyando, dijo Romero.

“También tenemos que pensar: ¿a qué queremos decirle que sí?”, dijo. “Les dijimos que no a los centros de datos. Como alcaldesa y concejo, hemos sido muy buenos para decirles que no a las minas y a otras industrias extractivas en nuestra comunidad. Pero necesitamos poder encontrar industrias a las que podamos decirles que sí”.

La concejal Miranda Schubert, del Distrito 6, Dahl y Cunningham se opusieron a la moción de Lee. Fue aprobada 4-3, con Lee, Romero, la concejal del Distrito 1 Lane Santa Cruz y la concejal del Distrito 5 Selina Barajas votando a favor.

“Apoyo a las empresas y quiero que más empresas vengan a Tucson”, dijo Schubert. “Pero las empresas que quiero ver aquí son aquellas que estén dispuestas a elaborar un plan de conservación, respaldarlo y no tengan miedo de mostrárselo a los residentes de Tucson. Todo lo que esta ordenanza pide es rendición de cuentas y un plan transparente de conservación”.

Los clientes residenciales de agua en el área de Tucson utilizan un promedio de 126 galones de agua al día, según datos de 2020 de Making Action Possible for Southern Arizona. Con ese promedio diario, a una persona le tomaría 138 años utilizar casi 6.36 millones de galones de agua, el nuevo umbral mensual para ser clasificado como un gran usuario de agua.

El Concejo Municipal actuó rápidamente para aprobar una nueva ordenanza en agosto de 2025 con el fin de proteger a la ciudad de grandes usuarios de agua, como los centros de datos, con la intención de consultar a la comunidad para revisar y fortalecer la ordenanza dentro de un año.

La ordenanza de 2025 fue una respuesta a la indignación pública por el Proyecto Blue, un enorme centro de datos que podría haber utilizado cientos de millones de galones de agua al año. Para tener acceso a esa agua, los terrenos donde se está construyendo el centro de datos tenían que ser anexados a Tucson. El Concejo Municipal rechazó la solicitud de anexión.

Traducción: Beatriz Limón

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Stephanie Casanova is a Report for America corps member covering environmental justice and the Colorado River for Arizona Luminaria. Stephanie’s reporting position is part of a new partnership with the...