Los votantes de Tucson decidirán en noviembre si aprueban o rechazan un nuevo acuerdo de 25 años entre la ciudad de Tucson y Tucson Electric Power.
La Proposición 421 pide a los votantes permitir que la ciudad celebre un acuerdo de concesión con TEP, una empresa privada de servicios públicos cuya compañía matriz es Fortis Inc., con sede en Canadá. TEP tiene el monopolio del servicio eléctrico en el área metropolitana de Tucson y opera bajo un acuerdo de concesión de 25 años con la ciudad de Tucson desde 2000.
Ese acuerdo estaba programado para vencer en abril de 2026, pero fue extendido hasta abril de 2027 después de que los votantes rechazaran una propuesta de renovación en 2023.
¿Qué pasa si se aprueba?
Si se aprueba, un nuevo acuerdo daría a la empresa privada de electricidad el derecho de construir, mantener y operar líneas de transmisión eléctrica en derechos de vía públicos. El acuerdo incluye la misma tarifa de concesión del 2.25% que existía en el acuerdo anterior. Esa tarifa aparece en las facturas de los clientes bajo el concepto de impuestos y cargos.
El acuerdo también incluye un “Acuerdo voluntario de colaboración energética”, mediante el cual TEP invertiría 2 millones de dólares al año en proyectos de sostenibilidad, y los fondos aumentarían 2% cada año. Se estima que esa inversión sumaría 64 millones de dólares durante 25 años. Según la ciudad, los fondos podrían ayudar con asistencia para el pago de facturas de hogares de bajos ingresos, aumentar la cobertura de árboles o crear centros de resiliencia con almacenamiento de energía mediante baterías solares.
¿Qué pasa si se rechaza?
TEP seguiría proporcionando electricidad a los habitantes de Tucson si la Proposición 421 es rechazada.
Si los votantes rechazan el acuerdo de concesión, TEP tendría que acudir a la ciudad para obtener permisos individuales cada vez que pretenda realizar trabajos en derechos de vía públicos.
TEP sostiene que, sin un acuerdo, los permisos “podrían tardar más en aprobarse, lo que potencialmente retrasaría los proyectos y las labores de respuesta ante cortes de electricidad”.
Gastos de TEP en publicidad
Los anuncios de TEP han circulado en redes sociales y comerciales de televisión, con mensajes para los votantes como: “Vote sí a la Proposición 421 y mantenga la confiabilidad de nuestra energía”.
TEP for Tucson, el comité de acción política que apoya la proposición, ha gastado casi 1.5 millones de dólares en anuncios de televisión, según reportó Tucson Agenda después de revisar los registros de la Comisión Federal de Comunicaciones.
“Trabajos básicos que ahora solo toman horas podrían requerir semanas de trámites burocráticos”, argumenta TEP for Tucson en su sitio web.
TEP for Tucson también gastó 14,000 dólares para reembolsar a 59 personas que presentaron argumentos a favor de la Proposición 421 para el folleto informativo para votantes de la ciudad, que se envía por correo a todos los hogares de Tucson, según reportó Tucson Agenda. Incluir un argumento en el folleto informativo cuesta 240 dólares.
Los anuncios parecen insinuar una nueva realidad preocupante si la proposición no es aprobada: los cortes de electricidad durarán más después de tormentas fuertes y las facturas de los habitantes de Tucson aumentarán a medida que las reparaciones se vuelvan más costosas.

La oposición
En la reunión del Concejo Municipal de Tucson del 22 de septiembre, decenas de habitantes de Tucson llenaron el ayuntamiento para mostrar su oposición a la Proposición 421.
Los opositores dicen que comprometerse con un acuerdo de 25 años es perjudicial para los habitantes de Tucson porque TEP ha solicitado un segundo aumento de tarifas en cuatro años, lo que elevaría las facturas residenciales un promedio de 14 % si la Comisión de Corporaciones de Arizona lo aprueba.
TEP también celebró un acuerdo de servicio eléctrico con los desarrolladores del centro de datos a gran escala Proyecto Blue, pese a la amplia oposición de los residentes del condado de Pima al centro de datos. El contrato fue aprobado por la Comisión de Corporaciones de Arizona en diciembre.
Los residentes que se oponen al acuerdo de concesión dicen que la prioridad de TEP es obtener ganancias a costa de los habitantes de Tucson que tienen dificultades para pagar sus facturas.
Durante el espacio para comentarios del público en esa reunión de finales de septiembre, Aurora Ramirez, organizadora del Party for Socialism and Liberation, pidió al Concejo Municipal que explorara en su lugar una opción de energía pública. Como trabajadora social, Ramirez dijo que con frecuencia escucha historias de personas que tienen que elegir entre pagar la renta y pagar su factura de electricidad.
Ramirez dijo que la inversión de 2 millones de dólares es una cantidad mínima en comparación con las ganancias de casi 2,000 millones de dólares de la empresa. “Si no estuviéramos generando ganancias para TEP, podríamos plantar esos árboles”, dijo Ramirez.
Fortis reportó ganancias de 1,700 millones de dólares canadienses (más de 1,200 millones de dólares estadounidenses) en 2025, según un comunicado de prensa publicado en el sitio web de la empresa.
“Un voto por el ‘SÍ’ mantiene a los habitantes de Tucson cautivos de un monopolio obligado ante sus accionistas, no ante el público”, escribió el Party for Socialism and Liberation en su argumento contra la proposición. “La Proposición 421 es un referéndum sobre el control de TEP sobre nuestra ciudad. Votar ‘NO’ permite a los habitantes de Tucson renegociar bajo nuestros propios términos y buscar un sistema de servicios públicos que sea sostenible, asequible, sujeto a la rendición de cuentas pública y controlado por las personas a las que sirve”.
Apoyo a la Proposición 421
Aunque TEP y muchos de sus partidarios, cuyos argumentos fueron pagados por el comité de acción política TEP for Tucson, citan la confiabilidad del servicio como razón para votar a favor de la medida, varias otras personas que presentaron argumentos destacaron las inversiones del Acuerdo de Colaboración Energética como una razón para apoyar la medida.
“La Coalition for Sonoran Desert Protection apoya el Acuerdo de Colaboración Energética (ECA) y su inversión anual en las iniciativas ambientales de Tucson. Este acuerdo, que será posible gracias a la Proposición 421, es una oportunidad para aumentar la inversión local y sostenida en las estrategias de conservación y climáticas de Tucson a largo plazo”, escribió Kate Hotten, co directora ejecutiva de la coalición.
El concejal del Distrito 3, Kevin Dahl, fue más crítico de TEP, pero también presentó un argumento en el que instó a los votantes a aprobar la medida.
“Vote Sí al acuerdo de concesión de TEP, a pesar de las deficiencias de TEP. No está mal estar molesto con Tucson Electric Power. La empresa, propiedad de una compañía canadiense, busca precios exorbitantes para generar ganancias garantizadas. A pesar de las preocupaciones climáticas, los combustibles fósiles contaminantes siguen siendo su principal fuente de energía. TEP está regulada por comisionados de la Comisión de Corporaciones de Arizona, cuyos integrantes actúan como porristas de las empresas de servicios públicos en lugar de supervisores que protegen a los consumidores”, escribió Dahl. “Pero votar no para castigar a TEP, para abogar por energía limpia, para obligar a la ciudad a hacerse cargo de la empresa de servicios públicos o para ahorrar dinero no funcionará. El acuerdo de concesión no se trata de estas cuestiones y existen otros espacios de lucha más apropiados para abordarlas”.
Traducción: Beatriz Limón

