La flexibilidad de trabajar como maestra sustituta atrajo a Dolores de Vera después de que se mudó a Tucson desde Missouri hace más de una década.
El horario se ajustaba a su rutina. Los estudiantes y sus compañeros de trabajo eran divertidos, y ella conoció la ciudad a través de sus asignaciones en las escuelas.
Su compañero y maestro sustituto Jerry Schuster creció dentro del Distrito Escolar Unificado de Tucson. Cuando regresó a casa hace más de dos décadas, simplemente necesitaba un trabajo, dijo. Trabajar como sustituto le funcionó, especialmente cuando podía hacerlo en una de sus escuelas de formación: Mansfeld Middle School o Tucson High School.
En 2016, después de que los maestros sustitutos “esencialmente recibieran un recorte salarial”, dijo de Vera, ella y Schuster comenzaron a tener una mayor presencia en las reuniones de la Junta Directiva de TUSD. Reclutaron a otros sustitutos y comenzaron a presionar para obtener un lugar para los maestros sustitutos en la mesa de negociación sindical.
Una década después, TUSD se convirtió en el primer distrito escolar de Arizona, y uno de los pocos en el país, en firmar un contrato colectivo de trabajo para maestros sustitutos, después de que la Junta Directiva aprobara por unanimidad el acuerdo de 30 páginas esta semana.
“Decir que significa mucho es quedarse corto. Tenemos un acuerdo establecido. Tenemos derechos y beneficios, y están codificados”, dijo Schuster a Arizona Luminaria esta semana, entre una clase y otra.
Schuster, quien ha trabajado como maestro sustituto durante más de 25 años, es uno de los casi 900 sustitutos del distrito escolar más grande del sur de Arizona. Los estudiantes se dirigen a él como Mr. Schuster hasta que obtienen sus diplomas.
A aproximadamente una milla de distancia, en Project More High School, de Vera tomó un respiro durante su descanso para almorzar.
“En el panorama general, ahora tenemos un sindicato”, dijo. “Si la junta intentara recortar nuestro salario como lo hizo antes, la gente sabría acudir al sindicato”, dijo la maestra sustituta de tiempo completo, quien está en su decimocuarto año. “Antes, no teníamos un sindicato que nos representara; teníamos que encontrarnos entre nosotros y convencernos unos a otros de alzar la voz, algo que muchos maestros sustitutos tienen demasiado miedo de hacer. Ahora hay una estructura establecida”.
Cubrir las vacantes con maestros sustitutos de medio tiempo y de largo plazo es algo habitual en todos los distritos escolares. En TUSD, con aproximadamente 35,000 estudiantes en 88 escuelas, es un desafío diario.
El pago diario para un maestro sustituto de TUSD es de 150.80 dólares. La tarifa varía dentro de cada distrito escolar para los maestros sustitutos de largo plazo, aquellos que enseñan durante más de 20 días y quienes cuentan con ciertas certificaciones, como educación especial.
Los maestros sustitutos de largo plazo son fundamentales en todo Arizona, donde existe una escasez de 4,000 maestros durante este año escolar. Casi el 30% de los puestos de largo plazo actualmente son ocupados por sustitutos, según datos del Departamento de Educación de Arizona.
La Tucson Education Association, el sindicato que representa a los maestros y a la mayoría de los demás empleados clasificados, trabajó con el distrito durante aproximadamente los últimos 18 meses para concretar el acuerdo, que hace a TUSD más competitivo para atraer a maestros sustitutos.
“Dolores de Vera y los maestros sustitutos que se sindicalizaron con TEA han abierto un camino para que los maestros sustitutos en Arizona vean lo que es posible exigir y ganar”, dijo a Arizona Luminaria el presidente de TEA, Jim Byrne.
Menos del 1% de los maestros sustitutos en todo el país están sindicalizados, estima la National Education Association. Existen sindicatos que representan a maestros sustitutos en Chicago, San Francisco y la ciudad de Nueva York, y por lo general se crean distrito por distrito. Los maestros sustitutos en la mayoría de los distritos no tienen acceso a sindicatos ni derechos de negociación colectiva, especialmente en estados con leyes de derecho al trabajo (como Arizona), según un estudio de 2022 de la National Bureau of Economic Research.
“Ahora, como hay un sindicato, hay personas vigilando para evitar que ocurran ciertas cosas o para alertar a la gente”, dijo de Vera. “Tenemos un lugar en la mesa”.
Traducción: Beatriz Limón

