A medida que los parques de Tucson han reabierto este otoño, algunos después de meses de cierre por renovaciones, la ciudad está poniendo en marcha una nueva iniciativa destinada a aliviar las tensiones persistentes en torno al uso de estos espacios públicos por parte de personas sin vivienda.
Además del esfuerzo continuo para hacer cumplir la prohibición de acampar de la ciudad, una nueva unidad del Departamento de Parques llevará un censo semanal de cuántas personas sin vivienda utilizan los baños y las ramadas de los parques, y dará instrucciones al personal de los parques para que reporte a las personas sin vivienda que vean en el parque y que consideren que podrían representar un riesgo para la seguridad.
La nueva unidad, llamada Parks Assistance and Community Engagement, o PACE, forma parte del Departamento de Parques y Recreación de la ciudad y fue diseñada para responder a los reportes de campamentos de personas sin vivienda. Su creación ocurre casi un año después del lanzamiento de la Iniciativa de Ciudad Segura de Tucson, un esfuerzo que utiliza la aplicación de la ley junto con la oferta de servicios para impulsar a las personas sin vivienda hacia refugios o servicios de tratamiento de drogas.
La discusión durante la sesión de estudio del Concejo Municipal de Tucson del martes tocó brevemente el lanzamiento del programa de parques este verano.
La concejal del Distrito 6, Miranda Schubert, preguntó cómo mediría la ciudad si las intervenciones en los parques estaban conectando a las personas con servicios y vivienda, en lugar de simplemente trasladarlas de un lugar a otro.
“En última instancia, quiero que tengamos conversaciones que vayan más allá de contabilizar los contactos, las labores de limpieza y las acciones de aplicación de la ley, y que se orienten a medir reducciones reales en el número de personas que viven sin refugio”, dijo.
Por ejemplo, Schubert dijo que las discusiones del Concejo Municipal sobre la falta de vivienda podrían incluir información sobre cuántas personas lograron acceder a una vivienda estable y cuánto tiempo tomó el proceso, señalando que las organizaciones asociadas que brindan servicios a personas sin vivienda a menudo ya llevan un registro de esa información.
El equipo de PACE entra en acción cuando se presenta un reporte de un campamento a través de la herramienta de reportes en línea de la ciudad o mediante una llamada al 311, o cuando el personal de los parques reporta a una persona sin vivienda en el parque.
El contacto por parte del personal del parque podría incluir “un reporte del personal de Parques y Recreación de Tucson (TPR, por sus siglas en inglés) que detecte la presencia de una persona sin vivienda que pueda generar preocupaciones de seguridad mientras realiza labores de mantenimiento de rutina”, señala una sección de la agenda de la sesión de estudio del martes sobre la respuesta continua de la ciudad a la falta de vivienda.
En agosto, el equipo de PACE realizó 37 evaluaciones de parques, señala el documento. Como parte de ese esfuerzo, la unidad presentó 13 solicitudes de intervención de alcance comunitario a Community Safety, Health and Wellness, el equipo de la ciudad que ofrece apoyo en materia de vivienda y abuso de sustancias.
PACE también colocó letreros de “no acampar” cerca de los campamentos, según el documento.
De ahora en adelante, PACE comenzará a llevar un censo semanal para “dar seguimiento a cuántas personas que experimentan la falta de vivienda utilizan espacios de los parques, como ramadas, áreas abiertas y baños”. El objetivo, señala el documento, es medir qué tan efectivas son las labores de limpieza localizadas y cómo la prohibición de acampar está afectando el uso de los parques.
El Departamento de Parques y Recreación de Tucson no respondió a una solicitud de comentarios sobre cómo se recopilarían los datos del censo y en qué casos la presencia de una persona sin vivienda en el parque, pero que no esté acampando, conduciría a su retiro.
La ciudad ha realizado recientemente una inversión significativa en sus parques: una renovación de 8 millones de dólares en Santa Rita Park, 1.71 millones de dólares para renovar Armory Park y nuevos parques para bicicletas en 100 Acre Woods, además de fondos específicos para reubicar a cientos de personas que viven en la calle en la zona.
Traducción: Beatriz Limón

