El desarrollador de centros de datos Beale Infrastructure dice que está avanzando con el Proyecto Blue, esta vez prometiendo una propuesta más ecológica que utilizará una nueva tecnología de enfriamiento por aire de bajo consumo de agua.
La empresa presentó públicamente los cambios por primera vez el miércoles a través de una carta compartida por funcionarios del condado y un comunicado de prensa.
“Agradecemos y hemos considerado cuidadosamente los comentarios recibidos de la Junta de Supervisores del Condado de Pima, el personal y los miembros de la comunidad con respecto al plan y diseño original del proyecto”, dice la carta.
El siguiente paso es que los administradores del condado revisen la propuesta, escribió Lesher.
Ese anuncio se da después de semanas de incertidumbre sobre el futuro del enorme centro de datos, tras las protestas públicas contra los esfuerzos de los desarrolladores por llevar el proyecto a la ciudad de Tucson.
La coalición No Desert Data Center publicó un comunicado poco después del anuncio de Beale, diciendo que estaban “explorando todas las opciones que tiene la comunidad para detener el Proyecto Blue”.
“Todos los supervisores fueron contactados por el equipo desarrollador antes de publicar este comunicado para que el proyecto se ajustara mejor a Arizona”, dijo el supervisor Matt Heinz a Arizona Luminaria. “Hicieron una especie de recorrido de escucha con los supervisores”.
Heinz agregó que, a pesar de que Beale no está obligado a involucrarse más con los supervisores, le tranquilizó “que tenemos un socio dispuesto a colaborar, a pesar de cómo fueron tratados por la ciudad. Esta tecnología de bajo consumo de agua es una mejor opción, especialmente a la luz de los comentarios de la comunidad este verano”.
La supervisora Jen Allen se ha opuesto al Proyecto Blue desde el principio. “Todavía me sorprende que sigan regresando”, dijo Allen a Arizona Luminaria. “Quizás esté en la minoría en la Junta de Supervisores del Condado (BOS, por sus siglas en inglés), pero estoy en la mayoría junto con la comunidad”.
“Lo mejor que pueden hacer es retirarse”, dijo Allen. Sin embargo, si el proyecto avanza, Allen comentó: “Nunca aceptaré que no haya manera de responsabilizar a una entidad como ellos; qué forma tendrá esa rendición de cuentas, no lo tengo del todo claro”.
Esta vez, el centro de datos propuesto enfrenta un panorama algo distinto tras una serie de nuevas ordenanzas y cambios en las reglas creadas para atender vacíos en transparencia y supervisión que se revelaron durante el debate del centro de datos este verano.
Tucson adoptó en agosto una ordenanza que exige a los grandes consumidores de agua solicitar el servicio de la ciudad y mostrar sus esfuerzos de conservación. El 3 de septiembre, el condado de Pima aprobó una serie de cambios de política relacionados con los acuerdos de confidencialidad, y Tucson también ha iniciado ese proceso.
Hace apenas unas semanas, el concejo municipal de Tucson votó de manera unánime en contra de incorporar el centro de datos, vinculado al gigante tecnológico Amazon, dentro de los límites de la ciudad.
Según la carta de Beale, el nuevo diseño “no consumirá agua, potable ni de otro tipo, para el enfriamiento industrial”. La carta reconoce que el centro de datos usará algo de agua para cocinas y baños.
La propuesta inicial proyectaba el uso de cientos de millones de galones de agua al año, y que durante los primeros años se requeriría acceso al suministro de agua potable de Tucson.
Eso ya no está sobre la mesa: un portavoz de la ciudad de Tucson dijo que el centro de datos no podría acceder al suministro de agua de Tucson sin una anexión a los límites de la ciudad.
“La ciudad ha cesado todo el trabajo en el Proyecto Blue según lo ordenado por la alcaldesa y el concejo”, dijo la portavoz Lane Mandle en un comunicado el 27 de agosto. “El único camino para el servicio de agua de esa propiedad por parte de Tucson Water era mediante la anexión. Sin anexión, no hay servicio de agua de Tucson Water”.
No está claro qué fuentes de agua existen en el sitio sin Tucson Water.
Doug MacEachern, portavoz del Departamento de Recursos Hídricos de Arizona, dijo a Luminaria que el usuario final tendría algunas opciones, que podrían incluir aguas subterráneas en el lugar, acceso a través de un proveedor municipal de agua o el uso de créditos de almacenamiento a largo plazo.
Debido a que Tucson se encuentra en un Área de Manejo Activo —una designación a nivel estatal que limita el acceso al agua en zonas que dependen en gran medida de aguas subterráneas—, el Proyecto Blue necesitaría la aprobación del estado para perforar un nuevo pozo, lo que incluye presentar un aviso de intención y obtener un permiso.
“En los últimos meses, no se han presentado solicitudes ante nosotros bajo los nombres Proyecto Blue, Beale Infrastructure o Humphrey’s Peak LLC”, dijo MacEachern.
Una solicitud de acuerdo especial de Beale Infrastructure y Tucson Electric Power para suministrar energía al centro de datos se presentó ante los reguladores estatales con el fin de asegurar la energía para la primera fase del proyecto. Declaraciones comunitarias en oposición han inundado el expediente del caso desde que la solicitud se hizo pública.
“Es importante destacar que este diseño actualizado y la tecnología de enfriamiento seleccionada no aumentarán la energía que el proyecto solicita finalmente a TEP, ya sea para su fase inicial o para su desarrollo total”, según la carta.
Beale promete que el proyecto no aumentará las tarifas para otros clientes de electricidad. El comunicado de prensa también señala que una fase futura del proyecto requeriría un segundo acuerdo con TEP, sujeto a aprobación estatal.
La empresa afirma que trabajaría con el condado de Pima en oportunidades de inversión comunitaria y que no buscará incentivos de impuestos sobre la propiedad relacionados con el proyecto.
“A diferencia de la mayoría de los proyectos de centros de datos en todo el país, Beale no está solicitando incentivos de impuestos sobre la propiedad, que a menudo son un componente necesario para la competitividad en costos de un proyecto de centro de datos”, señala la carta de Beale.
Sin embargo, Beale aún podría ser elegible para alivios fiscales: bajo el incentivo de Centros de Datos Informáticos de 2013 de Arizona, los centros de datos que califiquen están exentos del impuesto estatal y local sobre ventas y uso en la compra de equipos por hasta 10 años —una inversión que se anticipa será de 24 mil millones de dólares para la propuesta inicial del Proyecto Blue.
Según un memorando de Jan Lesher, administradora del condado de Pima, el condado revisará la nueva propuesta de Beale.
“Además de revisar el enfoque general, se prestará especial atención a cualquier posible impacto y a las oportunidades de mitigarlos mediante inversiones comunitarias adicionales financiadas por el desarrollador en áreas como capacitación laboral, infraestructura de banda ancha, revitalización de vecindarios, infraestructura de agua y energía limpia, entre otras, con un enfoque en posibles inversiones en comunidades desatendidas y con altos niveles de pobreza”.
Heinz dijo que Beale quiere restablecer la relación con la comunidad. “Espero que esta liberación realmente aclare las cosas. El bajo consumo de agua es un primer paso muy importante”, dijo Heinz.
Oposición pública en curso
“Tucson rechazó el Proyecto Blue de Amazon, pero Beale y TEP no aceptan un no por respuesta”, según el comunicado difundido por la Coalición No Desert Data. “Sabemos que podemos vencer a este centro de datos nuevamente porque la gente de Tucson está más decidida a detener este proyecto dañino y proteger nuestro hogar, que Amazon a construirlo”.
“No hay ajustes que Beale y Amazon puedan hacer a su plan para que un centro de datos que devora masivamente agua y energía sea seguro para nuestra comunidad desértica”, dice el comunicado.
Las hermanas Norma y Margo Itule, junto con Florence Johnson, asistieron a la reunión de la Junta de Supervisores del Condado de Pima el 16 de septiembre para expresar en voz alta su oposición al centro de datos.
Después de que el supervisor Matt Heinz explicó su apoyo al proyecto, Norma interrumpió la reunión gritando: “¡No!”. Sostuvo un cartel que decía: “Los centros de datos de I.A. son vampiros de agua y energía”.
Florence levantó un cartel que decía “Destituyan a Matt Heinz”.
“Nos hacemos presentes”, dijo Margo Itule sobre cómo han estado organizándose contra el centro de datos. “Escribimos cartas a los supervisores, a la ciudad”.
Florence Johnson dijo: “Simplemente no hay suficiente agua”. Agregó que, incluso si el centro de datos se enfría por aire y no usará tanta agua como se había explicado antes, “está el tema de la energía, nos va a costar mucho en electricidad”.
Traducción: Beatriz Limón

